Posts tagged Templo
Vietnam / Hanoi / Templo Ngoc Son
Mar 17th
Quien visita Vietnam y lo recorre de norte a sur, sin duda alguna tendrá la sensación de visitar varios países en uno. El Vietnam del Norte es el Vietnam arcaico, el que sigue estando atrasado y el que proyecta una imagen más rural y tracidional. El Vietnam del Sur es el cosmopolita, el moderno, el turístico. Pese a que existe una verdadera influencia francesa en todo el país, lo cierto es que la modernidad y occidentalización se acentúan más en el Sur debido a la clara influencia norteamericana. el norte, posiblemente, todo lo interesante se sitúen en las zonas de Sappa y la capital, Hanoi.
En el centro de Hanoi, en una pequeña isla en medio del lado del lago Hoan Kiem, existe un pequeño templo del siglo XIX que tiene un encanto especial. Llamada inicialmente como la pagoda Ngoc Son (literalmente, ‘la pagoda de la montaña de Jade’), cambió su nombre al de templo Ngoc Son dado que una revuelta religiosa de principios del siglo XX creó el pensamiento de que sólo el dios Wenchang (deidad de la literatura y la ciencia), podía recabar este tipo de honores. Y, como es obvio, esta pagoda no estaba dedicada a dicho Dios. Realmente, el tiempo está dedicado a varias personalidades, entre ellas varios mártires vietnamitas que lucharon y resistieron los envites de las ordas mongolas durante el siglo XIII, el guerrero Tran Hung Dao, el estudiante budista Van Xuong y el artista Nguyen Van Sieu, un artista confuncianista que decidió dedicar su vida entera a la conservación y restauración del templo y alrededores hasta su reapertura al publico en 1864.
Sea como sea, lo cierto es que su emplazamiento es fantástico, puesto que fue construido de manera artificial en el más bonito de los múltiples lagos que tiene Hanoi.
Fotografía Daniel Uriol.
En la parte central del templo, existe una torre (el elemento más característico del complejo) que consta de 30 niveles y que se erige sobre todos los edificios. Como no podía ser de otra manera, este hecho ha sido utilizado por la mayor parte de la población hanoiense para denominar al templo, poniéndole nombres tales como “la torre del lapiz” y otros varios nombres que hacen referencias a ciertos atributos sexuales masculinos.
El templo, actualmente tiene escasa actividad religiosa, llevando a cano más un papel de monumento turístico que de centro de oración. Por ello, antes de acceder a él, frente al puente de madrea, se podrán encontrar varias zonas comunes de esparcimiento para los habitantes de la zona, los cuales gustan de pasar largas horas jugando al ajedrez chino, o pintando. Lo cierto es que, de cara a unas buenas fotografías, es un lugar magnífico para poder descubrir parte de la cultura del ocio del vietnamita medio y retratarla. Adicionalmente, es muy frecuente ver típicos jardineros vietnamitas cuidando las plantas de alrededor y el enorme jardín de nenúfares, lo cual, sin duda, nos proporcionará alguna que otra buena fotografía más.
Fotografía de Daniel Uriol.
Una de las curiosidades que tiene este templo es la tortuga de grandes dimensiones que hay en su entrada. Dicha tortuga, lleva ahí desde 1968. Su historia es realmente curiosa. Durante la guerra con los franceses, las tropas vietnamitas estuvieron valorando la posibilidad de drenar parte del lago Hoan Kiem y colocar baterías antiaéreas ahí. Para ello, tuvieron que prospectar el fondo del lago y descubrieron esta tortuga cuyo origen se desconoce así como su antigüedad. No existe constancia de que existiese ningún templo anterior o motivo para el emplazamiento de esa tortuga, pero, lo cierto es que muchos lugareños le dieron un significado de buena suerte y amuleto, motivo por el cual fue colocada a la entrada del tempo, a fin de proporcionar buena fortuna a los visitantes.
