Singapore / Marina Bay

Idear un edificio debe ser un reto fantástico. Idear una ciudad debe un reto colosalmente sencillo. Todo lo que imagines sirve, todo lo que desees, cabe. Algo así debieron pensar los arquitectos de la zona de Marina Bay, en Singapore. Imaginaron una ciudad del futuro y la trasladaron al presente. Así de sencillo.

Técnicamente podría decirse que Marina Bay es el área central de Singapur, una zona que nunca duerme y con infinidad de cosas que hacer las 24h del día. Es la zona que se extiende desde el puerto de Singapur (el segundo más grande del mundo) y da comienzo a los suburbios de la ciudad. Sin embargo, Marina Bay es mucho más. Se puede comprar, ir al teatro, vivir, ver exposiciones, pasear viendo su arquitectura o comer a cualquier hora del día, en cualquier día de la semana. Es una zona en la que se salpican las principales infraestructuras financieras del país, con las principales atracciones culturales. Lo reúne todo, los tiene todo y permite disfrutar de todo de manera relajada y ordenada.

Fotografía Daniel Klein.

Todo comenzó en los años 70, cuando tras diversas reclamaciones políticas, se logró la adquisición de esta gran extensión de tierra, cerca de la ciudad de Singapur. Ya desde su propio plan de ordenación urbanística, se especificaba claramente que todo aquél que la visitase, debería ser capaz de cumplir con tres premisas:

  • Explorar: encontrar nuevas vivencias y que dichas vivencias fuesen específicas de Singapur. Algo que no se pudiese encontraren ninguna otra parte del mundo.
  • Intercambiar: llevar a cabo todos los principales negocios que se realizan en el mundo,
  • Entretener: Ofrecer las atracciones más espectaculares que se puedan encontrar en el mundo.
Y se consiguió. Sobradamente. Cualquier visitante que llegue a esta ciudad, pueden encontrar muchas de las grandes atracciones de toda Asia, como son:
  • El gran premio de F1 de Singapur – único gran premio que se lleva a cabo íntegramente de noche.
  • Disfrutar la mayor colección de obras de arte de Salvador Dalí del mundo (fuera de España).
  • Pasear por varios de los centros comerciales más grandes de toda Asia.
  • El desfile nacional correspondiente al día de la independencia, donde se pueden observar cabalgatas marinas de pescadores y botes tradicionales.
  • Los mayores fuegos artificiales del Sureste asiático, que corresponden a la llegada del año nuevo.
  • El estadio flotante más grande del mundo, que alberga las tribunas presidenciales de todos los eventos que allí se realizan.

Fotografía Daniel Klein.

Adicionalmente a todo esto, el visitante podrá apreciar el majestuoso hotel Marina Bay, el cual es probablemente uno de los edificios más futuristas del mundo y que queda iluminado por haces de láser durante la noche. Esto, no solo da pie a fantásticas fotos, sino que aporta,mucha más espectacularidad a todo el conjunto. Este edificio, fue creado principalmente como casino de la ciudad, y, debido a la alta demanda de peticiones para su visita, fue transformado en hotel, constituyéndose de paso en el más lujoso de la ciudad y uno de los más lujosos de toda Asia.

En definitiva, una visita obligada para todos aquellos que pasen por esa zona y, sobre todo para los amantes de la arquitectura. De todos los sitios que he visitado en mi vida, es probablemente el que constituye el mejor ejemplo existente de la combinación perfecta entre arquitectura bella y funcional, servicios económicos y de entretenimiento, y un espacio que sin duda, deja huella en la memoria de todo aquél que lo visite.

Malasia / Kuala Lumpur / Torres Petronas

Ir a Kuala Lumpur, es sinónimo de esperar una sorpresa tras otra. Aquellos que se adentren en está vibrante ciudad, sin duda encontrarán una de las más maravillosas ciudad que nunca he visitado. Constituída como uno de los principales puntos de entrada a Asia, Kuala Lumpur aporta al visitante todos los lujos y comodidades que cualquier ciudad europea pueda aportar, pero salpimentándolo de ese toque oriental que las hace únicas e inconfundibles. Esa mezcla de lo asiático y lo ultramoderno occidental, proporcionan un matiz de contrastes que hacen de su visita algo delicioso.

Sin embargo, si por algo habría que destacar Kuala Lumpur, es por su arquitectura. Amante como soy de dicha disciplina, en esta mágica ciudad logré por fin saciar uno de mis sueños antiguos: fotografiar las torres Petronas. Y es que estas torres son, sobre todo, sensaciones. Arquitectónicamente son absolutamente maravillosas, pero, sobre todo, lo que te proporcionan es sensaciones. Sensación de pequeñez, de emoción y de querer contemplar algo bello como aquél que contempla algo creado para transmitir.

Fotografía © Daniel Klein.

.

Las Torres Petronas, fueron los edificios más altos del mundo entre 1998 y 2003, superados el 17 de octubre de 2003 por el edificio Taipei 101 en Taiwán. Actualmente son el quinto edificio más alto del mundo (el más alto es el Burj Khalifa) y son las torres gemelas más altas del mundo. Estas torres cuentan con una altura de 452 metros. Las torres con 88 pisos de hormigón armado y una fachada hecha de acero y vidrio, se han convertido en el símbolo de Kuala Lumpur y Malasia. Y esto es algo que me llamó poderosamente la atención, dado que bien podría asegurarse que toda la ciudad se ha volcado por completo en la admiración, disfrute y promoción de estas torres. Es tal bombardeo y saturación que hacen de su imagen, que a veces, uno puede llegar a preguntarse “cómo promocionaban anteriormente Malasia”?

Fueron diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli y terminadas en 1998. Con 88 pisos, de estructura mayoritariamente de hormigón y vidrio, evocan motivos tradicionales del arte islámico, haciendo honor a la herencia musulmana de Malasia. Pelli utilizó un diseño geométrico islámico en su planta al entrelazar dos cuadrados, de tamaño gradualmente decreciente en la parte superior, la cual está basada en un motivo muy tradicional en la cultura islámica: una estrella de 12 picos incluyendo un círculo en cada intersección. La construcción de las torres comenzó en 1994.

La estructura básica se tomó de un proyecto no realizado para una torre en Chicago.


Petronas and the moon

Fotografía © Daniel Klein.

.

Pero es que hasta su propio proceso de construcción fue sorprendete. Para empezar, se involucró a trabajadores de distintas naciones que aportaron su conocimiento y trabajo. La idea era sencilla: si se consigue aglutinar a varios de los mejores arquitectos y trabajadores del mundo con experiencia en haber trabajado en construcciones similares, sin duda, podrán aportar todo ese conocimiento a la construcción de estas torres y podrán evitar potenciales defectos de construcción. Por tanto, en la construcción de ambas torres se diseñó una estrategia que permitió acelerar el trabajo. Se crearon dos equipos: uno formado por trabajadores coreanos y el otro por japoneses, uno a cargo de cada torre, de modo que hubo una gran competencia por lograr el mejor y más rápido trabajo. Finalizarlas en el menor tiempo posible y con la mayor calidad fue parte del ‘pique’ de ambos equipos de trabajo.

Las torres se encuentran unidas por una pasarela de doble altura aérea entre los pisos 41 y 42, que forma un portal. El skybridge, como es llamado, es el punto más alto accesible para los visitantes. Las visitas son gratuitas, pero limitadas a 1.200 personas diarias. Y, sinceramente, no merece la pena. La visita queda restringida a escasos 15 minutos, las entradas suelen agotarse cada día a eso de las 8 de la mañana y las vistas que dan nunca son nocturnas, por lo que no te permiten admirar la preciosidad de la ciudad en su máximo apogeo.

Petronas Black Twin Towers

Fotografía © Daniel Klein.

.

En su interior las torres se encuentran ocupadas por oficinas, entre las que destacan las de la compañía petrolera Petronas y la sede en Malasia de la empresa Microsoft.

Al pie de la torre se encuentran el Kuala Lumpur Convention Center (KLCC) y el popular centro comercial Suria kentuki.

Dos pequeños trucos para hacer buenas fotos: 1) la mejor vista de las torres para fotografiarlas (imprescindible que sea de noche), se tiene desde el SkyBar, situado en el Traders Hotel. Desde allí, se puede tomar una copa tranquilamente, ambientado con música chill out y tumbado en los preciosos sofás de su Lounge. 2) Las torres son apagadas cada día a las 00.00. quedando totalmente a oscuras. Esto, de nuevo desde el skybar, genera un contraste de sus figuras negras frente a el resto de edificios circundantes y potentemente iluminados que le dan a las torres un aspecto espectacular.

