Flickr Friday

Ultimamente me estoy interesando cada vez más por la fotografía de moda. Hasta el momento, estoy medianamente satisfecho con las fotos que he ido haciendo (asumiendo mis limitadísimos conocimientos de retoque fotográfico). Pero desde siempre he tenido la sensación de ser un creador de fotografías muertas, sin alma: le faltan personas. Por ello, en la constante evolución que todo fotografo ha de vivir cada día que hace una nueva foto, me he decidido a mejorar esta faceta volcándome precisamente en aquello de lo que más carezco: las personas.

Y así llegué un día a conocer la iniciativa Flickr Friday. En ella, tuve la grandísima suerte de encontrarme (virtualmente) con la gente de Holga Blog. Estos, son un equipo de fotógrafos que se dedican a mantner un excelentísimo blog sobre fotografía y donde tuve la suerte de encontrarme con una pequeña joya: el Flickr Friday.

Flickr Friday trata de aglutinar lo mejor de lo mejor de Flickr en los últimos siete días, poniéndolo a disposición de los lectores cada viernes (cada semana con un tema distinto). Y de veras que encuentras verdaderas maravillas. A mi esta sirviendo muchísimo para estudiar: composiciones, iluminación, Lightroom y, sobre todo, experesiones (para mi, la clave de todo). Una buena expresión, una buena mirada, te encumbran una foto hasta tus máximas calidades como fotógrafo. Y esto es precisamente lo que la gente de Holga Blog ha entendido y que comparten con nosotros cada viernes. Os aconsejo enormemente que echéis un vistazo a esta sección regularmente porque no os defraudará.

Feliz San Isidro!! (especialmente para los que somos de Madrid)

Italia / Roma / Ciudad del Vaticano

Todo el mundo necesita soñar. Una de las maneras más sencillas es hacerlo a través del cine. Es lo más cómodo: te sientas en una butaca y vemos como a otras personas les pasan cosas. Nuestra empatía hace el resto: lloramos cuando el protagonista sufre, nos reímos si las cosas le van bien y sufrimos cuando sufre. Es nuestra capacidad de ponernos en la piel del otro la que nos incita a ir al cine una y otra vez buscando, muchas veces, esas sensaciones para arreglarnos una mala tarde. También existen ciertos sitios a los que solemos ir buscando exactamente el mismo tipo de resultados y, muy posiblemente, el Vaticano, pertenezca a ese escaso grupo.

Cuenta la historia que allá donde siempre existió el Monte Vaticano, a la sazón colina donde sitaba un oráculo de origen etrusco del mismo nombre, en el año 756 se decidió instaurar la sede de los Estados Pontíficos.  Estos no eran sino un conglomerado de microestados que cuatro años antes habían decidido unirse y, tras obtener un espacio en el que consolidarse, proclamarse estado independiente bajo la directa autoridad civil de los Papas. A nadie le pareció molestar demasiado este hecho, pues, hasta el 1870 apenas fueron molestados por nadie del exterior. Nacía así el STATVS CIVITATIS VATICANÆ (que viene a significar algo así como ‘estado de la ciudad del Vaticano’). Durante todos esos años, los sucesivos Papas fueron aglutinando poder, riqueza y servidumbre del exterior a partes iguales, creando el que, para mi, es el caso más fascinante de país que pueda uno visitar.

vaticanFotografia © Daniel Klein.

VaticanFotografia © Daniel Klein.

Fotografia © Columbo’s Dad.

La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución del catolicismo romano. Aunque los dos nombres ‘Ciudad del Vaticano’ y ‘Santa Sede’ se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la Ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia (como sujeto de Derecho internacional desde 1929). En rigor, es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede. Como Palacio Presidencial, el Vaticano dispone de  la Basílica de San Pedro, la cual es su monumento más importante, sede del gobierno y, por añadido, el 7% (20% si contamos con la plaza San Pedro) de las 44 ha de la superficie que compone todo el territorio del país. Ello, provoca varios hechos curiosos: el Vaticano es el país más urbanizado del mundo, el único cuya lengua oficial (el latín) es una lengua en desuso en cualquier otro país del mundo, el único de Europa que es regido por una teocracia electiva (aunque el Papa, que legalmente ostenta plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial, suele delegar las funciones de jefe de estado en el Secretario de Estado) y el único en el que ninguno de sus ciudadanos ha nacido en sus fronteras (pues, como se puede imaginar, es un país cuya natalidad es y será 0).

