Alemania / Berlin / Berliner Dom

El Berliner Dom, es el templo evangélico más importante de la ciudad de Berlín. Tanto es así, que, pese a que popularmente se la ha intentado identificar como la “Catedral de Berlín”, los propios berlineses han luchado siempre por no ostentar este reconocimiento (ya que técnicamente, una catedral es aquella que aloja a un obispo católico y eso nunca ha sucedido). De hecho, si se atendiese escrupulosamente a la definición, Berlín no cuenta con catedral. Este edificio, tiene una especial significación para mi, puesto que es un símbolo de la tozudez de una religión por construir su lugar emblemático de reunión pese a haber tenido que vencer todo tipo de obstáculos (que no fueron pocos).

El edificio en sí, es relativamente reciente, pues su construcción data de principios del siglo XX. En realidad, su construcción se hizo sobre la estructura de una catedral barroca de 1700, la cual fue demolida íntegramente por orden del emperador Guillermo II. Desde entonces, se constituyó en el centro religioso de referencia en la “Isla de los museos”.

La llegada de la II Guerra Mundial, provocó su deterioro inmediato: en 1940, los bombardeos aliados destruyeron todas las vidrieras;  En 1944, varias bombas incendiarias (repletas de combustible) cayeron en su interior, provocando un tremendo incendio en la cúpula, la cual no puedo ser alcanzada por los bomberos. Ello provocó se la estructura se colapsase destruyendo el interior del edificio y dejó a toda la estructura un color negruzco que aún conserva en su exterior.

Dom CandleFotografía Daniel Klein.

Visitar esta catedral, es adentrarse en el esfuerzo de la comunidad evangélica por reconstruir su templo más notable. Visitar sus estructuras actuales, habla de la tozudez e ilusión de una comunidad religiosa para con su joya más preciada. La dejadez de las autoridades oficiales en su reconstrucción y su situación en una zona soviética (no muy dada a alentar las manifestaciones religiosas), provocó que fuera esta comunidad en exclusiva la que se encargara de su mantenimiento y posterior reconstrucción. Tras la guerra, desde 1949 hasta 1953, el Berliner Dom estuvo coronado por un techo de madera que los propios fieles construyeron para que las estructuras que aún permanecían más o menos en pie, no quedasen dañadas por la frecuente lluvia de Berlin o los fríos inviernos. En 1967, el principal comité Evangélico de Alemania, decidió solicitar fondos para la reconstrucción, los cuales le fueron denegados por el Gobierno de Alemania del Este (aunque no se opuso a que pudiese ser reconstruida de manera privada). No fue hasta 1975 cuando este templo comenzó a ser reconstruido. Debido a la falta de apoyos, los planos originales fueron simplificados al máximo y en 1984 se comenzó la reconstrucción de la decoración interior. En 1993, la sala principal fue reinaugurada y declarada apta para servicios religiosos.

Berliner DomFotografía Daniel Klein.

Todo aquel que visite este templo, deberá ser consciente de dos cosas: que se encuentra en un templo que, sea más espectacular o no para mi lo es) es un monumento al tesón de una comunidad entera por salvar su cultura; y por otro, que tiene uno de los lugares más bellos para realizar fotografía de espacios religiosos en que se pueden encontrar en todo Berlín, destacando su majestuoso órgano y su hall principal, totalmente esférico y uno de los más curiosos en su género.

De cara a sacar el máximo partido a nuestras fotografías, es ampliamente recomendable subir a uno de los anfiteatros desde donde se puede ver la extensión de la cúpula y varios candelabros preciosistas.

Una autentica maravilla.

Más información sobre el Berliner Dom:

Web: http://www.berlinerdom.de/index.php?lang=en

Dirección: Am Lustgarten, 10178, Berlin (Mitte)

Horarios de visita: Lunes a Sábado – 9 h – 20h. Domingos y festivos – 12h – 20h.