Tras mi última visita a Kuala Lumpur, me prometí que volvería a visitarla sí o sí y, tras revisar una y otra vez las cientos de fotos que les hice, creo que lo cumpliré en breve ;-)

 

Rep. Checa / Praga / Iglesia de San Nicolás (Chrám sv. Mikulase)

Ir a Praga y no visitar la Iglesia de San Nicolás (mal llamada Catedral) es como pasar por París y no ver la torre Eiffel. Es, con diferencia, uno de los sitios más bonitos y transitados de Praga y, para mi entender, la iglesia barroca más bonita del mundo. La iglesia de San Nicolás es, evidentemente, una de las más visitadas en toda Praga. Está situada en el barrio de Mala Strana , al oeste del río Moldava y es fácilmente reconocible porque su cúpula y su torre constituyan tradicionalmente parte del panorama del Castillo de Praga.

Esta iglesia, está considerada como uno de los más grandiosos monumentos barrocos de toda Europa y y como el edificio religioso más espectacular de toda la zona de Bohemia. Esta iglesia fue construida durante la reconstrucción de la ciudad de Praga, en la segunda mitad del siglo XVII, cuando los cánones arquitectónicos comenzaron a estilar que el muy saturado y utilizado estilo renacentista comenzase a ser sustituido por el estilo barroco.

Fotografía, Daniel Klein.

La iglesia constituye el centro natural de la zona de Mala Strana, y se construyó sobre la antigua iglesia parroquial de San Nicolás, la cual ya había sido erigida en ese mismo lugar en la Edad Media como iglesia románica, y que coronaba la explanada de uno de los principales mercados de la época. La construcción barroca de este edificio (incluyendo la zona de la rectoría y la escuela parroquial), fue llevada a cabo`por los jesuitas entre 1673 y 1752 . El trabajo fue iniciado por el Maestro P. Bos, el cual fue sustituido al poco por Giovanni Domenico Orsi (el principal responsable de las construcciones). La fase esencial de la construcción se inició en 1702 según los nuevos diseños del arquitecto Cristóbal Dientzenhofer, completados por su hijo Kilian Ignacio Dientzenhofer tras la muerte de este. Pero pese a que no fue terminada hasta 1771,, lo cierto es que la belleza de sus construcciones internas ya hicieron que desde 1711 se diese el visto bueno para la celebración de misas en su interior.

 

*

Fotografía, Daniel Klein.

La iglesia se compone de dos pisos. El inferior, donde se encuentran la mayor parte de los bancos y la parte superior, desde donde se pueden apreciar con mucho detalle las crsiatleras y los frescos. De cara a una excelente sesión de fotos dentro del recinto, es muy aconsejable poder ir con al menos 2h de tiempo, ya que el edificio va a requerir todo ese tiempo y más aún para poder realizar aquellas fotos que queremos. Por un lado, es preferible comenzar con un gran angular, puesto que nos dará la posibilidad de llegar a aquellos ángulos especiales que hay en la mayor parte de las columnas. Por otro, con un 17-50 iremos sobrados de cara a realizar aquellas fotos más versátiles. Es especialmente interesante dedicar parte de la visita a los frescos del techo.

 

*

Fotografía, Daniel Klein.

Posteriormente, desde la parte superior, es muy recomendable poder tomar panorámicas de las impresionantes cristaleras de los laterales. Son precisamente dichas cristaleras las que dan iluminación a todo el patio central de la nave, y los que van cambiando de color debido a las tonalidades de sus cristales.

Visitar la iglesia de San Nicolás es una auténtica maravilla arquitectónica. La visita recomendad es de 45 minutos y yo, sacando fotografías, estuve más de 2,5h, Dentro, hay momentos y sitios para poder realizar aquellas fotos que se quieran, aunque no está permitido el uso de trípodes. Por otro lado, el uso de flashes (si es que alguien los usa) sí está permitido sin restrucción alguna.

Adicionalmente, existe un calendario de conciertos de música religiosa muy recomendables que pueden ser consultados desde infinidad de páginas webs. Yo os recomiendo esta, que es la que mejor me sirvió a mi.

Austria / Viena / Hundertwasserhaus

En el fantástico viaje que tuve la oportunidad de realizar este verano por el centro de Europa, quise centrarme mucho en ver, sobre todo, cosas relacionadas con la Historia y la arquitectura (mis dos grandes pasiones, además de la fotografía). Y estar en Viena me proporcionaba la oportunidad de poder contemplar muchos y muy diversos estilos arquitectónicos. Pero he de reconocer que, de entre todos ellos, uno de los que más me apetecía contemplar era el Hunderwasserhaus.

La casa Hundertwasserhaus, que se puede encontrar en la calle Kegelgasse 34-38 en el distrito 3 de Viena, es un complejo residencial municipal, construido recientemente (entre 1983 y 1986). Estructurado por artista Friedensreich Hundertwasser (lo cual es un apodo que significa ‘Reino de la Paz Cientos de Aguas’, aunque su nombre real eraFriedrich Stowasser), y planificado por el profesor de universidad Joseph Krawina, del mismo modo que pudo hacer Antonio Gaudí en su época con la Sagrada Familia, combina superficies irregulares y vegetación (250 árboles y arbustos). Y es que este genial escultor, que lo mismo diseñaba una escultura de 10 cm que el edificio de la antena de televisión de Viena, concebía su obra como una expresión del shock en el arte pictórico, la filosofía del ambientalismo environmentalismo que aplicaba al diseño de fachadas, sellos postales, banderas y vestidos (entre otras áreas). Los temas comunes en su trabajo son el rechazo a las líneas rectas, colores brillantes, formas orgánicas, una reconciliación de los humanos con la naturaleza, y un fuerte individualismo. Durante toda su obra, él permaneció constantemente en su estilo sui generis, con grandes influencias, como he dicho, de Gaudí. Pero no sólo de este tomó parte de su inspiración. También fue inspirado por los trabajos de Egon Schiele desde muy joven, y su estilo a menudo es comparado con el de Gustav Klimt. Su inspiración eran las espirales, y llegó a denominar a la línea recta como la “herramienta del diablo”. El denominó a su teoría del arte “transautomatismo”, basando su teoría en el Subrealismo automático.

Foto © Daniel Klein.

Lo que el visitante de la Hunderwasserhaus encontrará no se adapta a las normas y clichés convencionales de la arquitectura escolástica. Es un viaje por la tierra de la arquitectura creativa. Todo vale y nada es descartable de antemano. Son patentes los modelos de Hundertwasser, como el Palais Idéal de Ferdinand Cheval, las Torres Watts, y la anónima arquitectura de las Schrebergärten o huertas comunitarias y aquel del Märchenbücher. Pese a lo maravilloso de su arquitectura, el edificio en realidad se trata de un bloque residencial en el que se encuentran 52 viviendas y 4 locales de negocio, 16 privadas y 3 azoteas para el conjunto. Propósito tremendamente mundano para un diseño tan vanguardista. Es por tanto una maravilloso regalo a aquellos que en su día deseaban comprar una vivienda barata y de original diseño. Si bien la zona interior de los jardines no tiene nada nuevo que aportar a lo impresionante de su fachada, sí que merece (y mucho) la pena visitar su galería comercial, donde cada rincón y cada baldosa están colocados de manera estudiada creando un caos milimétricamente estudiado.

Hundertwasserhaus from the inside

Hundertwasserhaus corridor

Foto © Daniel Klein.

Su creador, Hundertwasser, dijo en cierta ocasión sobre este edificio: “Un pintor sueña con casas y una buena arquitectura, en la cual el hombre sea libre y se haga realidad este sueño”.

Sin embargo, todo lo bueno que Hunderwasser tenía de escultor, le faltaba como arquitecto. Poco después de la inauguración, la conversión a la utilidad práctica (su principal objetivo) quedó incompleta. Las tejas de la azotea comenzaron a reblandecerse, el uso de plantas que a él tanto le gustaba (ansiaba demostrar la convivencia de la ‘naturaleza real’ con la ‘naturaleza que él creaba’ por medio de los materiales de construcción) ha generado tremendos gastos adicionales a los vecinos debido a que sus raíces (especialmente después de que el maestro variara la posición durante la construcción), están adentrándose en unos cimientos que ya de por sí se han demostrado no muy robustos. Para culminar, el creador pasó por alto un pequeño detalle que posteriormente ha generado numerosos problemas logísticos: los cristales de la fachada deben limpiarse mediante andamios y elevadores. No hay otra forma. Por último, comentar que esta construcción se vio recientemente envuelta en una gran polémica, ya que, si bien Friedrichsreich Hundertwasser fue el creador de la construcción, tras años de estar atribuida a él, Joseph Krawina le demandó queriendo apropiarse de la autoría real del edificio, ya que suyos son los planos y suya fue la construcción. Dejaba por tanto a Hunderwasser como un “conceptualizador espiritual” de la obra. En Mayo de 2010 la Corte Suprema de Viena dio finalmente la razón a Krawina, lo cual no sólo le otorgaba un honor que merecía, sino que le otorgaba el derecho a recibir enormes cantidades de dinero por todos los royalties atrasados de décadas de visitas, derechos de autor en las distintas publicaciones que se habían hecho eco de su obra y las distintas subvenciones que el gobierno austríaco concedía. Por tanto, desde entonces, la casa es denominada oficialmente como la Hundertwasser-Krawina Haus.