Legislativamente hablando, el Estado Vaticano es el estado menos democrático de Europa. Todos los miembros de su gobierno son elegidos por el colegio cardenalicio, quedando excluidas de este y muchos otros derechos el resto de las personas que residen en la Ciudad del Vaticano. Para poder ser ciudadano de este país, se impone la religión oficial del estado tanto en su creencia como en su práctica. Para el puesto de jefe de estado, no están permitidas campañas electorales y ningún candidato puede formular propuesta alguna a sus votantes. Sólo se puede ser candidato si se ostenta cierto rango en la estructura de la iglesia (obispo) y esta votación queda fuera de cualquier control o vigilancia internacional. En este sentido, aquél obispo que llegue a ser Papa, convierte caprichosamente su palabra en ley. Existe una especie de constitución, llamada “Ley Fundamental de la Ciudad del Vaticano”, pero paradójicamente, especifica que aquello que diga el Papa deja en papel mojado aquello que diga la constitución. Para culminar no existe sistema judicial alguno que rija el estado Vaticano, dejando a la palabra del Papa o al ordenamiento jurídico de Italia las diferentes tareas de enjuiciamiento criminal.

Fotografía © Scott Photos.

Con respecto a la Basílica de San pedro, se trata sin duda de la joya de la visita para fotografiar. Se comenzó su construcción en 1506 en el lugar exacto en el que se sabía que fue martirizado y enterrado el apóstol San Pedro. Pasó por manos de varios arquitectos / artistas, los cuales fueron aportando su visión y modificando los planes originales sucesivamente. Fue el Papa Pablo III quien tomó una decisión que luego sería crucial: la contratación de Miguel Angel para retomar los planes originales (cruz griega en vez de cruz latina) e impulsar definitivamente la obra. Como arquitecto, la más importante aportación de Miguel Angel fue la gran cúpula que se encuentra justo sobre el altar mayor y el sitio donde la tradición indica se localiza la tumba del Apóstol Pedro; misma que, a pesar de su peso, parece flotar en el aire, y es la verdadera maravilla de toda la construcción. Sobre la base de la cúpula, en letras de dos metros de alto se colocó la inscripción TV ES PETRVS ET SVPER HANC PETRAM ÆDIFICABO ECCLESIAM MEAM ET TIBI DABO CLAVES REGNI CÆLORVM (‘Tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del Reino de los Cielos’). Miguel Ángel, destacaría como artista la capilla sixtina, maravilla entre las maravillas y una de las más impresionantes obras de la época.

Con los sucesivos años, se fueron ampliando las obras de la Basílica hasta llegar a lo que es su actual composición. Todo este tiempo, ha llevado a que este magnífico edificio sea testigo de numerosos hechos relevantes en la historia de la humanidad. Es entre sus muros donde están enterrados la mayoría de los Papas

Por último, es imprescindible visitar el museo vaticano, una mezcla entre visita a todo el complejo religioso y un acceso a los grandes fondos artísticos que la Iglesia Católica ha acumulado a lo largo de su historia. De toda la visita, merece la pena ver especialmente la escalera helicoidal. En contra de lo que todo el mundo piensa, esta escalera es de muy reciente construcción, ya que fue confeccionada en la reforma de los museos vaticanos de 1932 por Giuseppe Momo. La particularidad de esta construcción es que Momo utilizó un ingenioso diseño de escalera de caracol en rampa, contando para el diseño de la balaustrada con Antonio Maraini. Este es, sin duda, uno de los elementos a fotografiar dentro de la visita al complejo.


round & roundFotografia © Daniel Klein.

Fotografía © Toshio.