Hungría / Budapest / Iglesia de Matías

Viajando atrás en el tiempo hasta el año 1015 podríamos presenciar el nacimiento de la Iglesia de Matías, también conocida como Iglesia de Nuestra Señora de Wicha o Mátyás-templom (en húngaro). Este precioso templo, ha sido testigo de los hitos más relevantes para lo húngaros de los últimos 700 años: ha presenciado las coronaciones de varios reyes húngaros; ha sido escenario de las dos bodas del rey Mátyás; fue testigo de invasiones turcas, de reconquistas y, durante la II Guerra Mundial, lugar de ejecuciones sumarias. Pero no todo fueron celebraciones. A cualquier húngaro al que se pregunte, te responderá sin dudarlo, que su periodo más trágico sucedió durante la ocupación turca, cuando la mayor parte de los tesoros hungaros fueron saqueados y enviados a Pressburg (la actual Bratislava) y, sobre todo, cuando la iglesia fue desposeída de su función cristiana y se reconvirtió en mezquita (1541). A partir de ahí, los magníficos frescos de sus paredes fueron pintados de color blanco y el resto de objetos de valor, trasladados a Istanbul.

En cualquier caso, la iglesia continuó siendo un icono para los húngaros, especialmente por el hecho de atribuir hechos sobrenaturales a sus dependencias. De ese periodo de opresión y des-cristianización data el posteriormente denominado como “milagro de María” el cual cita que durante un asedio sufrido por la ciudad, uno de los muros principales se colapsó como consecuencia del impacto directo de un cañonazo. Ello dejó al descubierto una estatua de la Virgen María lo cual, al ser presenciado por toda la guarnición que defendía la zona, insufló tal moral a los húngaros que finalmente decidieron redoblar sus luchas y vencer a los invasores que desde hace meses les tenían sitiados.

LadyFotografía © Daniel Klein.

No sería hasta el boom arquitectónico que sufrió Budapest en el siglo XIX cuando la iglesia cobró su esplendor actual. En esa época, el arquitecto Frigyes Schulek la reconstruyó tal y como fue en el siglo XIII, añadiendo muchos otros lujos inexistentes (como incrustaciones de diamantes en los techos).

Para aquellos que visitan hoy la iglesia, quizás la máxima atracción a visitar (excluyendo el propio edificio), es la Corona Húngara. Esta corona es uno de los tesoros mejor guardados de toda Hungría y esconde una preciosa historia. Para entenderla, hemos de remontarnos a los tiempos del rey rey Esteban, canonizado tras su muerte, y organizador de la institución del reino en Hungría. En símbolo por su labor desarrollada en la formación del estado y la iglesia, el Papa Silvestre XI le envió en el año 1.000 la corona real, con la cual Esteban se hizo coronar rey en el primer día del nuevo milenio (cuando toda Europa temblaba por la llegada del Fin del Mundo y el Anticristo). De todas las hipótesis posteriores expuestas por historiadores, actualmente la teoría más fundamentada parece ser aquella que sostiene que el emperador germano Enrique III, la tomó como botín y debido a que la soberanía húngara quedó provisoriamente suspendida, devolvió la corona a Roma, desde donde ya no se pueden seguir las huellas de la reliquia. Se dice que esta corona probablemente está compuesta por la unión de un relicario del cráneo de San Esteban y la parte inferior por la corona griega de 1074. Es decir, la reliquia más bella de la historia y el símbolo más glorioso de Hungría tiene más de ochocientos años.

A lo largo de los siglos la corona de Hungría pasó por una serie de aventuras increíbles. Es posible que no exista otra obra de arte en el mundo, que debido a las vicisitudes históricas, haya sido escondida en tantos países, palacios, castillos, fortalezas y ciudadelas. Para poseer este tesoro se libraron muchas guerras de sucesión, luchas por el poder y conflictos armados. A veces la corona se perdió en el curso de repatriación desde el extranjero, o simplemente fue apropiada por personalidades históricas, otros la secuestraron para protegerla, fue empeñada y enterrada. Muchas veces la sacaron del país y cada vez se festejó su retorno, su devolución.

Durante la historia tan agitada de este tesoro se formó una institución especial para protegerlo. Los guardianes de la corona fueron escogidos de la alta aristocracia húngara, así como se constituyó un destacamento militar especial con el fin de velar por la seguridad de la corona. A fines de la Segunda Guerra Mundial, políticos del gobierno de entonces de extrema derecha escaparon a occidente con la corona, donde la reliquia llegó a parar a manos de las fuerzas militares norteamericanas. La corona y varias joyas de la corona fueron custodiadas y en parte restauradas en Estados Unidos hasta 1978, cuando a base de la decisión del entonces Presidente Cárter, el Secretario de Estado Norteamericano Vance devolvió solemnemente las reliquias de la corona al pueblo húngaro.

