Alemania / Berlin / Neue Wache

Caminando por Unter der Linden, en Berlín, aparte de disfrutar de una de las zonas más bonitas de toda la ciudad, uno tiene la oportunidad de poder visitar varios de los sitios con más historia de toda la ciudad. Desde su inicio y hasta la Segunda Guerra Mundial fue el centro neurálgico de la vida cultural berlinesa. En ruinas después de 1945 quedo en el sector oriental (Berlín Este) como capital de la RDA. Con la reunificación después de la caída del Muro de Berlín, ha retomado su lugar como la calle favorita berlinesa junto a Kurfürstendamm, y, por añadidura, una de las más turísticas al culminar en la maravillosa Puerta de Brandenburgo.

Dentro de toda esta grandiosidad, se esconde un monumento que siempre me ha llamado mucho la atención. Se trata de Neue Wache. Básicamente se trata de un edificio frío, tosco, vacío en el que como único elemento, tan sólo hay una figura negra de una madre abrazando a un hijo que sufre. Este enigmático monumento, fue inaugurado en 1816 y es la obra berlinesa más famosa del arquitecto Karl Friedrich Schinkel en un claro ejemplo de lo que fue la escultura neoclásica alemana d ela época.

Edificio de la Neue Wache, Berlín.

Lo curioso de este monumento es que ha sido utilizando desde esa época para conmemorar distintos motivos e ideas. Siempre la misma figura, siempre el mismo edificio… pero trataban de cambiar su significado constantemente. Originalmente fue creado para honrar la gloría de las tropas Prusianas. La intención era que la figura, fuese guardiana del cercano Palacio del Príncipe de Prusia y sustituir la antigua casamata de artillería que cumplía esa función. En 1931, todo el complejo fue reformado para servir de memorial de guerra a los caídos alemanes en la I Guerra Mundial y se añadió el círculo superior del techo al tiempo que se cambiaba su nombre por el de “memoríal a los caídos en la guerra”. El propósito de este círculo es que la figura central esté a merced de los elementos climatológicos que sufre Berlín, de modo que simbolice que también sufrirá lo que han podido sufrir aquellos que han sido víctimas de la guerra y han perdido su hogares. Así permaneció y este fue su uso hasta finales de la II Guerra Mundial, cuando fue parcialmente destruido por los bombardeos de la artillería soviética en su asalto final a la capital del III Reich.

Tras la contienda, y estando toda la capital del Reich en ruinas casi por completo, la división de los territorios alemanes en secciones administrativas hizo que todo el complejo pasase a tropas soviéticas, las cuales, todo sea dicho, no pusieron especial énfasis en restaurar la ciudad. Debido a esto, no fue hasta 15 años después cuando se iniciaron los primeros trabajos de reparación del complejo así como de nuevo bautismo de la estatua. Por ello, el monumento fue re-inaugurado en honor a las víctimas del fascismo y el militarismo. Esto, fue culminado en 1969 cuando se añadió una pequeña cápsula de cristal que contenía las cenizas de un solado alemán desconocido y de una víctima de un campo de concentración.

Neue WacheFotografía Daniel Klein.

Fue en el momento de la reunificación alemana, cuando el monumento fue nuevamente re-inaugurado dándole el significado actual y quedando con el definitivo nombre de Memorial Principal de la República Federal Alemana para las víctimas de la guerra y la Tiranía.

Este sitio, propone al fotógrafo varias fotografías tremendamente agradecidas si se planifican previamente. El principal inconveniente será el poder sacar el complejo con la luz adecuada y sin visitantes, puesto que suele ser lugar de parada de numerosos grupos turísticos. Sin embargo, es posible pode hacer buenas fotos ahí. Pese a ser un sitio frío y sombrío a posta, existe muy buena iluminación, con lo que se podrá disparar con velocidades altas e ISOs bajos. Por supuesto, un trípode es perfectamente posible de utilizar. Sin embargo, lo que es totalmente recomendable es llevarse una lente 10-20 ó 14-24 para poder obtener fotografías de todo el complejo, puesto que no es tan grande y amplio como puede parecer desde fuera. esta capacidad espacial que nos aportará el gran angular, sin duda alguna nos regalará grandiosas fotos.