De cara a una buena sesión de fotos,  es recomendable llevarse a la zona un gran angular (para las fotos de la fachada) y un objetivo luminoso para la zona de los bulevares. Es recomendable acudir a primera hora de la mañana, pues, si bien dispondremos de una luz adecuada, no tendremos a miles de turistas ansiosos por estropearnos la foto con sus cabezas o chubasqueros coloridos. Posteriormente, tras desayunar cerca, se podrá acceder al bulevar para ver la galería interior. Creedme, bien merece la pena el madrugón. :-)

Austria / Linz / Nueva Catedral de Linz (Linzer Mariendom)

En plena ciudad de Linz, pasado el puente de los Nibelungos y al lado del convento de los jesuítas, se alza majestuosa la nueva catedral de Linz. Linz es una ciudad que sorprende. Alabada por Hitler en sus días adolescentes por la belleza de sus edificios, es una ciudad que respira arquitectura por todos lados. Combina a la perfección lo moderno con lo tradicional, lo majestuoso con lo sencillo y aporta un sinfín de contrastes allá donde se va. Todo esto, tuve la oportunidad de comprobarlo en el viaje que realicé este verano. Sin embargo, de todo lo mucho y bueno que se puede ver en Linz, probablemente lo que más me impactó fue su Catedral Nueva. También conocida como la catedral de la Inmaculada Concepción (Maria-Empfängnis-Dom), se trata de una catedral tremendamente tardía si se la compara con el resto de grandes catedrales que hay en Austria. El inicio de su construcción data de 1855 y tuvo lugar gracias a la tozudez de un obispo llamado Franz Joseph Rudigier, el cual, detestaba la antigua catedral de Linz y no cesó en su empeño hasta que consiguió que se alzase una a la altura de la hermosa ciudad de Linz.

*Fotografía @ Daniel Klein.

De este modo, la primera piedra fue colocada en 1862 y, a partir de ahí, comenzó una construcción que se prolongaría durante 62 años, terminándose en 1924 (!!!). Es, además, sorprendente el pensar en todo el tiempo que se empleó en su construcción, máxime cuando varias de las estructuras se basan en las antiguas estructuras de la antigua Catedral de la Virgen María (Marien-Dom), que ya existía en el mismo lugar. Sea como fuera, el edificio es una magnífica obra en el más puro estilo gótico francés, muy de moda en la época en la que se diseñó. Por consiguiente, el visitante que se adentre en sus muros, encontrará altísimos techos, pilares majestuosos y desnudos, y vidrieras espectaculares. Este último elemento es especialmente importante, porque a lo largo de todas sus vidrieras, se va narrando la historia de la propia ciudad de Linz, lo cual aporta toda una lección de historia a aquellos que la visitan. También pueden verse en estas ventanas, retratos de los principales mecenas que tuvo la catedral.

*
*

Fotografía @ Daniel Klein.

El interior de la catedral es impresionante. De los más bonitos que he visto en mi vida. Con más de 20.000 asientos en su interior, durante algunos momentos de su historia, bien pudo decirse que en el interior de la catedral cabía casi toda la población de Linz. Su torre, de 124m de altura es una de las estructuras más altas de todo el país, y la segunda torre religiosa más alta de Austria. Y no fue la primera porque fue prohibido por el colegio de arquitectos de Viena. Cuenta la historia que en los tiempos de la construcción de la catedral, esta debía someterse a las normas que el imperio austro-húngaro había dictaminado para todas las construcciones religiosas de sus territorios. Y una de dichas disposiciones, indicaba que ninguna estructura religiosa podría ser más alta que la torre Sur de la catedral de San Esteban, en Viena, la cual tiene 135m de altura. Es por ello que hubo que modificar los planos originales para reducir la altura originalmente planeada (140m).

Probablemente, más allá de la majestuosidad de esta catedral, una de las cosas que más llama su atención es su triste historia. Pese a ser uno de los edificios más notables de toda Austria, apenas ha sido utilizado. Es un edificio vacío de acontecimientos. Probablemente ello es debido a que su tardia terminación la convirtió en un edificio desproporcionadamente amplio para las necesidades de una ciudad que fue duramente castigada primero por la postguerra de la I Guerra Mundial, y luego por la II Guerra Mundial. Durante los bombardeos de la misma, muchas de las hermosas vidrieras resultaron completamente destruidas y su reconstrucción era tan costosa económicamente, que tuvo que ir abordándose poco a poco a lo largo del tiempo, dejando el edificio inhábil para su utilización. Por ello, se decidió que en vez de recuperar aquellas antiguas vidrieras, se optaría por dotar a los espacios con nuevas vidrieras con motivos de arte moderno. Ello genera una interesante mezcla con las anteriores vidrieras que sí son de un estilo bastante más antiguo.

*

Fotografía @ Daniel Klein.

De todos vosotros será conocida mi predilección por visitar obras de arquitectura religiosa. Estoy convencido que, durante siglos, las mejores mentes, los mayores presupuestos y las más innovadoras obras de arte tuvieron lugar en ese terreno, frente a otras como la arquitectura civil o militar. Y ello es tremendamente agradecido de cara a la fotografia. Mentes tan brillantes y escenógrafos tan notables, eran capaces de crear una y otra vez maravillas visuales que no tiene comparación alguna en ningún otro terreno. Y de cara a fotografiarlo, siempre es agradecido. Esta catedral proporciona una oportunidad inmejorable para poder hacer lo que te de la gana. La ausencia casi constante y absoluta de público visitándola (incluso en el mes de agosto (!!!) hace que se puedan hacer aquellas fotos que a uno le plazca. Es preferible irse hacia la tarde, puesto que la luz de oeste se cuela por las vidrieras y genera unos efectos de destellos muy chulos. Adicionalmente, es posible usar trípode y fotografías de larga exposición. En este caso, usé un 10-20 y un 17-55 que me dieron unos resultados excelentes. Sin embargo, he de decir que pese a que la propia estructura interna de la catedral es impresionante, los juegos de luz que se creaban en su vidrieras fueron los que más juego me dieron en las fotos. Generaban efectos impresionantes en todos los sentidos y de las dos horas que pasé allí haciendo fotos, casi se me pasaron volando.

Tanto es así, que me prometí a mi mismo regresar ahí dentro de diez años y volver a visitar tan majestuoso edificio. :-)

USA / Boston / Prudential Center

Boston no es una ciudad que vaya a sorprender por sus muchas opciones turísticas que visitar. El encanto, reside en la propia ciudad en sí. En sus tiendas. Sus cafés. Sus calles con pequeños comercios. No obstante, aquellos que sean amantes de la arquitectura, podrán encontrar un pequeño guiño que la ciudad les hace: la Prudential tower, dentro del Prudential Center. Conocida comunmente por los bostonianos como “la Pru”, se trata de un edificio de 228 metros de altura que data de 1964 y fue diseñado por el arquitecto Charles Luckman.

And when the sun goes down ...Fotografía © Daniel Klein.

El complejo Prudential, comenzó su construcción en 1960 y a su finalización, en 1964, se trataba del edificio más alto de mundo … fuera de New York. Todo ello, sucedía en los tiempos en los que EE.UU. era sede de los edificios más majestuosos e imponentes de todo el mundo. Todo ello, ha cambiado hoy en día y la Prudential Tower no se encuentra siquiera dentro de la lista de los 50 edificios más altos del mundo. Ello ha dejado al coloso de Boston como un buen motivo de orgullo para la ciudad de Boston, pero totalmente fuera de la lista de los top 50. A su finalización, el edificio recibió excelentes críticas de las principales publicaciones sobre arquitectura de la época. Sin embargo, quizás por su sobriedad o por no tener ningún elemento claramente diferenciador de un rascacielos al uso, no llegó a encandilar como sí sucedería con muchas de las construcciones hechas en otras ciudad, por ejemplo, Chicago.

A partir de los años 1990, varios edificios fueron construidos en las inmediaciones del centro, creando lo que hoy se conoce como el Prudential Center. Varios pasillos y centros comerciales, un lago y dos fuentes culminan una de las zonas más turísticas de toda la ciudad de Boston y orgullo para sus ciudadanos. Por esto último, estos edificios han sido utilizados como antorcha de los grandes hitos que ha vivido la ciudad, siendo un claro ejemplo de ello los años 1999, 2003, 2004 y 2007, cuando el equipo local de baseball, los Boton Red Sox alcanzaron las finales americanas. Para conmemorar este hecho, en todas las ocasiones, se dejaron ciertas luces encendidas para que formasen la palabra “Go Sox” (¡Adelante SOX!) sobre la fachada del edificio.