CrownFotografía © Daniel Klein.

Como pueden apreciar en la fotografía adjunta, la corona tiene una cruz superior y esta se encuentra torcida desde el siglo XVII. Sobre este hecho, existen muchas leyendas a cada cual más curiosa. Se ha comentado que la cruz quedó torcida, al dañarse en el momento de cerrar el cofre de hierro en la que se custodiada y encontrarse mal colocada en su interior. Otras teorías indican que se torció en una huida apresurada de Hungría, cuando, tratando de salvarla de sus captores, el portador decidió sentarse encima de ella para ocultarla durante un registro. Sea como fuere, desde entonces se ha mantenido inclinada hacia la izquierda y así ha figurado en todas las representaciones de la Corona de San Esteban que se han realizado.

Como se podrá observar, una magnífica parada repleta de historias en nuestra visita por Budapest. :-)

Polonia / Cracovia / Iglesia de Santa María

Cracovia es la joya mágica del sur de Polonia. Ciudad de Reyes y Papas de la Iglesia Católica, reducto medieval inalterable y epicentro del horror por su trístemennte célebre campo de concentración de Auschwitz, ofrece al visitante tal variedad de lugares para visitar que casi abruma. Ubicada en el sureste del país, entre las tierras altas del Jura y las montañas Tatra, en las orillas del río Vístula, contiene uno de los pueblos medievales mejor conservados de Europa (motivo por el cual, fue nombrado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO). Las docenas de iglesias abarcan casi todos los periodos arquitectónicos que se desee visitar y están rodeadas por monasterios y abadías que parecen transportar al visitante a las viejas páginas de una novela histórica. Considerada como “la nueva Praga”, este reducto de belleza fue fundada por Krakus (Krak, Grakch), legendario guerrero y gobernante de la tribu de los Lechitians (Polacos). En polaco, Kraków es una forma posesiva arcaica de Krak y, esencialmente, significa “(la ciudad) de Krak”. La “niña mimada del sur” ha sido envidiada por el resto de las ciudades de Polonia, ya que habían de asistir como la ciudad era convulsionada día sí y día también por las nuevas construcciones arquitectónicas que se construían, las cuales rivalizaban entre sí en belleza, majestuosidad y tamaño. Quizás si hubiese que destacar un año importante para los cracovianos, sin duda alguna sería el de 1978: En esa fecha, la ciudad fue nombrada Patrimonio de la Humanidad y su arzobispo más famoso, Karol Wojtyła, fue designado papa Juan Pablo II (el primer papa no italiano en 455 años).

Aquél que ande de visita, bien podrá optar por visitar su campo de concentración, la minas de Sal de Wieliczka o bien, si se dispone de tiempo, dejarse atrapar por la belleza de la propia ciudad. En este caso, quienes elijan lo tercero, deberán correr raudos a visitar la Iglesia de Santa maría.

CrossFotografía © Daniel Klen.

Iglesia, basícila, templo o como quiera que se denomine (las fuentes no se ponen de acuerdo), lo cierto es que estamos ante uno de los edificios más bellos de toda la ciudad. Comenzada en 1355 su principal objetivo (aparte de honrar a Dios) era el de rivalizar con la Catedral de Wawel y llenarla de leyendas fantásticas. Su fachada fue construida completamente de ladrillos y duró todo el siglo XIV con tres naves y dos torres cuadradas que fueron acabadas en los años 1400 y 1406. Desde una de ellas cada hora un trompetero toca el Hejnał mariacki, una melodía tradicional polaca (país nacionalista sobre todo lo demás) y que al mismo tiempo se transmite cada mediodía a través de la radio para todo el país. Cuenta la leyenda que esta tradición viene desde el siglo XIII cuando un trompetista fue asesinado por un disparo en la garganta mientras hacía sonar la alarma antes de que llegara una invasión mongola. Desde entonces, Polonia rinde homenaje a ese trompetista patriota, que salvó al país de ser sometido. De estas dos torres, es bastante obvio su desigual altura, explicado también a través de otra leyenda polaca, la cual indica que ambas fueron costruidas por dos hermanos que crecieron celosos el uno del otro y que terminaron matandose con una espada (de ahí la forma puntiaguda de una de sus torres).