Por lo demás, no es mala idea probar a tirar en B/N puesto que es algo que encaja perfectamente con la atmósfera del sitio y permite generar fotografías con una esencia lúgubre muy apetecible.

China / Guilin / Pesca con Cormoranes

En el extremo sur de China, donde sus ciudades están cercanas al mar y el clima es humedo gran parte del año, desde hace siglos se viene desarrollando una tradición de lo más curiosa: la pesca con cormoranes. El cormorán es un ave acuática que habita en zonas de costa, ríos o lagos. Se alimenta de pescado que atrapa zambulléndose en el agua y buceando. Fue este el motivo que llevó a pensar a los antiguos pescadores de la zona que estas aves podían ser utilizadas para la pesca. Para ello, idearon la forma de obtener las capturas que pescaban: les ataban una cuerda en la base del cuello de manera que sólo pueden tragar los pececillos pequeños y quedaba retenido el pescado grande. Posteriormente, extrayendo el pescado del cuello del cormorán, obtenían la pieza y vuelven a repetir la operación.

Antiguamente en zonas del suroeste de China, cada pescador tenía su propio cormorán. Los pescadores salían cada anochecer a faenar en sus balsas de bambú, alumbrados por potentes lámparas suspendidas sobre el agua para atraer al pescado. Los peces acudían a la luz, el cormorán veía a sus presas y su instinto hacía el resto :-) Lo maravilloso de esta técnica es que todo es 100% artesanal: las balsas utilizadas son largas y estrechas, fabricadas con varios troncos de bambú unidos entre sí. El pescador permanece de pie y utiliza una vara para mover la embarcación. Cada cormorán que es criado por el pescador desde que es un polluelo, tienen un peso de unos cuatro kilos, y son entrenados desde pequeños para ser animales de pesca y servir al pescador.

Fotografía de Justsd.

Lo bonito de este espectáctulo natural es que la sinfonía entre el pescador y su ave es total. Una vez que han realizado su trabajo, se les retira la cuerda que oprime su cuello y se les permite seguir pescando lo que necesiten para alimentarse. Posteriormente, al que le han servido, se convierte en sirviente y viceversa. El camino de regreso se convierte en un precioso momento en los que los cormoranes extienden sus alas para secarlas al sol, ya que sus plumas, a diferencia de las de los patos y otras aves acuáticas, no son completamente impermeables. Durante el trayecto, el pescador le ayuda a secarse sus plumas y le suele acariciar el cuello en señal de agradecimiento por los servicios prestados. Una hermosura de escena. Este mismo ritual se lleva repitiendo en China desde hace más de 1.300 años, lo cual aporta muchíimo más misticismo al tema.

Fotografía de Maya Somelier.

De cara a obtener unas buenas fotos existen dos maneras de presenciar la actividad: nocturna (la más rara) y diurna. Sin duda alguna, la que mejores fotos nos aportará es la diurna, ya que se podrá apreciar todo el espectáculo del cormorán entrando en el agua, saliendo con el pescado y viendo como se lo extraen de la boca. La fotografía nocturna es más espectacular, pero más limitada: los pescadores aparecerán con sus potentes focos y la escena generará excelentes fotos nocturnas donde los colores serán tremendamente vivos. Pero la visión se reduce enormemente. De modo que se deja a la elección del fotógrafo el tipo de escena que quiera crear. Yo particularmente, me decanto por la escena diurna (pese a mi eterno amor por la fotografía nocturna :-) ), ya que permitirá ver la escena completa.

Por ultimo comentar que el uso de trípode es perfectamente posible, aunque la claridad de los días soleados provoca que el llevar un trípode a cuestas sea más una carga que una ayuda.