Boston skylineFotografía © Daniel Klein.

Visitar la zona desde la superficie del también rascacielos desde el Sheraton Boston hotel, aportará una de las visiones más bonitas de la ciudad, pudiéndose ver la zona del puerto, todos los barrios periféricos y la zona centro de Boston, lo cual, si se hace en el atardecer, dará la posibilidad de ver el atardecer / anochecer de la ciudad y obtener maravillosas fotografias. En la zona a ras de suelo, obtener buenas fotos se podrá hacer desde la plaza de la ciencia, lo cual proporciona una visión única de todo el complejo y, si se hace de noche, generará unos reflejos muy agradecidos en el lago que se ha creado en la zona. Existen numerosos puntos de apoyo en la zona, por lo que, si queremos una imagen estabilizada, no hará falta el uso de trípode.

Dentro de una ciudad que destaca por su encanto pero no por la belleza de sus edificios, sin duda el Prudential Center es un lugar de obligada visita para aquellos amantes de la fotografía de arquitectura.

¡Disfrutad las vistas!

Bélgica / Bruselas / Grand Place

Hace años, tuve la oportunidad de visitar Bélgica y recorrer las ciudades de Bruselas y Leuven. De la segunda poco diré, puesto que mi estancia fue bastante concentrada en actividades académicas que me secuestraron gran parte del día (y de la noche) y poco espacio dejaron para algo distinto, pero en la primera, sí tuvimos oportunidad de recorrerla y visitar sus monumentos.

Bruselas es una ciudad más bien lineal, donde todo sucede según se espera que suceda y donde todo está donde debería estar. Digamos que es una ciudad donde no existe espacio para la sorpresa. Sin embargo, algo tan monótono como Bruselas, alberga una gran importancia política ya que posiblemente es la ciudad donde más instituciones importantes confluyen. Bruselas es a la vez capital administrativa de la Unión Europea, sede del cuartel general de la OTAN, sede del Consejo Europeo y, a nivel nacional, capital de la Región de Bruselas-Capital, de la Región Flamenca y de las comunidades flamenca y francesa de Bélgica.

Adentrándote por sus calles, poco podrás ver interesante, dado que es una de tantas ciudades europeas sin nada destacable aparte de las numerosas tiendas de chocolate. Sin embargo, existe una gran excepción a esta tendencia: la Grand Place. Haciendo las veces de gran centro de Bruselas, es una de las zonas más bellas de toda la ciudad (y de toda Bélgica), habida cuenta de sus edificios cuidados y de sus ornamentos curiosos por todos lados.

Fotografía © Captainxo.

Nacida a resultas de la consolidación de un gran mercado que fue mandado construir por el Duque Carlos de Bélgica, lo que inicialmente fue una zona de compra venta de materiales agrarios, acabó siendo un macro-mercado de comercio, el cual poco a poco, demandaría ampliaciones tanto en función como en espacio físico. En los siglos XIII y XIV, se convirtió ya en el punto más importante de comercio de la zona y la propia ciudad de Bruselas comenzó a construirse alrededor del mercado. Los comerciantes, en vez de tener un itinerario nómada, terminaron por acercar sus viviendas habituales a la zona, comenzado a crear lo que ahora son los barrios céntricos de Bruselas.

Tal fue la importancia que ganó el sitio, que poco a poco comenzó a caer en los ojos vecinos, motivo por el cual terminó sucediendo lo inevitable: el 13 de agosto de 1635, 70.000 soldados franceses se aventuraron en expedición bélica contra la zona con ánimos de someter la ciudad y controlar la influencia tanto del mercado como de la liga de Augsburgo. Pocas cosas buenas podrían suceder ante esa aventura, por lo que la plaza fue prácticamente arrasada por los intensos bombardeos. La plaza sería recontruida pocos años después, pero cuentan las crónicas que ni con el gusto ni con las calidades de los materiales originales.

Desde entonces, la Grand Place ha servido como punto de referencia de toda Bruselas, referenciando las partes más bellas de la ciudad y aportando una agradable visita a quien se decida a adentrarse por las enrevesadas callejuelas que la flanquean. Este, sin duda será un paseo de lo más animado, puesto que los descensientes de aquellos comerciantes que la poblaban siglos atrás, ahora han convertido toda la zona en enjambre de mesones. Un paseo por allí te hará sentirte reclamado por los vociferantes metres que, desde su puerta, son capaces de llamar tu atención hasta en 10 idiomas distintos. Las palabras justas para que puedas saber el menú y que su restaurante es mucho mejor que el de al lado (pese a que ambos te reciben con el inevitable marisco de plástico a modo de adorno). Toda una experiencia.

Fotografía © Amanito.

Hacer una buena sesión de fotos no nos proporcionará más regalo que el de hacer alguna que otra fotografía nocturna con la que podamos buscar contrastes de colores y alguna que otra luz que ilumina las fachadas. En cualquier caso, puede ser interesante buscar una buena perspectiva obliqua a la plaza y, armados con nuestro trípode, buscar fotografías de larga exposición. Un gran angular nos dará la posibilidad de buscar algo interesante, aunque, como he dicho, la experiencia como tal es bastante plana.

Sin embargo, pasar una agradable tarde de callejo, fotos y, comprar chocolate, bien merece la visita. :-)

Italia / Roma / Ciudad del Vaticano

Todo el mundo necesita soñar. Una de las maneras más sencillas es hacerlo a través del cine. Es lo más cómodo: te sientas en una butaca y vemos como a otras personas les pasan cosas. Nuestra empatía hace el resto: lloramos cuando el protagonista sufre, nos reímos si las cosas le van bien y sufrimos cuando sufre. Es nuestra capacidad de ponernos en la piel del otro la que nos incita a ir al cine una y otra vez buscando, muchas veces, esas sensaciones para arreglarnos una mala tarde. También existen ciertos sitios a los que solemos ir buscando exactamente el mismo tipo de resultados y, muy posiblemente, el Vaticano, pertenezca a ese escaso grupo.

Cuenta la historia que allá donde siempre existió el Monte Vaticano, a la sazón colina donde sitaba un oráculo de origen etrusco del mismo nombre, en el año 756 se decidió instaurar la sede de los Estados Pontíficos.  Estos no eran sino un conglomerado de microestados que cuatro años antes habían decidido unirse y, tras obtener un espacio en el que consolidarse, proclamarse estado independiente bajo la directa autoridad civil de los Papas. A nadie le pareció molestar demasiado este hecho, pues, hasta el 1870 apenas fueron molestados por nadie del exterior. Nacía así el STATVS CIVITATIS VATICANÆ (que viene a significar algo así como ‘estado de la ciudad del Vaticano’). Durante todos esos años, los sucesivos Papas fueron aglutinando poder, riqueza y servidumbre del exterior a partes iguales, creando el que, para mi, es el caso más fascinante de país que pueda uno visitar.

vaticanFotografia © Daniel Klein.

VaticanFotografia © Daniel Klein.

Fotografia © Columbo’s Dad.

La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución del catolicismo romano. Aunque los dos nombres ‘Ciudad del Vaticano’ y ‘Santa Sede’ se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la Ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia (como sujeto de Derecho internacional desde 1929). En rigor, es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede. Como Palacio Presidencial, el Vaticano dispone de  la Basílica de San Pedro, la cual es su monumento más importante, sede del gobierno y, por añadido, el 7% (20% si contamos con la plaza San Pedro) de las 44 ha de la superficie que compone todo el territorio del país. Ello, provoca varios hechos curiosos: el Vaticano es el país más urbanizado del mundo, el único cuya lengua oficial (el latín) es una lengua en desuso en cualquier otro país del mundo, el único de Europa que es regido por una teocracia electiva (aunque el Papa, que legalmente ostenta plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial, suele delegar las funciones de jefe de estado en el Secretario de Estado) y el único en el que ninguno de sus ciudadanos ha nacido en sus fronteras (pues, como se puede imaginar, es un país cuya natalidad es y será 0).