Una vez adentrados en el interior, el visitante se encontrará con una explosión de color sin igual. Cada centímetro de este templo fue cuidadosamente adornado, pintado y cuidado hasta componer uno de los más bellos espectáculos del país. Destaca especialmente el altar, el cual se abre y cierra cada día (espectáculo que no hay que perderse) y que contiene más de 200 magníficas figuras religiosas. Estas ilustran con todo detalle cómo era la vida en la edad media y su exactitud es tal, que han sido estudiadas por varios catedráticos de historia de la universidad de Cracovia para completar estudios sobre cómo debía ser la vida en ese periodo. Cuenta la leyenda también que la cara de una de las figuras crucificadas, la de la parte inferior izquierda, es la del maestro creador de toda la obra, Wit Stwosz.

CandleFotografía © Daniel Klein.

Un paseo en su interior descubrirá al visitante un sitio mágico en el que merece la pena pararse en cada rincón y tomarse un tiempo para descubrir la belleza de sus figuras, sus inscripciones y de los frescos que lo adornan. Existen dos zonas para visitantes, a las cuales se accede de manera gratuita o tras haber pagado una entrada. Sinceramente, en mi opinión creo que merece pagar la entrada de 4 euros para admirar el altar de cerca y poder apreciar todas las figuras que lo componen.

Buenas fotografías surgirán si aprovechamos las penumbras que se forman en la estancia (pobremente iluminada a excepción de las cientos de velas que hay). En mi caso, me surgió la idea de hacer varios bokehs (de los que soy un enamorado) con sus velas y con el contraste de las figuras religiosas frente a los fondos luminosos de oro y joyas.

No es muy posible hacer fotografias panorámicas si se busca una imagen escasa de gente (la iglesia está abarrotada a todas las horas del día), pero se puede llevar a cabo una buena sesión de fotografía detallista. Sin duda alguna, los buenos resultados que nos proporcionará, nos compensarán de sobra.


 

India / Delhi / Mezquita Jama Masjid

Delhi, es apabullante. La bulliciosa capital de India, ciudad de contrastes desbordada por la gente y la sobreconstrucción hace tiempo que dejó de ser un área urbana distinguible, aunque contiene la mayoría de las instituciones administrativas del gobierno nacional y se la considera formalmente la capital. Lugar de referencia dentro y fuera de India, es sede de la mayor parte de las religiones que existen en el país.

En el caso de los musulmanes, estos se enorgullecen de su fastuosa mezquita Masjid-i Jahān-Numā, o también llamada Jama Masjid (Mezquita del Viernes), la cual es, a la postre, una de las mayores mezquitas de toda la India. Situada frente al Fuerte Rojo, la mezquita fue construida por el emperador mogol Shah Jahan entre 1644 y 1658. Este emperador es sin duda conocido por ser quien mandó construir el Taj Mahal en honor a su difunta esposa. Se dice que participaron más de 500 artesanos en su edificación aunque el arquitecto principal fue Ostad Khalil. Los mejores expertos en la construcción, joyeros, escultores, ingenieros, los mejores calígrafos que se podía encontrar en la época y los principales artistas de toda la India comandaron a más de 6.000 trabajadores para la construcción del templo. Se trabajó durante 6 años, en turnos de casi 24h, sin descanso y bajo la tirana presión del emperador, para finalizar la construcción lo antes posible. Y es que, cuando mandó construirla, en realidad Shah Jahan crear una réplica que superase en belleza a la preciosa mezquita de la ciudad de Agra, que él mismo había mandado construir.

La mezquita está construida en lo alto de una pequeña colina a la que se accede por una escalinata de 139 grandes escalones y que mira al oeste. Esta situación privilegiada permite que la fachada del edifico sea visible desde numerosos puntos de la zona, así como desde el bullicioso mercadillo que existe en su entrada. En dicho mercadillo, se venden desde frutos, comida, vegetales o animales vivos, todos con el propósito de servir de ofrenda.