Bien podría decirse que este templo constituye un soplo de aire fresco y tranquilidad dentro de la bulliciosa capital vietnamita y, por consiguiente, un excelente lugar para sacar típicas fotografías de motivos asiáticos. Será tremendamente sencillo encontrar monjes por la zona, ancianos o jardineros, los cuales, estarán encantados de posar con amabilidad y una eterna sonrisa a todos los requerimientos de fotografías que se les pida. Al fin y al cabo, no existen las prisas y la gente de allí tiene todo el tiempo del mundo para hacer las más ínfimas cosas.
Polonia / Cracovia / Iglesia de Santa María
Jan 16th
Cracovia es la joya mágica del sur de Polonia. Ciudad de Reyes y Papas de la Iglesia Católica, reducto medieval inalterable y epicentro del horror por su trístemennte célebre campo de concentración de Auschwitz, ofrece al visitante tal variedad de lugares para visitar que casi abruma. Ubicada en el sureste del país, entre las tierras altas del Jura y las montañas Tatra, en las orillas del río Vístula, contiene uno de los pueblos medievales mejor conservados de Europa (motivo por el cual, fue nombrado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO). Las docenas de iglesias abarcan casi todos los periodos arquitectónicos que se desee visitar y están rodeadas por monasterios y abadías que parecen transportar al visitante a las viejas páginas de una novela histórica. Considerada como “la nueva Praga”, este reducto de belleza fue fundada por Krakus (Krak, Grakch), legendario guerrero y gobernante de la tribu de los Lechitians (Polacos). En polaco, Kraków es una forma posesiva arcaica de Krak y, esencialmente, significa “(la ciudad) de Krak”. La “niña mimada del sur” ha sido envidiada por el resto de las ciudades de Polonia, ya que habían de asistir como la ciudad era convulsionada día sí y día también por las nuevas construcciones arquitectónicas que se construían, las cuales rivalizaban entre sí en belleza, majestuosidad y tamaño. Quizás si hubiese que destacar un año importante para los cracovianos, sin duda alguna sería el de 1978: En esa fecha, la ciudad fue nombrada Patrimonio de la Humanidad y su arzobispo más famoso, Karol Wojtyła, fue designado papa Juan Pablo II (el primer papa no italiano en 455 años).
Aquél que ande de visita, bien podrá optar por visitar su campo de concentración, la minas de Sal de Wieliczka o bien, si se dispone de tiempo, dejarse atrapar por la belleza de la propia ciudad. En este caso, quienes elijan lo tercero, deberán correr raudos a visitar la Iglesia de Santa maría.
Fotografía © Daniel Uriol.
Iglesia, basícila, templo o como quiera que se denomine (las fuentes no se ponen de acuerdo), lo cierto es que estamos ante uno de los edificios más bellos de toda la ciudad. Comenzada en 1355 su principal objetivo (aparte de honrar a Dios) era el de rivalizar con la Catedral de Wawel y llenarla de leyendas fantásticas. Su fachada fue construida completamente de ladrillos y duró todo el siglo XIV con tres naves y dos torres cuadradas que fueron acabadas en los años 1400 y 1406. Desde una de ellas cada hora un trompetero toca el Hejnał mariacki, una melodía tradicional polaca (país nacionalista sobre todo lo demás) y que al mismo tiempo se transmite cada mediodía a través de la radio para todo el país. Cuenta la leyenda que esta tradición viene desde el siglo XIII cuando un trompetista fue asesinado por un disparo en la garganta mientras hacía sonar la alarma antes de que llegara una invasión mongola. Desde entonces, Polonia rinde homenaje a ese trompetista patriota, que salvó al país de ser sometido. De estas dos torres, es bastante obvio su desigual altura, explicado también a través de otra leyenda polaca, la cual indica que ambas fueron costruidas por dos hermanos que crecieron celosos el uno del otro y que terminaron matandose con una espada (de ahí la forma puntiaguda de una de sus torres).