Fotografiar la Basílica de San Pedro es todo un ejercicio de destreza. Lo masificado del moumento, el saber que estarás que has de estar en constante movimiento (los guardas ya se encargan de no dejar que se produzcan aglomeraciones para que el resto de fieles que esperan puedan entrar), y la escasa luz, son, sin duda, los principales problemas. El uso de trípodes dentro está prohibido y las medidas de seguridad que existen a la entrada no facilitan el poder portar mucho material. Mochilas abultadas, son sospechosas. Sin embargo, aparte de las típicas fotografías de cualquier basílica, lo cierto es que existen infinidad de fotografías y composiciones a explotar en nuestro tour.

Adicionalmente a estas fotos, aquellos que visiten la Basílica, no deberían dejar de saber que:

  • Desde 1277, la basílica está conectada con el Castillo Sant’Angelo por un corredor fortificado, llamado Passetto, de unos 800 metros de longitud.
  • En el fondo de la basílica (el ábside) hay un monumento que representa un enorme trono de bronce, conocido como “la Cátedra de Pedro”. En realidad, es un relicario que contiene restos de una silla de madera y marfil que, según la tradición, usaba el mismo San Pedro. Encima del trono hay dos ángeles de bronce sosteniendo las llaves y la tiara, símbolos de la autoridad papal. Tras él se abre el llamativo ventanal que representa al Espíritu Santo como una paloma, rodeado de una vorágine de ángeles y santos. Al pie de este monumento hay un altar usado por el Papa para ciertas ceremonias, llamado precisamente “altar de la Cátedra”.
  • En la fachada se abren cinco puertas, aunque una de ellas (la Puerta Santa) permanece cerrada, incluso tapada con cemento por su lado interior. Esta puerta sólo se abre cada 25 años para los años santos (años jubilares). La abre solemnemente el Papa al inicio de ese año, permaneciendo abierta para que los fieles puedan acceder a la basílica y ganar la Indulgencia jubilar. Al final de dicho año, el Papa la clausura. Las otras tres basílicas papales de Roma también tienen puertas santas.
  • Es posible la visita a la cúpula, desde donde se observan unas maravillosas vistas de la plaza de San Pedro, la Ciudad del Vaticano y la ciudad de Roma, pero se debe vestir con recato, estando prohibida la entrada a personas con tirantes y pantalones cortos (tanto hombres como mujeres).
  • En 2009, el director Ron Howard pidió permiso para rodar su película ‘Angels & Demons‘ dentro de las instancias del Vaticano. Debido a la fuerte crítica que su anterior película ‘The Davinci Code‘ había creado en la iglesia Católica, le fue negado rotundamente todo permiso. Pese a ello, no se detuvo en su empeño de mostrar la copia más fidedigna posible de todo el complejo y contrató a 10 fotógrafos profesionales los cuales visitaron el Vaticano cada día durante dos meses y sacaron más de 7.000 fotos diarias. Con todo este abundante material audiovisual, se hizo una recreación virtual exacta de la Basílica, que sería usada por medio de técnicas de ordenador para grabar los planos necesarios para la película.

Finlandia / Helsinki / Puerto

Hubo un tiempo en el que mi vida transcurría entre los intervalos que me dejaba un vuelo y otro. No llegó a ser tan extremo como la vida de Ryan Bingham, el inspirational speaker protagonista del film de Jason Reitman ‘Up in the Air‘, pero casi. Por aquél tiempo, tuve la enorme suerte de trabajabar en Telefónica I+D estando a cargo de la gestión de proyectos europeos y ello hizo que, si sumabas los viajes que hacía por trabajo y los que hice por placer, al final mi tarjeta Iberia plus acabó teniendo más saldo que mi tarjeta VISA. De todos esos viajes, uno de los que recuerdo con más cariño fue el que tuve que hacer a la ciudad de Tampere en Finlandia. Este viaje me dió la oportunidad de experimentar dos cosas curiosas y únicas; la primera fue la de lograr ser una de las pocas personas que conozco que ha hecho una comida distinta en un pais distinto en un mismo día. Me explico: desayuné en Tampere, almorcé en Helsinki, comí en Amsterdam, merendé en Bruselas y cené en Madrid. Para aquellos a los que les parezca algo así como un viaje interesante, os reconozco que la paliza fue tan infernal que no se lo recomendaría a nadie. La otra experiencia que me llevé fue la de visitar el maravilloso puerto de Helsinki. Una de las joyas de la ciudad.