Historia de una foto: Steve McCurry

Steve McCurry ha sido, desde hace muchísimos años, uno de los fotógrafos más prestigiosos de la agencia Magnum. Durante su carrera, fue una viajero incansable, especialmente por países de Oriente Medio y África, donde cubrió, como reportero de guerra muchos de los conflictos que sucedieron allí. Estas navidades, tuve oportunidad de ver una exposición de este fotógrafo en Berlín y, si tenéis ocasión, os recomiendo que invirtáis un poco de tiempo en descubrir su obra.

Sin embargo, es posible que una de las historias que más frecuentemente vengan a la cabeza cuando se habla de este fotógrafo es la historia de la niña pastún Sharbat Gula. La historia en sí es fascinante y me gustaría compartirla con vosotros, puesto que refleja claramente la verdadera pasión de McCurry por la fotografía. En 1984 fue enviado a Afganistan por Magnum para cubrir el conflicto humano tras la invasión del país por parte de la URSS. La invasión provocó mareas de refugiados que huyeron hacia los países cercanos y, sobre todo, a Pakistan, donde se establecieron varios campos de refugiados. Fue allí donde McCurry fotografió a una enigmática niña de 12 años llamada Sharbat Gula. Su mirada profunda, su gesto de angustia en la cara y el contraste de su piel sucia con las ropas crearon un contraste magnífico y, por ello, la fotografía (y todo el reportaje) fue comprada por National Geografic para su número de junio de 1985.

Portada de National Geographic, Junio 1985.

Fotografía original de Steve McCurry.

Inmediatamente, la fotografía tuvo un impacto mundial y fue galardonada con numerosos reconocimientos. Sin embargo, en aquel entonces nadie sabía el nombre de la chica, por lo que era conocida simplemente como la niña afgana. La foto volvió a la portada de la revista en una edición especial en noviembre de 2001. Tal fue la repercusión y la fama que esta foto le generó a McCurry, que decidió buscar de nuevo a la chica afgana a fin de poder hacerle un reportaje más extenso y continuar un historia que había comenzado 17 años antes. Durante los años 1990, intentó en varias ocasiones dar con la chica pero sin éxito alguno. Fue entonces en 2002 cuando ofreció el reportaje ala revista National Geographic, la cual estuvo encantada de financiar el reencuentro del fotógrafo con la  chica a cambio de la exclusividad en el reportaje.

Tras numerosas investigaciones (especialmente con antiguos residentes en el campo de refugiados donde Sharbat estuvo internada, logró dar con ella en una remota región de Afganistan, siendo ya una mujer casada de 30 años y con 3 hijos. Como era de esperar, aceptó posar para el reportaje y completar la historia. Este hecho, de nuevo fue un auténtico éxito para National geographic, el cual no sólo escribió un extenso artículo sobre la historia en 2003, sino que llegó a rodar un documental llamado Niña desaparecida: misterio resuelto que también alcanzó gran popularidad.

Fotografía de 2002, Steve McCurry.

Tal era él éxito obtenido con esta historia, que finalmente, National Geographic decidió emplear parte de los beneficios obtenidos en la creación de la Fundación para la ayuda de Mujeres Afganas, una organización benéfica de ayuda en la educación de las mujeres afganas que, a partir de 2008, amplió su ámbito de actuación para ayudar también a los niños, renombrándose como Fundación de ayuda a los Niños afganos.

Una historia fascinante de un fotógrafo fascinante.