Una vez adentrados en el interior, el visitante se encontrará con una explosión de color sin igual. Cada centímetro de este templo fue cuidadosamente adornado, pintado y cuidado hasta componer uno de los más bellos espectáculos del país. Destaca especialmente el altar, el cual se abre y cierra cada día (espectáculo que no hay que perderse) y que contiene más de 200 magníficas figuras religiosas. Estas ilustran con todo detalle cómo era la vida en la edad media y su exactitud es tal, que han sido estudiadas por varios catedráticos de historia de la universidad de Cracovia para completar estudios sobre cómo debía ser la vida en ese periodo. Cuenta la leyenda también que la cara de una de las figuras crucificadas, la de la parte inferior izquierda, es la del maestro creador de toda la obra, Wit Stwosz.
Fotografía © Daniel Uriol.
Un paseo en su interior descubrirá al visitante un sitio mágico en el que merece la pena pararse en cada rincón y tomarse un tiempo para descubrir la belleza de sus figuras, sus inscripciones y de los frescos que lo adornan. Existen dos zonas para visitantes, a las cuales se accede de manera gratuita o tras haber pagado una entrada. Sinceramente, en mi opinión creo que merece pagar la entrada de 4 euros para admirar el altar de cerca y poder apreciar todas las figuras que lo componen.
Buenas fotografías surgirán si aprovechamos las penumbras que se forman en la estancia (pobremente iluminada a excepción de las cientos de velas que hay). En mi caso, me surgió la idea de hacer varios bokehs (de los que soy un enamorado) con sus velas y con el contraste de las figuras religiosas frente a los fondos luminosos de oro y joyas.
No es muy posible hacer fotografias panorámicas si se busca una imagen escasa de gente (la iglesia está abarrotada a todas las horas del día), pero se puede llevar a cabo una buena sesión de fotografía detallista. Sin duda alguna, los buenos resultados que nos proporcionará, nos compensarán de sobra.
India / Delhi / Templo de Loto
Dec 28th
Cuando uno visita India, lo ultimo que espera es fascinarse con muestras de la aqruitectura más moderna y vanguardista. El Templo del Loto, o también llamado Templo de la adoración Bahá’í, se encarga de que nuestra sorpresa sea total. Este templo politeista es uno de los edificios más impresionantes de la India en general y de Delhi en particular. Su construcción es relativamente reciente (1986) y, por ese motivo, ha tenido la portunidad de presentarse a numerosos certánemes de arquitectura, ganando muchos de ellos (para congratulación de su arquitecto, el iraní Fariborz Sahba).
Fotografía © Daniel Uriol.
Tal y como comentábamos en el caso de la religión Cao Dai en Vietnam, la religión Bahá’í acoje a todos los ritos y todas las religiones del mundo, sin hacer distinción o discriminar a ninguna de ellas. Ya desde los propios textos Bahá’í se enfatiza que sus templos son lugares en los que cualquier persona de cualquier religión encontrará un lugar para adorar a su Dios.
Como bien puede apreciarse en la imagen, el templo tiene la forma de una flor de loto, con un total de 27 pétalos gigantes de marmol. Estos pétalos forman una cúpula única de 20 metros de alturo, que dan al templo un porte majestuoso inconfundible. Sin embargo, no se deberá esperar esa misma espectacularidad en el interior, pues si el exterior es bello y claro, el interior es austero y sencillo. La religión Bahá’í estipula que no se puede representar a Dios de ninguna forma (sería complicado hacerlo con todos los dioses en todas sus formas) y tampoco permite esculturas, pinturas, frescos o inscripciones de ningún tipo. Sus ceremonias están desprovistas de instrumentos musicales, por lo que tampoco se deberá esperar lugar para ellos. Debido a la diversidad de religiones que se dan cita allí, a fin de plantear un espacio para todas ellas, no existen ni altares, ni púlpitos, ni bancos, nada…. Todo diáfano y abierto a que cada religión utilice ese espacio como quiera y de la forma que sea preceptiva hasta llenarla de un máxmo de 2.500 fieles. A partir de ahí, las distintas órdenes religiosas van utilizando el templo en las fechas del año en las que sus calendarios religiosos lo estipulan.