Legislativamente hablando, el Estado Vaticano es el estado menos democrático de Europa. Todos los miembros de su gobierno son elegidos por el colegio cardenalicio, quedando excluidas de este y muchos otros derechos el resto de las personas que residen en la Ciudad del Vaticano. Para poder ser ciudadano de este país, se impone la religión oficial del estado tanto en su creencia como en su práctica. Para el puesto de jefe de estado, no están permitidas campañas electorales y ningún candidato puede formular propuesta alguna a sus votantes. Sólo se puede ser candidato si se ostenta cierto rango en la estructura de la iglesia (obispo) y esta votación queda fuera de cualquier control o vigilancia internacional. En este sentido, aquél obispo que llegue a ser Papa, convierte caprichosamente su palabra en ley. Existe una especie de constitución, llamada “Ley Fundamental de la Ciudad del Vaticano”, pero paradójicamente, especifica que aquello que diga el Papa deja en papel mojado aquello que diga la constitución. Para culminar no existe sistema judicial alguno que rija el estado Vaticano, dejando a la palabra del Papa o al ordenamiento jurídico de Italia las diferentes tareas de enjuiciamiento criminal.

Fotografía © Scott Photos.

Con respecto a la Basílica de San pedro, se trata sin duda de la joya de la visita para fotografiar. Se comenzó su construcción en 1506 en el lugar exacto en el que se sabía que fue martirizado y enterrado el apóstol San Pedro. Pasó por manos de varios arquitectos / artistas, los cuales fueron aportando su visión y modificando los planes originales sucesivamente. Fue el Papa Pablo III quien tomó una decisión que luego sería crucial: la contratación de Miguel Angel para retomar los planes originales (cruz griega en vez de cruz latina) e impulsar definitivamente la obra. Como arquitecto, la más importante aportación de Miguel Angel fue la gran cúpula que se encuentra justo sobre el altar mayor y el sitio donde la tradición indica se localiza la tumba del Apóstol Pedro; misma que, a pesar de su peso, parece flotar en el aire, y es la verdadera maravilla de toda la construcción. Sobre la base de la cúpula, en letras de dos metros de alto se colocó la inscripción TV ES PETRVS ET SVPER HANC PETRAM ÆDIFICABO ECCLESIAM MEAM ET TIBI DABO CLAVES REGNI CÆLORVM (‘Tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del Reino de los Cielos’). Miguel Ángel, destacaría como artista la capilla sixtina, maravilla entre las maravillas y una de las más impresionantes obras de la época.

Con los sucesivos años, se fueron ampliando las obras de la Basílica hasta llegar a lo que es su actual composición. Todo este tiempo, ha llevado a que este magnífico edificio sea testigo de numerosos hechos relevantes en la historia de la humanidad. Es entre sus muros donde están enterrados la mayoría de los Papas

Por último, es imprescindible visitar el museo vaticano, una mezcla entre visita a todo el complejo religioso y un acceso a los grandes fondos artísticos que la Iglesia Católica ha acumulado a lo largo de su historia. De toda la visita, merece la pena ver especialmente la escalera helicoidal. En contra de lo que todo el mundo piensa, esta escalera es de muy reciente construcción, ya que fue confeccionada en la reforma de los museos vaticanos de 1932 por Giuseppe Momo. La particularidad de esta construcción es que Momo utilizó un ingenioso diseño de escalera de caracol en rampa, contando para el diseño de la balaustrada con Antonio Maraini. Este es, sin duda, uno de los elementos a fotografiar dentro de la visita al complejo.


round & roundFotografia © Daniel Klein.

Fotografía © Toshio.

Fotografiar la Basílica de San Pedro es todo un ejercicio de destreza. Lo masificado del moumento, el saber que estarás que has de estar en constante movimiento (los guardas ya se encargan de no dejar que se produzcan aglomeraciones para que el resto de fieles que esperan puedan entrar), y la escasa luz, son, sin duda, los principales problemas. El uso de trípodes dentro está prohibido y las medidas de seguridad que existen a la entrada no facilitan el poder portar mucho material. Mochilas abultadas, son sospechosas. Sin embargo, aparte de las típicas fotografías de cualquier basílica, lo cierto es que existen infinidad de fotografías y composiciones a explotar en nuestro tour.

Adicionalmente a estas fotos, aquellos que visiten la Basílica, no deberían dejar de saber que:

  • Desde 1277, la basílica está conectada con el Castillo Sant’Angelo por un corredor fortificado, llamado Passetto, de unos 800 metros de longitud.
  • En el fondo de la basílica (el ábside) hay un monumento que representa un enorme trono de bronce, conocido como “la Cátedra de Pedro”. En realidad, es un relicario que contiene restos de una silla de madera y marfil que, según la tradición, usaba el mismo San Pedro. Encima del trono hay dos ángeles de bronce sosteniendo las llaves y la tiara, símbolos de la autoridad papal. Tras él se abre el llamativo ventanal que representa al Espíritu Santo como una paloma, rodeado de una vorágine de ángeles y santos. Al pie de este monumento hay un altar usado por el Papa para ciertas ceremonias, llamado precisamente “altar de la Cátedra”.
  • En la fachada se abren cinco puertas, aunque una de ellas (la Puerta Santa) permanece cerrada, incluso tapada con cemento por su lado interior. Esta puerta sólo se abre cada 25 años para los años santos (años jubilares). La abre solemnemente el Papa al inicio de ese año, permaneciendo abierta para que los fieles puedan acceder a la basílica y ganar la Indulgencia jubilar. Al final de dicho año, el Papa la clausura. Las otras tres basílicas papales de Roma también tienen puertas santas.
  • Es posible la visita a la cúpula, desde donde se observan unas maravillosas vistas de la plaza de San Pedro, la Ciudad del Vaticano y la ciudad de Roma, pero se debe vestir con recato, estando prohibida la entrada a personas con tirantes y pantalones cortos (tanto hombres como mujeres).
  • En 2009, el director Ron Howard pidió permiso para rodar su película ‘Angels & Demons‘ dentro de las instancias del Vaticano. Debido a la fuerte crítica que su anterior película ‘The Davinci Code‘ había creado en la iglesia Católica, le fue negado rotundamente todo permiso. Pese a ello, no se detuvo en su empeño de mostrar la copia más fidedigna posible de todo el complejo y contrató a 10 fotógrafos profesionales los cuales visitaron el Vaticano cada día durante dos meses y sacaron más de 7.000 fotos diarias. Con todo este abundante material audiovisual, se hizo una recreación virtual exacta de la Basílica, que sería usada por medio de técnicas de ordenador para grabar los planos necesarios para la película.

Alemania / Berlin / Reichstag

Algo debe tener un lugar para que, cada vez que te encuentras cerca, te sientas magnéticamente atraído a visitarlo. Y algo muy especial debe albergar para evocarte sensaciones de vello de punta, apertura de boca asombrada y sobrecogimiento silencioso cuando te encuentras frente a él … sintiéndote minúsculo. Si hubiésemos de poner un nombre a esa persona, a ese sitio y a esa sensación, por este orden serían: Daniel, el Reichstag de Berlín y su majestuosidad.

Lo primero y más curioso de todo es desmentir un error muy frecuentemente extendido: no existe un Reichstag, sino que han existido muchos Reichstag. Reichstag (que en alemán significa Parlamento Imperial), es en realidad el nombre que sucesivamente han ido asumiendo todos los parlamentos alemanes desde 1849 y que, por ende, ha heredado el edificio que los contenía. Su origen nos remonta a épocas en las que Europa estaba más interesada en exterminarse a sí misma que en prosperar hacia el avance de las libertades del hombre. Convulsionada tras la revolución francesa, que nos enseñó a todos que otro mundo era posible (y, de paso, infinitas maneras de como no se han de hacer las cosas),  y tras la desintegración del Sacro Imperio Germánico (el I Reich) en 1806, se generó una inercia en el pueblo de alemán por mantener los nombres de aquellos símbolos que tan grandes les habían hecho sentir, buscando sostener un espíritu nacional cercano a una gran depresión post-traumática. Algo así como cuando tiernamente te dicen que “el abuelo se ha quedado dormido”. Y desde entonces, estas instituciones han visto desarrollarse en sus butacas las más trágicos y notables acontecimientos que la historia alemana fuese capaz de maquinar.

Tras ser sede del I Reich, el edificio fue utilizado como parlamento por la autodenominada Norddeutscher Bund (en alemán, Federación Alemana del Norte, ya la sazón el II Reich … y ya van dos). Esta federación no fue sino un experimento que varios estados del Norte de Alemania acometieron como respuesta a la arrogancia prusiana, sedienta de gloria y necesitada de dominación. Experimento hemos dicho, porque esta federación sólo existió por espacio de 4 años, dejando únicamente para la posteridad una curiosa anécdota en los libros de Historia y la bandera y escudo del águila que las tropas alemanas mostraron durante la I Guerra Mundial. Posteriormente, sería durante la República de Weimar de 1919, cuando tuvo lugar un cambio por medio del cual el pueblo elegía la composición del Reichstag y éste a su vez a quien sería Canciller de Alemania (Jefe de Gobierno, que no el Presidente, como sucede en España). Sin embargo, a partir de 1930, el Reichstag fue prácticamente eludido gracias al uso que el Presidente Paul von Hindenburg hizo de los extensos poderes que la constitución le otorgaba y por medio de las cuales, podía elegir prácticamente a dedo a aquellos políticos que le caían en gracia.