Exprime tu creatividad

Hace años, cuando comencé a interesarme por la fotografía, solía intentar “entrenar” mi ingenio a la hora de buscar composiciones o temas interesantes para mis fotos. Es bastante sencillo irse a un país fascinante, y quedarse embobado por las escenas que allí se ven. Consecuentemente, nuestra motivación aumentará y las fotos saldrán preciosas. Pero … ¿y que sucede con nuestro entorno más cercano? ¿qué pasa con esa calle por la que pasamos cada día? ¿Por esos barrios por los que podríamos andar casi con los ojos cerrados?. Ahí la cosa se complica, nuestra motivación disminuye y nuestro trabajo es más dificil. El ejercicio que solía hacer era el de ir a un sitio concreto y estar por espacio de una hora, sacando fotografías curiosas. El sitio ya lo conocía, los elementos también. De modo que el factor sorpesa / motivación desaparecía. Era en ese momento en el que tenía que poner mi mente a trabajar para obtener composiciones curiosas o jugar con los elementos de una escena. Entrenar el “ojo del fotografo”, como yo lo llamo. Pues bien, con gran alegría, he visto que esto que en principio podría parecer una tontería más de fotógrafo, parece que otras personas que también lo comparten. Por ejemplo, la revista Gizmodo por medio de sus Shooting challenges.

Los shooting challenges tratan temas concretos que son propuestos a la comunidad de usuarios para que ellos, con elementos tremendamente básicos, tengan que exprimir su creatividad y sacar buenas fotografías. No se trata de fotos complicadas inicialmente, sino de temáticas normales y cotidianas: colores monocromos, iluminación por la llama de una vela, etc … A partir de ahí, los resultados son realmente buenos. En España, lo único similar que conozco son los retos que la web Concursos de fotografía suele lanzar a los usuarios de su comunidad. Imagino que habrá bastantes más, pero estos son los que, a mi entender, son más relevantes…

Os animo desde aquí a que practiquéis este tipo de ejercicios, puesto que es ahí cuando uno exprimirá su creatividad para sacar buenas fotos de donde no las hay. Y una vez tengáis todo esto integrado … ¿qué no seréis capaces de hacer ante una buena escena en un excelente sitio? ;-)

Vietnam / Hanoi / Templo Ngoc Son

Quien visita Vietnam y lo recorre de norte a sur, sin duda alguna tendrá la sensación de visitar varios países en uno. El Vietnam del Norte es el Vietnam arcaico, el que sigue estando atrasado y el que proyecta una imagen más rural y tracidional. El Vietnam del Sur es el cosmopolita, el moderno, el turístico. Pese a que existe una verdadera influencia francesa en todo el país, lo cierto es que la modernidad y occidentalización se acentúan más en el Sur debido a la clara influencia norteamericana. el norte, posiblemente, todo lo interesante se sitúen en las zonas de Sappa y la capital, Hanoi.

En el centro de Hanoi, en una pequeña isla en medio del lado del lago Hoan Kiem, existe un pequeño templo del siglo XIX que tiene un encanto especial. Llamada inicialmente como la pagoda Ngoc Son (literalmente, ‘la pagoda de la montaña de Jade’), cambió su nombre al de templo Ngoc Son dado que una revuelta religiosa de principios del siglo XX creó el pensamiento de que sólo el dios Wenchang (deidad de la literatura y la ciencia), podía recabar este tipo de honores.  Y, como es obvio, esta pagoda no estaba dedicada a dicho Dios. Realmente, el tiempo está dedicado a varias personalidades, entre ellas varios mártires vietnamitas que lucharon y resistieron los envites de las ordas mongolas durante el siglo XIII, el guerrero Tran Hung Dao, el estudiante budista Van Xuong y el artista Nguyen Van Sieu, un artista confuncianista que decidió dedicar su vida entera a la conservación y restauración del templo y alrededores hasta su reapertura al publico en 1864.

Sea como sea, lo cierto es que su emplazamiento es fantástico, puesto que fue construido de manera artificial en el más bonito de los múltiples lagos que tiene Hanoi.

Ngoc TempleFotografía Daniel Klein.