Todo este aperturismo místico, hacen del templo de loto uno de los lugares más visitados de toda Delhi, acumulando más de 5o millones de visitantes desde 2002 (cifra impresionante si se tiene en cuenta que lleva abierto sólo 8 años, y más si se piensa que un monumento como la torre Eiffel, en toda su historia, tiene 200 millones).
Por todo ello, la conteplación de este monumento dará pie a las tan buscadas fotografías en la India de gente rezando, o de las ceremonias que allí se celebran. Por contra, la zona exterior de día (y especialmente de noche, por su iluminación), proporcionan grandes fotografías, mientras que el interior depara escasas sorpresas. Por consiguiente, una buena fotografía panorámica será lo máximo a lo que se podrá esperar. Eso sí, capturando uno de los edificios más bonitos que existen en el mundo.
Vietnam / Ho Chi Minh City / Templo Cao Dai
Dec 24th
Cerca de Saigón existe una minúscula ciudad llamada que Tay Ninh, la cual esconde un auténtico tesoro para el visitante: la comuna religiosa Cao Dai. La Religión Cao Dai es una religión integradora creada en 1926. Ante la variedad existente de religiones, en dicho año, el funcionario del estado Ngo Van Chien, decidió crear una religión que aglutinase lo mejor de todas las existentes. De modo que creó la Đại Đạo Tam Kỳ Phổ Độ o traducido Gran religión del tercer periodo de la revelación y la salvación (Cao Dai -reino del cielo- en su forma resumida). A partir de ahí, todo fue reorganizándose en torno a estas ideas: Cao Dai era Dios, el cual por cierto, fundó la religión (esta y todas) y luego, sucesivamente, le siguen los ho-phap (“cardenales”), don-sus (“arzobispos”), phoi-sus (“obispos”), los giao-sus (sacerdotes de primera categoría) y los sacerdotes llanos. Adicionalmente a esto, el caodaísta, encontrará en sus ritos retazos del cristianismo, islam, hinduismo, budismo, taoísmo y confuncianismo. Fiel a estos principios, para hacerse Caodaísta, no hace falta renunciar a tu propia religión y puedes provenir de cualquiera de las mencionadas anteriormente.

Fotografía © Daniel Uriol.
Lo más impresionante es asistir a una de sus ceremonias. En un templo decorado con los colores más histriónicos imaginables (las paredes son amarillo canario, las columnas rosa y el altar azul turquesa), se suceden varios cánticos que entonan los feligreses. Estos, sentados en geometrías cuasi-perfectas, se van distribuyendo a lo largo de la sala sin importar edad (eso sí, hombres a un lado y mujeres a otra). A partir de ahí, sólo se podrá diferenciar los distintos puestos en la jerarquia de la igleasia en función del color de la túnica que visten: blanco para los escalafones más bajos y rojo, azul y amarillo para los escalafones más altos.
Fotografía © Daniel Uriol.
Una sesión de fotos ahí es una experiencia fantástica. Es posible subir a un piso superior desde el que se podrán captar con espectacularidad las simetrías que los monjes van formando cuando se sientan para las ceremonias. Se podrá hacer juegos con los colores de las túnicas y, por supuesto con las imágenes que se forman de las muchas personas rezando. Es imprescindible guardar un exquisito silencio y, por supuesto no será posible utilizar ni trípode ni flash en la estancia, aunque, si se lleva una lente 2.8, será muy sencillo obtener excelentes fotografías del evento (lo ideal sería un 70-200 – 2.8). En cualqier caso, la iluminación (natural) de la sala es suficiente como para obtener buenas imágenes.