Delhi Mosque

Fotografía © Daniel Klein.

Una de las maravillas que se pueden apreciar a la entrada, aparte de los enormes minaretes de 41 m que coronan la entrada, es la belleza de la piedra roja con la que todo el complejo está construído.

Tan importante es este templo, que fue blanco de unos terribles atentados en 2006 cuando dos bombas hicieron explosión en el momento en el que 1.000 fieles asistían al preceptivo rezo de las 17h. Afortunadamente, tan sólo hubo 13 personas heridas y no hubo que lamentar ninguna muerte, aunque ello dió posteriormente lugar a diversos atentados de replesalia contra los templos Sikh.

washing feet

Fotografía © Daniel Klein.

Una vez se está dentro de la mezquita, es importante dejarse embriagar por las distintas escenas que, sin que nosotros lo podamos impedir, se van a suceder ante nosotros. Rezos, personas con atuendos curiosos o la inevitable limpieza de pies nos proporcionarán grandes fotografías. No exiten problemas a la hora de sacar fotografías en el interior y la gente que se encuentre allí, gustosamente nos regalará alguna sonrisa (los extranjeros que sacan fotos les hacen muchísima gracia). A partir de ahí, a parte de ir con cuidado debido a la alta temperatira que alcanza el suelo el verano (como todo templo islámico, se ha de entrar descalzo), pocas más precauciones se podrán tomar.

De cara a composiciones curiosas, seguramente la fachada principal debería ser unos de los objetivos de nuestras fotografías. Los minaretes desafiando el cielo suelen dar una gran sensación (especialmente con un 17-50), y si se busca originalidad en el efecto a conseguir, es posible que un objetivo 10-20 nos depare grandes sorpresas. A partir de ahí, una vez en el patio interior, tendremos una gran oportunidad de captar escenas impresionantes de gente del lugar en las más diversas situaciones.

Más información sobre la Mezquita Jama Masjid:

Web oficial: http://www.indiaprofile.com/monuments-temples/jamamasjid.htm

India / Delhi / Templo de Loto

Cuando uno visita India, lo ultimo que espera es fascinarse con muestras de la aqruitectura más moderna y vanguardista. El Templo del Loto, o también llamado Templo de la adoración Bahá’í, se encarga de que nuestra sorpresa sea total. Este templo politeista es uno de los edificios más impresionantes de la India en general y de Delhi en particular. Su construcción es relativamente reciente (1986) y, por ese motivo, ha tenido la portunidad de presentarse a numerosos certánemes de arquitectura, ganando muchos de ellos (para congratulación de su arquitecto, el iraní Fariborz Sahba).

Lotus temple by nightFotografía © Daniel Klein.

Tal y como comentábamos en el caso de la religión Cao Dai en Vietnam, la religión Bahá’í acoje a todos los ritos y todas las religiones del mundo, sin hacer distinción o discriminar a ninguna de ellas. Ya desde los propios textos Bahá’í se enfatiza que sus templos son lugares en los que cualquier persona de cualquier religión encontrará un lugar para adorar a su Dios.

Como bien puede apreciarse en la imagen, el templo tiene la forma de una flor de loto, con un total de 27 pétalos gigantes de marmol. Estos pétalos forman una cúpula única de 20 metros de alturo, que dan al templo un porte majestuoso inconfundible. Sin embargo, no se deberá esperar esa misma espectacularidad en el interior, pues si el exterior es bello y claro, el interior es austero y sencillo. La religión Bahá’í estipula que no se puede representar a Dios de ninguna forma (sería complicado hacerlo con todos los dioses en todas sus formas) y tampoco permite esculturas, pinturas, frescos o inscripciones de ningún tipo. Sus ceremonias están desprovistas de instrumentos musicales, por lo que tampoco se deberá esperar lugar para ellos. Debido a la diversidad de religiones que se dan cita allí, a fin de plantear un espacio para todas ellas, no existen ni altares, ni púlpitos, ni bancos, nada…. Todo diáfano y abierto a que cada religión utilice ese espacio como quiera y de la forma que sea preceptiva hasta llenarla de un máxmo de 2.500 fieles. A partir de ahí, las distintas órdenes religiosas van utilizando el templo en las fechas del año en las que sus calendarios religiosos lo estipulan.