Reichstag by night

ReichstagFotografía © Daniel Klein.

De todos modos, si hubiese que buscar una fecha significativa en su historia, una única fecha que recordar, sin duda debería ser el 31 de julio de 1932. Ese día, en sus séptimas elecciones parlamentarias, el Partido Nazi alcanzó por primera vez en su historia más votos que el resto de los partidos. A partir de ese momento, ya nada volvería a ser igual para el Reichstag, para Berlín, para Alemania y para el mundo entero. Fue ese el día en el que Adolf Hitler se sintió poderoso por primera vez y percibió que quizás, al fin y al cabo, el pueblo alemán respaldaba sus ideas incendiarias. A partir de ahí, todo se desenvolvió como un rodillo imparable. Había logrado la victoria, pero esta mayoría no era absoluta, por lo que hubo de celebrarse una segunda vuelta. En esta, que tuvo lugar en noviembre de ese mismo año, los nazis volvieron a repetir victoria, pero con menos apoyo en las urnas. Aprendiendo de errores anteriores y olfateando oportunidades al alcance de su mano, decidió valerse de todas sus armas para no perder las siguientes elecciones.  Su receta siempre había sido: “a mayor crispación, mejores resultados para el partido nazi” (con su célebre arenga de “consigámoslo con otros medios, otras armas”) y bien que la llevó a cabo. Ordenó a los cuerpos de alborotadores del partido (las temibles Sturm Abteilung, SA), que creasen una atmósfera de represión e intimidación estatal contra los comunistas y los socialdemócratas como nunca antes se había visto. Tal fue el empeño que pusieron estos gorilas en las órdenes de Hitler, que más bien podría decirse que se les fue la mano por exceso de celo. El clima irrespirable que crearon atemorizó a los votantes y, de nuevo, provocó que en las elecciones el Partido Nazi no pudiese alcanzar la mayoría absoluta. Ello enseño dos lecciones valiosísimas a Hitler: que nunca lograría el poder absoluto por medio de unos comicios libres y que tampoco lo conseguiría mientras tuviese una oposición de izquierdas tan poderosa como a la que se enfrentaba. Astuto como era, en vez de imponer arrogantes condiciones, se plegó a formar una coalición con los centristas y los nacionalistas para llegar al poder. Adolf Hitler era nombrado Canciller de Alemania.

A partir de ahí, la poda de libertades se sucedió como un jardín en pleno invierno. Se prohibieron varios partidos políticos, se prohibió a los comunistas su derecho de reunión y abolió la prensa de este movimiento. Las concentraciones de los socialdemócratas fueron prohibidas, y las SA irrumpieron en las pocas que aún se formaban. Una vez amordazada la izquierda, Hitler se volvió contra sus socios de gobierno a los que había mostrado claramente el destino que les esperaba si se oponían a sus deseos. Por si acaso, ordenó las suspensiones de periódicos socialdemócratas. Era un aviso. El ambiente se volvió totalmente caótico. Durante esos días, 51 miembros de otros partidos fueron asesinados, frente 18 nazis. Para consolidar definitivamente estas aguas turbias, Herman Göring, a la sazón Ministro del Interior de Prusia y mano derecha de Hitler en el Partido Nazi, emitió una orden a la Policía por la que, en su territorio, quedaba terminantemente prohibido el atacar o interferir en las acciones de las SA, las SS o el Partido Nazi. Es decir, barra libre para Hitler. Por si esta orden no se cumplía, insertó a miembros de las SA y las SS en los principales puestos de la Policía a la que se le había dado dicha orden.

Como toda buena epopeya trágica griega, lo peor quedaba para el final. Un cierto día leí que todo aquél que quiera una una revolución necesita tres ingredientes: una necesidad, un medio y una cerilla. De los dos primeros puntos ya se venía encargando el Partido Nazi desde hacia varios años y la cerilla fue el incendio del Reichstag, sucedido el 27 de febrero de 1933. Fueron nazis quienes quemaron un parlamento por el que no tenían respeto alguno, y también fueron ellos los que inventaron que aquél que buscase culpables, debería mirar hacia un inocente partido comunista que no salía de su asombro. Con un acontecimiento tan grave en sus manos, Hitler se presentó ante el lecho de muerte del presidente Hindenburg (ya más en el otro barrio que en este), y le pidió consentimiento para abordar medidas urgentes que iban a “salvar Alemania” del terrorismo comunista. Y como aquél que disimula a su padre la firma de un permiso de excursión para realmente conseguir aprobación para unas calificaciones escolares pésimas, Hitler logró en aquella firma eliminar la libertad de prensa, de expresión, de asamblea y la privacidad de las comunicaciones. Logró el poder de tomar el control de los gobiernos regionales y la ampliación de la definición de varios crímenes donde era permitida la pena de muerte. Ello, consolidaba la acción iniciada por él mismo dos días antes por medio de la proposición de la Gesetz zur Behebung der Not von Volk und Reich (en alemán, ‘Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Estado’). Por medio de esta ley los nazis obtuvieron poderes dictatoriales de manera esencialmente legal. Es decir, en una jugada que rizaba el rizo y sin precedentes en la historia mundial, Hitler había logrado la esperpéntica paradoja de que el Parlamento Alemán votase a favor de su propio suicidio, desposeyéndose a sí mismo de aquellas funciones para las que había sido constituido por el pueblo. A partir de ahi, y con la firma de Hindenburg, Alemania estaba, literalmente, a los pies de Hitler. Había nacido el III Reich. En adelante, el Reichstag sólo ejercería como un cuerpo de aclamación de las acciones de la dictadura. Como palacio de pantomimas permaneció hasta su última sesión plenaria, en 1942, que debe ser aproximadamente la fecha en la que Hitler se cansó de fingir que su pueblo le importaba y acabó con la pantomima de comunicarle sus últimas decisiones.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el edificio del Reichstag acabó seriamente dañado debido a la cabezonería de los generales soviéticos, empeñados en practicar el tiro al blanco primero, y conquistarlo a bayoneta calada después, para colocar una bandera soviética y hacerse allí la foto. Desde entonces hasta 1.999 el edificio quedó en estado de semi-abandono, sin función específica declarada ni intención de hacerlo.

Reichstag KupelFotografía © Daniel Klein.

A partir de ese momento, y aprovechando el sentimiento reinante de reconciliación y levantamiento de un nuevo país unido tras 40 años de guerra fría aisladora, se encargó a Norman Foster la reconstrucción de todo el edificio. Y ya se sabe que cuando se pone en manos de un genio sin igual tareas épicas, el resultado suele ser colosal. Toda la obra realizada por Foster es una auténtica clase magistral de arquitectura y proporciona a los visitantes la oportunidad de admirar en silencio, lo que la mente de un genio es capaz de idear. Destaca, sobre todas las cosas, la cúpula ideada por Foster, la cual ilustra en exclusiva este post y la cual, también, atrae a millones de visitantes cada año. Olvídese de esperar menos de 1h en una fila de entusiastas turistas si lo que quiere es visitar ese pedazo de cielo que Foster creó en Berlín.

Sin miedo a equivocarme, puedo asegurar que la visita a la cúpula de Foster es una de las sesiones fotográficas que más placer me ha proporcionado en toda mi vida, quizás sólo equiparable a la que viví en el magnífico monumento del Taj Mahal.  Debido a lo cerrado del sitio, se hace imprescindible llegar con un gran angular. Mi preferido fue un 10-20 y un 14-24. A partir de ahí, ascender por sus rampas y disfrutar a cada vista, composición y toma que se pueda crear allí. Jugar con las luces, con los contornos de las espirales y llegar a la parte superior, donde se puede ver el cielo estrellado  de Berlín es todo un ejercicio de disfrute sensorial.

Suelo decir que hay (pocos) sitios que se deben visitar antes de morir. Este, por supuesto, está entre los primeros de la lista.

India / Agra / Taj Mahal (I)

¿Qué se puede decir del edificio más comentado,fotografiado, admirado y citado del mundo para que este post no termine siendo un post más? Dificil tarea. Hay ocasiones en las uno se hace este tipo de preguntas a la hora de publicar posts o a cuando quiere enganchar a los lectores con temas que seguro conocen y que seguro que les interesarán. Pero el riesgo de acabar siendo repetitivo y aburrido es tremendo. Me arriesgaré sin embargo.

