China / Guilin / Cuevas de flauta de caña

La ciudad de Guilin, en la región de Guangxi, esconde varios de los secretos naturales más impresionantes del sur de China. Guilin tiene varias de las montañas más bellas del sur de china, así como ribera en el río Lijiang. Las cuevas que allí se pueden visitar (la atracción principal de la zona), se estima que tienen más de 500.000 años y han sido denominadas por la gente de la zona como “el palacio de las artes naturales” desde su apertura al gran público en 1962. Estas, constan de 240 metros de longitud y presentan una humedad extremadamente alta en su interior, especialmente si se visita en los meses de verano.

Blue Caves
Fotografía de Daniel Klein.

Según la leyenda, las cuevas de flauta de caña reciben su nombre de la tradición del lugar que consistía en crear flautas con las cañas de bambú que crecen en la entrada de las cuevas. Una vez dentro, el visitante encontrará unas impresionantes cuevas con infinidad de rincones. La preciosidad de estas cuevas será el disfrutar de los juegos de luces formados a raiz de los peñascos, las composiciones fotográficas creadas con los distintos colores que se usan y los reflejos que se generan en los charcos que existen.

Al fotógrafo le resultará complicado realizar fotografías en las que no aparezcan personas y esto se complica más aún cuando es prácticamente imposible utilizar trípode (no es bien visto por los guías y, adicionalmente, el constante tránsito de gente impide poder usarlo a gusto). Por consiguiente, es complicado obtener fotografías nítidas de las texturas de la roca. En mi caso concreto, utilicé un objetivo 24-70, f2.8 y disparando a velocidades bastante cortas, para luego realzar los colores con Lightroom. Sino, es prácticamente imposible generar buenos disparos.

Caves

Fotografía de Daniel Klein.



Más informeción sobre las cuevas de flauta de caña:

Coste de la entrada: CNY 60

Horario de apertura al público: 08:00h – 17.30h

Tiempo estimado de visita: 3h

Autobuses para llegar a la zona: 3, 58

Noruega / Flåm / Nærøyfjord (Fiordo de Naeroy)

Puede que Noruega no sea uno de los destinos más populares entre los turistas, pues la tradición apunta mayoritariamente hacia mecas soleadas, daiquiris y sombrilla en la playa, sin embargo, la belleza de sus parajes no deja indiferente a quienes se adentran en sus tierras vírgenes, rodeados de montañas, fiordos, glaciares,… La experiencia es sin duda más que gratificante y constituye una vía perfecta para evadirse del mundo.

Es el paraíso de los amantes de la naturaleza y el deporte de nieve o montaña, con numerosas rutas y safaris, así como para los románticos que prefieran disfrutar de un crucero a través de los inquietantes fiordos o para quienes deseen probar suerte con las auroras boreales a lo largo de la costa de Helgeland, en el círculo Polar Ártico. Eso sí, es importante no tener miedo al frio incluso en los meses más calurosos de verano.

Fotografía © Olerki2.

Noruega es un pequeño país con 4,7 millones de habitantes, un número mucho menor a los 6,3 habitantes que posee tan sólo la Comunidad de Madrid, a modo de ejemplo. Por este motivo, es frecuente encontrarse con pequeñas ciudades prácticamente fantasmas a lo largo del recorrido del viajero, gobernadas por sobrecogedores e inquietantes paisajes. A pesar de la fama de fríos que tienen los nórdicos en general, los noruegos son gente tranquila y amable de trato muy caluroso y parecen siempre dispuestos a ayudar con una amplia sonrisa.

En Noruega existen muchas rutas posibles para todo tipo de viajeros, las costas del sur para familias, rutas de montaña para todos los niveles, pesca, trineos, rutas a caballo, cruceros, etc. Así mismo, es posible elegir diferentes paquetes confeccionados como Norway in a Nutshell, uno de los más famosos, que permiten recorrer el país por los sitios más significativos según preferencias. Estos paquetes constituyen una opción atractiva para el viajero, tanto por la flexibilidad en cuestión de fechas que permite para disfrutar de la ruta a gusto de cada cual, como por lo económico que resulta. Bien es cierto, dichas rutas cubren tan sólo el transporte, por lo que es necesario reservar a parte el hospedaje, el cual en ocasiones no representa una amplia oferta, dependiendo del lugar en cuestión.

La ruta Norway in a Nutshell se incluye un recorrido en el tren más emblemático de Noruega, El Flåmsbana, cuyo recorrido comienza en Myrdal  y prosigue en  apenas una hora, a través de increíbles valles y espectaculares cascadas, donde es posible apearse para contemplar la magia del paisaje y disparar excelentes fotografías con grandes panorámicas. El fin del trayecto es la ciudad de Flåm, donde comienza el fiordo más estrecho de Noruega, Aurlandfjord y Nærøyfjord, patrimonio de la Unesco y perteneciente al Sognefjord o fiordo de los sueños. Desde este punto, es necesario seguir en barco durante dos horas increíbles entre montañas de hasta 1.800 m de altura cascadas por doquier sobre las tranquilas aguas hasta desembarcar en Gudvanger.

Fotografía © Olerki2.

Las posibilidades que ofrecen las diferentes tonalidades de la fronda, luces a través de los picos escarpados, y los brillos del agua impiden dar tregua al disparador en un sinfín de matices cambiantes a cada instante, que harán de este viaje una experiencia única.