Para aquellos que no lo conozcan, Helsinki es la ciudad más grande de toda Finlandia, lo cual, en términos absolutos es bastante curioso si se compara con las ciudades que tenemos en España. Si sumanos todos los habitantes de Helsinki (580.000) más los de los pueblos cercanos, suman 1,3 millones, lo cual supone que uno de cada cuatro finlandeses vive en Helsinki. Con esta acumulación de personas, no es de extrañar que Helsinki aglutine para sí todos los poderes importantes del país: Política, Economía, Cultura y Ciencia.

Fotografía Daniel Klein.

La historia de Helsinki nos dice que fue fundada fruto de los celos que el el Rey Gustavo I de Suecia sentía hacia la ciudad de Tallin (actual capital de Estonia). Esto no debía ser muy raro en esos momentos, ya que si algo ha tenido Finlandia en toda su historia, es que siempre ha estado en medio de todos los conflictos que se han dado en la zona. Y todos sus vecinos, han tenido bastante interés por zurrarse los unos a los otros, utilizando Finlandia como arma arrojadiza, como lugar de paso, o como el propio campo de batalla. Siendo así, no es de extrañar que ya desde sus primeros días, la ciudad estuvo amurallada alcanzando su máximo desarrollo defensivo tras la guerra Ruso-sueca de 1808. La nota irónica fue que, pese a que Suecia estaba en guerra contra Rusia, tras su victoria exigió como botín de guerra todo el territorio finlandes, denominándolo el Gran Ducado Finlandes. Todo lo que entonces era conocido como el norte de Finlandia, pasó de la noche a la mañana a manos suecas. Desde esos días hasta nuestros días, el idioma sueco coexiste oficialmente con el finlandes en Finlandia. Los rusos, tratando de no perder influencia en la zona, decidieron mover todo aquellos que tenía algún interés para Suecia hasta Helsinki, ciudad que aún controlaban. De este modo, hasta allí se desplazaron los poderes políticos, la única universidad de Finlandia y todo el capital que tenían las arcas del gobierno. Helsinki acababa de ser elevada a los altares del panorama internacional por un asunto de ego entre reyes. Estos cambios consolidaron a la ciudad en un rol completamente nuevo, y durante las siguientes décadas se vio un crecimiento y desarrollo sin precedentes en Helsinki, creando los requisitos para el nacimiento de una ciudad capital de clase mundial en el siglo XX.

Como era de esperar, un país tan tensionado por los intereses internos y exteriores, pronto comenzó a ser un polvorín que desevocaría en la guerra civil finlandesa. Comunistas y nacionalistas, rojos y blancos, apoyados por Rusia y apoyados por los alemanes, se estuvieron despedazando durante 3 meses, hasta que las tensiones internas que Rusia sufría (que terminarían con la revolución bolchevique de 1917), hicieron que los rusos, que habían instigado el inicio de la guerra, la abandonasen prematuramente dejando a su riesgo y suerte a aquellos a los que habían prometido ayuda. Aunque la guerra civil dejó una considerable marca en la sociedad, la calidad de vida en el país y en la ciudad comenzó a incrementarse durante la década siguiente. Arquitectos de renombre, como Eliel Saarinen crearon planes utópicos para la ciudad, pero nunca fueron realizados en su totalidad. Durante la II Guerra Mundial, en los años 40, Helsinki fue de nuevo lugar de paso para todo aquél que tuviese ganas de pelea en el Norte de Europa. Primero fueron atacados por los Rusos (una vez más), a los que lograron derrotar con ayuda alemana. A partir de entonces, Alemania pidió “muy convincentemente” la participación en la guerra junto a Alemania, contra Rusia. Ello, evidentemente, mosqueó notablemente a los rusos, los cuales, en 1944, intentaron ajustar cuentas (actuales y pasadas) arrasando la ciudad a base de bombardeos. Más de 1.000 bombarderos y 16.000 cañones machacaron la ciudad día y noche durante toda la primavera de 1944, con escaso éxito. Finalmente, el final de la guerra, la ciudad quedó en manos independientes, pero bajo la seria advertencia de Rusia sobre aquellos apoyos internacionales que se atreviesen a dar.