Es muy recomendable salir 5 minutos antes de la ceremonia para ver a los monjes saliendo del tenplo, los cuales posarán gustosos ante los requerimientos del fotógrafo. A partir de ahí, lo ideal será esperar a lo niños monjes, los cuales aportn fotografías espectaculares (algunos no tienen ni 5 años de edad).
Una auténtica maravilla y toda una experiencia a vivir.
España / Madrid / Templo de Debod
Dec 21st
Entre los múltiples rincones con encanto que esconde Madrid, uno de mis favoritos es el Tempo egipcio de Debod, cerca de la Plaza de España. Este singular monumento, se trata de un regalo del gobierno Egipcio a España (1968). En compensación por la ayuda española, tras el llamamiento internacional realizado por la Unesco para salvar los templos de Nubia, principalmente el de Abu Simbel, en peligro de desaparición debido a la construcción de la presa de Asuán. Egipto donó cuatro de los templos salvados a distintas naciones colaboradoras: Dendur a los Estados Unidos (se encuentra actualmente en el de Nueva York), Ellesiya a Italia, Taffa a Holanda y Debod a España.
Fotografía © Daniel Uriol.
El templo se halla en la actualidad restaurado y algunas partes desaparecidas han sido reconstruidas. Consta de una serie de estancias que se pueden visitar. El mejor momento para admirarlo desde el exterior es a la caída de la tarde. Es en ese momento cuando se podrán sacar las mejores fotografías. Podría decir, casi sin miedo a equivocarme, que todos los fotógrafos de Madrid, sin excepción, se han dejado caer en alguna ocasión para fotografiar el templo, lo cual posiblemente lo haga uno de los lugares más visitados y fotografiados de todo Madrid.
Como decíamos antes, el mejor momento para fotografiarlo es la tarde, donde se podrán encontrar buenísimos contrastes contra el cielo. Un gran acierto fue el situar este templo orientado al oeste (como originariamente estaba en Egipto) ya que garantiza espectaculares fotos frente a los atardeceres de Madrid. Cielos con nubes o sin ellas, iran variando en tonalidades rosaceas y anaranjadas, lo cual da un contraste fabuloso con las luces que comienzan a iluminar las tres estructuras del templo (la Capilla de Adijalamani o de los relieves, Mammisi y el resto de vestíbulos). Posteriormente, es posible sacar fabulosas fotografías de las estructuras reflejándose en el agua o de las luces remarcando la porosidad de la piedra.

Fotografía © Daniel Uriol
Es imprescindible acudir a la zona con trípode, puesto que las fotografías de larga exposición siempre serán posibles sin que mucha gente moleste la imagen. Una curiosidad: no están permitidas las fotografías con flash. Pero … ¿quién osaría utilizar flash pudiendo tirar de f’s bajos y tiempos de exposición altos?
Más información sobre el templo de Debod:
Direccion: Jardines del Templo de Debod, Calle Ferraz, 1, 28008 Madrid
Horarios de visita:
De 1 de octubre a 31 de marzo: Martes a viernes de 9:45 a 13:45 y de 16:15 a 18:15 horas. Sábado, domingo y festivos de 10 a 14 horas.
De 1 de abril a 30 de septiembre: Martes a viernes de 10 a 14 horas y de 18 a 20 horas. Sábado, domingo y festivos de 10 a 14 horas.
Último pase de visita 15 minutos antes del cierre.
El templo permanece cerrado: Todos los lunes. Los festivos 1 y 6 de enero, 1 de mayo, 25 de diciembre.
Cómo llegar: Metro: Estaciones Plaza de España (líneas 3 y 10) y Ventura Rodríguez (línea 3)
Autobuses: Línea 74 (paradas en la calle Feraz, frente al Templo, y en la calle Pintor Rosales); Líneas 25, 39, 46, 75, 138 y C1 (parada en Cuesta de San Vicente-Cadarso); Líneas 3, 44, 133, 148 y C2 (parada en Plaza de España); Líneas 1, 2, 74 (parada en Princesa-Ventura Rodríguez)