Comenzaré diciendo algo que espero que sitúe mis intenciones. He tenido la suerte de viajar por decenas de países y ver lo mejor y lo más granado de cada uno. Pero he de admitir que, con diferencia, el Taj Mahal es el edificio más bonito, impresionante y sobrecogedor que he tenido la suerte de presenciar. Sobre él existen infinidad de leyendas (la mayor parte de ellas falsas) que no han hecho sino aumentar su interés y misticismo de cara a los visitantes que se dejan caer a millones cada año, interés que no haría falta aumentar puesto que el edificio en sí ya es una auténtica fantasía hecha realidad. La belleza de todo el complejo es tal, que bien recuerda a esas viejas superproducciones de Hollywood, en las que nadie reparaba en gastos, donde se hacían películas desmesuradas que concentraban estrellas y, si se terciaba, elefantes, y que para concluir las diferentes historias planteadas incluían varios finales felices y otros tantos besos a tornillo. Y es que visitar la zona del Taj Mahal es como visitar los Estudios Universal: sabes que encontrarás protagonistas de la realeza, conspiraciones, muertes, una misión épica a realizar, contratiempos y, terminando con todo, un final feliz.

Asépticamente hablando (versión corta), el Taj Mahal (escrito ताज महल en hindi y pronunciado algo así como ‘tazh majál‘) es es un complejo de edificios construido entre 1631 y 1654 en la ciudad de Agra, estado de Uttar Pradesh, India, a orillas del río Yamuna, por el emperador musulmán Shah Jahan de la dinastía mogol. Se estima que la construcción necesitó el esfuerzo de más de 20.000 obreros, los cuales siguieron milimétricamente al pie de la letra unos planos donde todo son simetrías perfectas. Durante 33 años, se dejaron la piel y, en muchos casos, la vida, para levantar este complejo de 8 edificios más un mausoleo y tal fue el dispendio y derroche económico que se hizo en toda su construcción, que dejó en la banca rota a toda la región de Uttar Pradesh durante décadas.

The majesty of TajFotografía © Daniel Klein.

La versión larga de la historia es que el Taj Mahal es, en realidad un acto de amor. En lo que sí aciertan todas las crónicas es que su construcción fue fruto de la desolación que Shah Jahan sintió hacia la muerte de su esposa favorita (que no única) llamada Arjumand Bano Begum — más conocida como Mumtaz Mahal. Sin duda, aquellos lectores que quieran justificar cualquier tipo de locura en aras del amor, aquí encontrarán un buen ejemplo para justificarse. Hayan hecho lo que hayan hecho. Y como toda historia de amor clásico, en esta hay un chico y una chica. De él, cuentan las crónicas de la época que fue un gobernante más interesado por embellecer sus jardines reales que por dar de comer a su pueblo. Dedicaba el 200% de su tiempo a acumular arte a su alrededor delegando los tediosos y burocráticos actos de gestión de su reino a peronas incapaces y también más deseosas de llenarse los bolsillos que de llenar bocas de subditos. Pero en lo que fue su verdadera pasíon, hemos d ereconocer que Shah Jahan destacó enormemente: prolífico amante del arte y mecenas de artistas, no dudó un segundo en emplear recursos prácticamente ilimitados para hacer realidad sus fantasías. De ella, la reina, la protagonista de la historia, se podría decir que se ajustaba perfectamente al papel de esposa imperial de la época (si hubiese existido una universidad de reinas en aquellos tiempos, seguramente estaríamos hablando de una de las primeras de su promoción): fiel, serena, bella, estuvo con su marido en los momentos en los que él la requirió y cumplió a la perfección el papel que tristemente se reservaba a las mujeres en aquella época: le dió 14 hijos. Tan épica fue su labor que llegó a dar su vida en ello, falleciendo en el parto de la última de las hijas que alumbró. El emperador, quien amaba a esta esposa sobre todoas las cosas (y por ende, despreciaba a sus otras mujeres como quien apila Porches y Ferraris en el garaje de la casa de campo), ordenó casi inmediatamente la construcción de la más fastuosa e impresionante obra jamas construida para albergar los restos de su amada. Como todo megalómano, bien sabía él que con ese templo cumplía dos sueños propios: honrar a la persona a la que más amó en su vida y culminar su amor al arte con la más impresionante de las obras.

A partir de aquí, cientos de leyendas falsas se disparan a favor o en contra de las distintas fases de construcción. Que si el emperador mandó asesinar a la esposa del arquitecto principal para que, a la hora de construir el templo, pudiese hacerlo sincronizándose con el eterno dolor que sentía el magnate (falso); que si casi toda la región quedó completamente paralizada administrativamente pues una obra de tan colosales proporciones y dificultad requirió de casi la totalidad de los artesanos y constructores de la zona (verdadero); que si en frente de la construcción existía otro Taj Mahal idéntico pero de marmol negro (falso); que si la tiranía del emperador fue extrema durante la construcción ya que dictaba sentencias de muerte con la facilidad de quien lee una novela barata cuando detectaba que algún artesano había cometido algún error en alguna de las cientos de miles de piezas únicas que se necesitaban para la decoración del mausoleo (sentencia que se cumplía sólo cuando el artesano había terminado de enmendar su error) (verdadero) …

Reflection of the TajFotografía © Daniel Klein.

Sea como fuere, la construcción de la tumba obsesionó de tal manera a Sha Jahan que en ella dejó su patrimonio, el de su pueblo, su futuro y, sobre todo, su salud. Tan gravemente enfermo quedó tras la construcción de las obras principales del Taj Mahal, que sus hijos, hartos de la pesíma gestión como gobernante de su padre, de que hubiese llevado a la banca rota a todo el estado por emplear todos los recursos en la construcción de la tumba de su madre y, por qué no decirlo, porque en el fondo, todo hijo de monarca aspira a ser rey, se autoproclamaron gobernantes de todos los dominios que hasta la fecha ostentaba su padre: su hijo Sha Shuja se declaró a sí mismo emperador en Bengala, mientras Murad, con el apoyo de su hermano Aurangzeb, hacía lo mismo en Guyarat. Ante esta insubordinación, su padre, sin fuerzas (y sin dinero) poco pudo hacer más que resignarse y ceder el poder. Pero como un padre siempre es un padre y un hijo siempre es un hijo, su primogénito Aurangzeb decidió perdonarle la vida y le permitió terminar sus días en un arresto domiciliario situado en el fuerte de Agra. Para ello, ordenó construir un pequeño y modesto palacete dándole el capricho a su padre, eso sí, de disponer de un hermoso mirador desde donde se veía con claridad el Taj Mahal al lado de la orilla del río Yamuna. De nuevo, en este punto se disparan las leyendas falsas. Se cuenta que el emperador pasó el resto de sus días mirando tristemente por la ventana al Taj Mahal hasta que le sobrevino la muerte 1666. Seguramente esta leyenda ayudará mucho a sobrecoger el corazón de los turistas que acuden para presenciar el complejo bucando precisamente eso (salir sobrecogidos sea como sea), pero lo cierto es que una de las primeras peticiones que el emperador exigió para aceptar su encierro fue la de contar con 365 concubinas (una para cada día), de las que bien hacía uso frecuente… cuando no miraba por la ventana. Otra leyenda falsa comenta que Aurangzeb después de terminar los últimos retoques de la obra arquitectónica, retoques que su padre ya no llegó a ver con vida, hizo que a los obreros se le cortara las manos para que jamas se viera otra obra igual. Se hace complicado que cortase las manos a dichos artesanos, puesto que son lo mismos que posteriormente utilizó para los arreglos de su propio palacio.

En cualquier caso, Aurangzeb sepultó a su padre dentro del mausoleo, al lado de su esposa, generando la única ruptura de la perfecta simetría del conjunto. Como la tumba de su madre había sido dispuesta en el centro exacto del mausoleo, la de su padre, el emperador, quedaría desubicada en cuanto a la importancia. Por ello, ideó la solución de situarla al lado, pero, eso sí, a mayor alura que la de su madre, dotando así de la importancia del cargo a la ubicación del féretro.

En el siguiente capítulo, contaré los secretos arquitectónicos y más técnicos del edificio, que os aseguro que son tan fascinantes o más que la historia que motivó su construcción.

Alemania / Berlin / Neue Wache

Caminando por Unter der Linden, en Berlín, aparte de disfrutar de una de las zonas más bonitas de toda la ciudad, uno tiene la oportunidad de poder visitar varios de los sitios con más historia de toda la ciudad. Desde su inicio y hasta la Segunda Guerra Mundial fue el centro neurálgico de la vida cultural berlinesa. En ruinas después de 1945 quedo en el sector oriental (Berlín Este) como capital de la RDA. Con la reunificación después de la caída del Muro de Berlín, ha retomado su lugar como la calle favorita berlinesa junto a Kurfürstendamm, y, por añadidura, una de las más turísticas al culminar en la maravillosa Puerta de Brandenburgo.