Fotografía Daniel Cheong.

Quizás porque nunca llegó a sufrir grandes daños durante la guerra o porque los finlandeses se decidieron a no perder nunca su hegemonía soberana, lo cierto es que helsinki simpre ha sido una ciudad tremendamente bella. De todo lo que hay que ver, sin duda, destacaría el hacer una visita a su puerto. El puerto suele tener un mercadillo en el que se encontrarán desde frutas autensilios artesanales típicos finlandeses. Una de las más interesantes experiencias consiste en sentarse en alguna de las múltiples terracitas que existen y ver atardecer allí. Por un lado se podrá presenciar todo el tráfico marítimo, siendo una auténtico deleite para los amantes de los barcos. Por otro lado, es muy recomendable fotografiar las luces de los puestos (bastante vistosas) a medida que se van encendiendo cuando la noche cae (si estás en invierno, claro. En verano, la noche no cae hasta las 3 a.m. y a esa hora, todas las terrazas están ya cerradas). Y por otro lado es muy buena idea, irse al lado opuesto del puerto para fotografiarlo en toda su extensión. desde las rocas, hay numeroso puntos de apoyo para sacar excelentes fotografías y es muy posible aprovechar, si es verano, la reflectancia del horizonte, donde nunca llega a ponerse el sol completamente, para sacar fotografías bastante luminosas. En todo caso, el trípode es imprescindible para estas tomas.

Finlandia bien merece ser considerada como una de las zonas más remotas y desoladas del planeta, pero para aquél que adore viajar, nos tiene reservadas varias fotografías espectaculares.

Fiesta de la fotografía

Gracias a mi amiga Raquel (gracias por el recordatorio!!) me entero que este 8 de mayo mi amada academia EFTI celebra la fiesta de la fotografía. La fiesta se celebrará en el Retiro de Madrid, y será una excusa más para reunirnos todos (alumnos, ex-alumnos y amantes de la fotografía en general), masacrarnos a fotos los unos a los otros, cotorrear sobre los últimos chismes y participar en su concurso de fotografía, con 9.000 € en premios. Ya sea porque deseas participar o simplemente porque deseas verte con otros locos de la fotografía, te animo que vengas y disfrutes de una mañana magnífica.

Por cierto, para los que se quieran agarrar a las excusas más paregrinas para no venir … para ese día dan buen tiempo. :-)

Nos vemos allí!

Alemania / Berlin / Reichstag

Algo debe tener un lugar para que, cada vez que te encuentras cerca, te sientas magnéticamente atraído a visitarlo. Y algo muy especial debe albergar para evocarte sensaciones de vello de punta, apertura de boca asombrada y sobrecogimiento silencioso cuando te encuentras frente a él … sintiéndote minúsculo. Si hubiésemos de poner un nombre a esa persona, a ese sitio y a esa sensación, por este orden serían: Daniel, el Reichstag de Berlín y su majestuosidad.

Lo primero y más curioso de todo es desmentir un error muy frecuentemente extendido: no existe un Reichstag, sino que han existido muchos Reichstag. Reichstag (que en alemán significa Parlamento Imperial), es en realidad el nombre que sucesivamente han ido asumiendo todos los parlamentos alemanes desde 1849 y que, por ende, ha heredado el edificio que los contenía. Su origen nos remonta a épocas en las que Europa estaba más interesada en exterminarse a sí misma que en prosperar hacia el avance de las libertades del hombre. Convulsionada tras la revolución francesa, que nos enseñó a todos que otro mundo era posible (y, de paso, infinitas maneras de como no se han de hacer las cosas),  y tras la desintegración del Sacro Imperio Germánico (el I Reich) en 1806, se generó una inercia en el pueblo de alemán por mantener los nombres de aquellos símbolos que tan grandes les habían hecho sentir, buscando sostener un espíritu nacional cercano a una gran depresión post-traumática. Algo así como cuando tiernamente te dicen que “el abuelo se ha quedado dormido”. Y desde entonces, estas instituciones han visto desarrollarse en sus butacas las más trágicos y notables acontecimientos que la historia alemana fuese capaz de maquinar.