En la parte central del templo, existe una torre (el elemento más característico del complejo) que consta de 30 niveles y que se erige sobre todos los edificios. Como no podía ser de otra manera, este hecho ha sido utilizado por la mayor parte de la población hanoiense para denominar al templo, poniéndole nombres tales como “la torre del lapiz” y otros varios nombres que hacen referencias a ciertos atributos sexuales masculinos.

El templo, actualmente tiene escasa actividad religiosa, llevando a cano más un papel de monumento turístico que de centro de oración. Por ello, antes de acceder a él, frente al puente de madrea, se podrán encontrar varias zonas comunes de esparcimiento para los habitantes de la zona, los cuales gustan de pasar largas horas jugando al ajedrez chino, o pintando. Lo cierto es que, de cara a unas buenas fotografías, es un lugar magnífico para poder descubrir parte de la cultura del ocio del vietnamita medio y retratarla. Adicionalmente, es muy frecuente ver típicos jardineros vietnamitas cuidando las plantas de alrededor y el enorme jardín de nenúfares, lo cual, sin duda, nos proporcionará alguna que otra buena fotografía más.

garden workersFotografía de Daniel Klein.

Una de las curiosidades que tiene este templo es la tortuga de grandes dimensiones que hay en su entrada. Dicha tortuga, lleva ahí desde 1968. Su historia es realmente curiosa. Durante la guerra con los franceses, las tropas vietnamitas estuvieron valorando la posibilidad de drenar parte del lago Hoan Kiem y colocar baterías antiaéreas ahí.  Para ello, tuvieron que prospectar el fondo del lago y descubrieron esta tortuga cuyo origen se desconoce así como su antigüedad. No existe constancia de que existiese ningún templo anterior o motivo para el emplazamiento de esa tortuga, pero, lo cierto es que muchos lugareños le dieron un significado de buena suerte y amuleto, motivo por el cual fue colocada a la entrada del tempo, a fin de proporcionar buena fortuna a los visitantes.

Bien podría decirse que este templo constituye un soplo de aire fresco y tranquilidad dentro de la bulliciosa capital vietnamita y, por consiguiente, un excelente lugar para sacar típicas fotografías de motivos asiáticos. Será tremendamente sencillo encontrar monjes por la zona, ancianos o jardineros, los cuales, estarán encantados de posar con amabilidad y una eterna sonrisa a todos los requerimientos de fotografías que se les pida. Al fin y al cabo, no existen las prisas y la gente de allí tiene todo el tiempo del mundo para hacer las más ínfimas cosas. :-)

Nueva web de fans en Facebook

Hoy os traemos novedades muy agradables. Hoy es el día en el que hemos abierto nuestro sitio oficial en Facebook, con el que esperamos poder tener un contacto más cercano y directo con vosotros.

Hasta ahora, nuestro canal oficial de twitter era el que nos proporcionaba una difusión más clara de los contenidos, y trataba de apoyar esa difusión con mi cuenta personal de twitter y la de facebook. Ello estaba creando una especie de ‘tutifrutti de contenidos’ que no me acababa de hacer sentir del todo cómodo. La gente que me leía, podía comprobar que mis aportaciones no siempre tratan de fotografía y no me gustaba la idea de gente que estuviese interesada exclusivamente por la fotografía, tuviese que verse spameada por otras aportaciones. Por ello, hemos decidido crear este nuevo canal, por medio del cual condensaremos todos los contenidos fotográficos y ‘liberará’ a los lectores de Trips And Pics de otros contenidos. Sé que en un principio, nos hará perder algo de audiencia, pero es una manera más transparante de diversificar contenidos y, con seguridad, a la larga la gente lo terminará agradeciendo.

De modo que os doy la bienvenida a nuestro nuevo canal y os invito a haceros fans para estar enterados no sólo de las novedades de Trips And Pics, sino de otros materiales curiosos que encontremos por la red.

Para visitarnos en Facebook, podéis vernos aqui: http://www.facebook.com/pages/Trips-And-Pics/363136175965?ref=mf

Un fuerte abrazo a todos,

Trips And Pics