Todo este aperturismo místico, hacen del templo de loto uno de los lugares más visitados de toda Delhi, acumulando más de 5o millones de visitantes desde 2002 (cifra impresionante si se tiene en cuenta que lleva abierto sólo 8 años, y más si se piensa que un monumento como la torre Eiffel, en toda su historia, tiene 200 millones).

Por todo ello, la conteplación de este monumento dará pie a las tan buscadas fotografías en la India de gente rezando, o de las ceremonias que allí se celebran. Por contra, la zona exterior de día (y especialmente de noche, por su iluminación), proporcionan grandes fotografías, mientras que el interior depara escasas sorpresas.  Por consiguiente, una buena fotografía panorámica será lo máximo a lo que se podrá esperar. Eso sí, capturando uno de los edificios más bonitos que existen en el mundo.

Vietnam / Ho Chi Minh City / Templo Cao Dai

Cerca de Saigón existe una minúscula ciudad llamada que Tay Ninh, la cual esconde un auténtico tesoro para el visitante: la comuna religiosa Cao Dai. La Religión Cao Dai es una religión integradora creada en 1926. Ante la variedad existente de religiones, en dicho año, el funcionario del estado Ngo Van Chien, decidió crear una religión que aglutinase lo mejor de todas las existentes. De modo que creó la Đại Đạo Tam Kỳ Phổ Độ o traducido Gran religión del tercer periodo de la revelación y la salvación (Cao Dai -reino del cielo- en su forma resumida). A partir de ahí, todo fue reorganizándose en torno a estas ideas: Cao Dai era Dios, el cual por cierto, fundó la religión (esta y todas) y luego, sucesivamente, le siguen los ho-phap (“cardenales”), don-sus (“arzobispos”), phoi-sus (“obispos”), los giao-sus (sacerdotes de primera categoría) y los sacerdotes llanos. Adicionalmente a esto, el caodaísta, encontrará en sus ritos retazos del cristianismo, islam, hinduismo, budismo, taoísmo y confuncianismo. Fiel a estos principios, para hacerse Caodaísta, no hace falta renunciar a tu propia religión y puedes provenir de cualquiera de las mencionadas anteriormente.

Cao Dai Temple IICao Dai TempleFotografía © Daniel Klein.

Lo más impresionante es asistir a una de sus ceremonias. En un templo decorado con los colores más histriónicos imaginables (las paredes son amarillo canario, las columnas rosa y el altar azul turquesa), se suceden varios cánticos que entonan los feligreses. Estos, sentados en geometrías cuasi-perfectas, se van distribuyendo a lo largo de la sala sin importar edad (eso sí, hombres a un lado y mujeres a otra). A partir de ahí, sólo se podrá diferenciar los distintos puestos en la jerarquia de la igleasia en función del color de la túnica que visten: blanco para los escalafones más bajos y rojo, azul y amarillo para los escalafones más altos.

Pray

Fotografía © Daniel Klein.

Una sesión de fotos ahí es una experiencia fantástica. Es posible subir a un piso superior desde el que se podrán captar con espectacularidad las simetrías que los monjes van formando cuando se sientan para las ceremonias. Se podrá hacer juegos con los colores de las túnicas y, por supuesto con las imágenes que se forman de las muchas personas rezando. Es imprescindible guardar un exquisito silencio y, por supuesto no será posible utilizar ni trípode ni flash en la estancia, aunque, si se lleva una lente 2.8, será muy sencillo obtener excelentes fotografías del evento (lo ideal sería un 70-200 – 2.8). En cualqier caso, la iluminación (natural) de la sala es suficiente como para obtener buenas imágenes.

Es muy recomendable salir 5 minutos antes de la ceremonia para ver a los monjes saliendo del tenplo, los cuales posarán gustosos ante los requerimientos del fotógrafo. A partir de ahí, lo ideal será esperar a lo niños monjes, los cuales aportn fotografías espectaculares (algunos no tienen ni 5 años de edad).

Una auténtica maravilla y toda una experiencia a vivir.