Tras ser sede del I Reich, el edificio fue utilizado como parlamento por la autodenominada Norddeutscher Bund (en alemán, Federación Alemana del Norte, ya la sazón el II Reich … y ya van dos). Esta federación no fue sino un experimento que varios estados del Norte de Alemania acometieron como respuesta a la arrogancia prusiana, sedienta de gloria y necesitada de dominación. Experimento hemos dicho, porque esta federación sólo existió por espacio de 4 años, dejando únicamente para la posteridad una curiosa anécdota en los libros de Historia y la bandera y escudo del águila que las tropas alemanas mostraron durante la I Guerra Mundial. Posteriormente, sería durante la República de Weimar de 1919, cuando tuvo lugar un cambio por medio del cual el pueblo elegía la composición del Reichstag y éste a su vez a quien sería Canciller de Alemania (Jefe de Gobierno, que no el Presidente, como sucede en España). Sin embargo, a partir de 1930, el Reichstag fue prácticamente eludido gracias al uso que el Presidente Paul von Hindenburg hizo de los extensos poderes que la constitución le otorgaba y por medio de las cuales, podía elegir prácticamente a dedo a aquellos políticos que le caían en gracia.

Reichstag by night

ReichstagFotografía © Daniel Klein.

De todos modos, si hubiese que buscar una fecha significativa en su historia, una única fecha que recordar, sin duda debería ser el 31 de julio de 1932. Ese día, en sus séptimas elecciones parlamentarias, el Partido Nazi alcanzó por primera vez en su historia más votos que el resto de los partidos. A partir de ese momento, ya nada volvería a ser igual para el Reichstag, para Berlín, para Alemania y para el mundo entero. Fue ese el día en el que Adolf Hitler se sintió poderoso por primera vez y percibió que quizás, al fin y al cabo, el pueblo alemán respaldaba sus ideas incendiarias. A partir de ahí, todo se desenvolvió como un rodillo imparable. Había logrado la victoria, pero esta mayoría no era absoluta, por lo que hubo de celebrarse una segunda vuelta. En esta, que tuvo lugar en noviembre de ese mismo año, los nazis volvieron a repetir victoria, pero con menos apoyo en las urnas. Aprendiendo de errores anteriores y olfateando oportunidades al alcance de su mano, decidió valerse de todas sus armas para no perder las siguientes elecciones.  Su receta siempre había sido: “a mayor crispación, mejores resultados para el partido nazi” (con su célebre arenga de “consigámoslo con otros medios, otras armas”) y bien que la llevó a cabo. Ordenó a los cuerpos de alborotadores del partido (las temibles Sturm Abteilung, SA), que creasen una atmósfera de represión e intimidación estatal contra los comunistas y los socialdemócratas como nunca antes se había visto. Tal fue el empeño que pusieron estos gorilas en las órdenes de Hitler, que más bien podría decirse que se les fue la mano por exceso de celo. El clima irrespirable que crearon atemorizó a los votantes y, de nuevo, provocó que en las elecciones el Partido Nazi no pudiese alcanzar la mayoría absoluta. Ello enseño dos lecciones valiosísimas a Hitler: que nunca lograría el poder absoluto por medio de unos comicios libres y que tampoco lo conseguiría mientras tuviese una oposición de izquierdas tan poderosa como a la que se enfrentaba. Astuto como era, en vez de imponer arrogantes condiciones, se plegó a formar una coalición con los centristas y los nacionalistas para llegar al poder. Adolf Hitler era nombrado Canciller de Alemania.