Dentro de toda esta grandiosidad, se esconde un monumento que siempre me ha llamado mucho la atención. Se trata de Neue Wache. Básicamente se trata de un edificio frío, tosco, vacío en el que como único elemento, tan sólo hay una figura negra de una madre abrazando a un hijo que sufre. Este enigmático monumento, fue inaugurado en 1816 y es la obra berlinesa más famosa del arquitecto Karl Friedrich Schinkel en un claro ejemplo de lo que fue la escultura neoclásica alemana d ela época.

Edificio de la Neue Wache, Berlín.

Lo curioso de este monumento es que ha sido utilizando desde esa época para conmemorar distintos motivos e ideas. Siempre la misma figura, siempre el mismo edificio… pero trataban de cambiar su significado constantemente. Originalmente fue creado para honrar la gloría de las tropas Prusianas. La intención era que la figura, fuese guardiana del cercano Palacio del Príncipe de Prusia y sustituir la antigua casamata de artillería que cumplía esa función. En 1931, todo el complejo fue reformado para servir de memorial de guerra a los caídos alemanes en la I Guerra Mundial y se añadió el círculo superior del techo al tiempo que se cambiaba su nombre por el de “memoríal a los caídos en la guerra”. El propósito de este círculo es que la figura central esté a merced de los elementos climatológicos que sufre Berlín, de modo que simbolice que también sufrirá lo que han podido sufrir aquellos que han sido víctimas de la guerra y han perdido su hogares. Así permaneció y este fue su uso hasta finales de la II Guerra Mundial, cuando fue parcialmente destruido por los bombardeos de la artillería soviética en su asalto final a la capital del III Reich.

Tras la contienda, y estando toda la capital del Reich en ruinas casi por completo, la división de los territorios alemanes en secciones administrativas hizo que todo el complejo pasase a tropas soviéticas, las cuales, todo sea dicho, no pusieron especial énfasis en restaurar la ciudad. Debido a esto, no fue hasta 15 años después cuando se iniciaron los primeros trabajos de reparación del complejo así como de nuevo bautismo de la estatua. Por ello, el monumento fue re-inaugurado en honor a las víctimas del fascismo y el militarismo. Esto, fue culminado en 1969 cuando se añadió una pequeña cápsula de cristal que contenía las cenizas de un solado alemán desconocido y de una víctima de un campo de concentración.

Neue WacheFotografía Daniel Klein.

Fue en el momento de la reunificación alemana, cuando el monumento fue nuevamente re-inaugurado dándole el significado actual y quedando con el definitivo nombre de Memorial Principal de la República Federal Alemana para las víctimas de la guerra y la Tiranía.

Este sitio, propone al fotógrafo varias fotografías tremendamente agradecidas si se planifican previamente. El principal inconveniente será el poder sacar el complejo con la luz adecuada y sin visitantes, puesto que suele ser lugar de parada de numerosos grupos turísticos. Sin embargo, es posible pode hacer buenas fotos ahí. Pese a ser un sitio frío y sombrío a posta, existe muy buena iluminación, con lo que se podrá disparar con velocidades altas e ISOs bajos. Por supuesto, un trípode es perfectamente posible de utilizar. Sin embargo, lo que es totalmente recomendable es llevarse una lente 10-20 ó 14-24 para poder obtener fotografías de todo el complejo, puesto que no es tan grande y amplio como puede parecer desde fuera. esta capacidad espacial que nos aportará el gran angular, sin duda alguna nos regalará grandiosas fotos.

Por lo demás, no es mala idea probar a tirar en B/N puesto que es algo que encaja perfectamente con la atmósfera del sitio y permite generar fotografías con una esencia lúgubre muy apetecible.

España / Madrid/ Aeropuerto de Barajas – T4

En las afueras de Madrid se encuentra el aeropuerto de Madrid-Barajas, primer aeropuerto de España atendiendo al número de viajeros que lo frecuentan (50 millones en 2008), a la carga aérea y al número de operaciones. Tal es el volumen que gestiona, que, atendiendo a estos mismos parámetros, es el 4º aeropuerto europeo más importante de Europa y el 10ª del mundo. Varios son lo principales motivos para estas cifras: 1) Barajas es el aeropuerto con más conexiones de Europa con Hispanoamérica, 2) el puente aérea Madrid Barcelona es la ruta entre dos aeropuertos que tiene mayor número de vuelos a la semana de todo el mundo y 3) hasta un total de 13 aerolíneas tienen sus base de operaciones en Barajas, destacando sobre todas la compañía Iberia, la cual mueve casi el 50% de todos los pasajeros de Barajas.

Este coloso, fue inaugurado al tráfico aérea en 1931 y originalmente, el campo de vuelos era un gran círculo bordeado de blanco con el nombre de Madrid en su interior, sin pavimentar, formado por suelo natural cubierto de hierba. Con el estallido de la Guerra Civil Española, el aeropuerto abandona su uso civil y pasó a ser una base de operaciones militares, siendo un importante punto de conexión con París, Barcelona y la zona norte. Una vez terminada la guerra, el 1 de mayo de 1939 Iberia trasladó sus equipos desde Salamanca (desde donde había estado operando hasta el momento) a Madrid-Barajas. En julio de 1946, Barajas abrió sus operaciones al tráfico internacional y a partir de ese momento, comienza un crecimiento exponencial en volumen de operaciones y pasajeros. Tal era el volumen de pasajeros que sufría que desbordó las previsiones más optimistas. Como consecuencia de esto, Barajas comenzó un plan de ampliación y restructuración constante que duraría casi tres décadas.

Urban wavesFotografía Daniel Klein.

El siguiente gran hito importante se dio en 2000, cuando el aeropuerto, al borde del colapso por el intenso uso al que se veía sometido, decide ampliar considerablemente sus instalaciones frente a la idea de construir un segundo aeropuerto en Madrid. Todo ello, desenvocó en la construcción de la colosal T4 y su satélite, la T4sS, proyectadas por los arquitectos Antonio Lamela y, sobre todo, Richard Rogers (ganador este último del Premio Stirling de 2006 por este proyecto). El proyecto, en su esencia, consistía en construir otro aeropuerto dentro del aeropuerto. La Terminal 4 cuenta con 470.000 m², 38 posiciones de contacto y capacidad para 35 millones de pasajeros al año, mientras que el edificio satélite cuenta con 290.000 m², 26 posiciones de contacto y capacidad para 15 millones de pasajeros al año. es decir, entre ambas instalaciones, se duplicó la capacidad operaciones de Barajas.

Que el diseño y construcción del mismo fue tan novedoso y llamativo (en mi opinión, el edificio es, arquitectónica una maravilla y no es casualidad que en 2008 fuese elegido mejor aeropuerto del año 2008 por los lectores de la revista Condé Nast Traveller) no es una casualidad: Richard Rogers es uno de los arquitectos más importantes de la actualuidad y así lo confirma el que en 2007 recibiese el prestigioso Premio Pritzker (a la sazón, considerado como el Nobel de la arquitectura).

Columns
More columns
ColumnsFotografía Daniel Klein.

En ocasiones, si se disfruta de la fotografía de arquitectura, merece la pena acercarse una hora antes de tomar el vuelo que corresponda y poder pasear por la T4. Una buena sesión de fotografía es perfectamente viable y generará fotografías increíblemente bellas. Especialmente por medio de las composiciones de sus elementos arquitectónicos, será posible generar imágenes de altísimo valor con grandes resultados aunque, eso si, sin poder usar trípode (olvidaros de fotografías de largas exposiciones, por lo que, con la luz que hay, las velocidades deberán estar siempre entre 60 y 125 a fin de evitar que la cámara trepide).

Durante todo el  largo de la terminal, existen variaciones de color de los elementos que, utilizando bien la profundidad de campo, nos generarán excelentes fotos. Es también interesante jugar en las fotos con las lámparas y columnas (como muestro en mis fotos de este artículo), ya que son realmente curiosas.

Es totalmente acertado decir que, en este espacio para el transporte de personas, merece muchísimo la pena dejarse embriagar por el ambiente y, sobre todo, las maravillas que, desde el punto de vista arquitectónico, presenta.

Tres curiosidades más del aeropuerto de Barajas:

  • En toda su historia, el aeropuerto ha tenido 4 accidentes en sus pistas o inmediaciones, para un total de 472 fallecidos.
  • En 1969, se implantó un sistema pionero de halcones perdigueros adiestrados para dejar libre la zona de aves que puedan perjudicar el tráfico aéreo. Este sistema fue ideado e impulsado por Félix Rodríguez de la Fuente y fue tal su éxito que sería copiado por muchos otros aeropuertos con posterioridad.
  • Existe una curiosa costumbre de twittear que uno se encuentra en la T4 cada vez que la visita.  Tal fue el volumen de gente que lo posteaba, que alguien creó un robot automático que decía frases obscenas a los twitteros cada vez que posteaban la palabra T4. El usuario del robot es @en_la_t4.