A partir de ahí, la poda de libertades se sucedió como un jardín en pleno invierno. Se prohibieron varios partidos políticos, se prohibió a los comunistas su derecho de reunión y abolió la prensa de este movimiento. Las concentraciones de los socialdemócratas fueron prohibidas, y las SA irrumpieron en las pocas que aún se formaban. Una vez amordazada la izquierda, Hitler se volvió contra sus socios de gobierno a los que había mostrado claramente el destino que les esperaba si se oponían a sus deseos. Por si acaso, ordenó las suspensiones de periódicos socialdemócratas. Era un aviso. El ambiente se volvió totalmente caótico. Durante esos días, 51 miembros de otros partidos fueron asesinados, frente 18 nazis. Para consolidar definitivamente estas aguas turbias, Herman Göring, a la sazón Ministro del Interior de Prusia y mano derecha de Hitler en el Partido Nazi, emitió una orden a la Policía por la que, en su territorio, quedaba terminantemente prohibido el atacar o interferir en las acciones de las SA, las SS o el Partido Nazi. Es decir, barra libre para Hitler. Por si esta orden no se cumplía, insertó a miembros de las SA y las SS en los principales puestos de la Policía a la que se le había dado dicha orden.

Como toda buena epopeya trágica griega, lo peor quedaba para el final. Un cierto día leí que todo aquél que quiera una una revolución necesita tres ingredientes: una necesidad, un medio y una cerilla. De los dos primeros puntos ya se venía encargando el Partido Nazi desde hacia varios años y la cerilla fue el incendio del Reichstag, sucedido el 27 de febrero de 1933. Fueron nazis quienes quemaron un parlamento por el que no tenían respeto alguno, y también fueron ellos los que inventaron que aquél que buscase culpables, debería mirar hacia un inocente partido comunista que no salía de su asombro. Con un acontecimiento tan grave en sus manos, Hitler se presentó ante el lecho de muerte del presidente Hindenburg (ya más en el otro barrio que en este), y le pidió consentimiento para abordar medidas urgentes que iban a “salvar Alemania” del terrorismo comunista. Y como aquél que disimula a su padre la firma de un permiso de excursión para realmente conseguir aprobación para unas calificaciones escolares pésimas, Hitler logró en aquella firma eliminar la libertad de prensa, de expresión, de asamblea y la privacidad de las comunicaciones. Logró el poder de tomar el control de los gobiernos regionales y la ampliación de la definición de varios crímenes donde era permitida la pena de muerte. Ello, consolidaba la acción iniciada por él mismo dos días antes por medio de la proposición de la Gesetz zur Behebung der Not von Volk und Reich (en alemán, ‘Ley para solucionar los peligros que acechan al Pueblo y al Estado’). Por medio de esta ley los nazis obtuvieron poderes dictatoriales de manera esencialmente legal. Es decir, en una jugada que rizaba el rizo y sin precedentes en la historia mundial, Hitler había logrado la esperpéntica paradoja de que el Parlamento Alemán votase a favor de su propio suicidio, desposeyéndose a sí mismo de aquellas funciones para las que había sido constituido por el pueblo. A partir de ahi, y con la firma de Hindenburg, Alemania estaba, literalmente, a los pies de Hitler. Había nacido el III Reich. En adelante, el Reichstag sólo ejercería como un cuerpo de aclamación de las acciones de la dictadura. Como palacio de pantomimas permaneció hasta su última sesión plenaria, en 1942, que debe ser aproximadamente la fecha en la que Hitler se cansó de fingir que su pueblo le importaba y acabó con la pantomima de comunicarle sus últimas decisiones.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el edificio del Reichstag acabó seriamente dañado debido a la cabezonería de los generales soviéticos, empeñados en practicar el tiro al blanco primero, y conquistarlo a bayoneta calada después, para colocar una bandera soviética y hacerse allí la foto. Desde entonces hasta 1.999 el edificio quedó en estado de semi-abandono, sin función específica declarada ni intención de hacerlo.

Reichstag KupelFotografía © Daniel Klein.

A partir de ese momento, y aprovechando el sentimiento reinante de reconciliación y levantamiento de un nuevo país unido tras 40 años de guerra fría aisladora, se encargó a Norman Foster la reconstrucción de todo el edificio. Y ya se sabe que cuando se pone en manos de un genio sin igual tareas épicas, el resultado suele ser colosal. Toda la obra realizada por Foster es una auténtica clase magistral de arquitectura y proporciona a los visitantes la oportunidad de admirar en silencio, lo que la mente de un genio es capaz de idear. Destaca, sobre todas las cosas, la cúpula ideada por Foster, la cual ilustra en exclusiva este post y la cual, también, atrae a millones de visitantes cada año. Olvídese de esperar menos de 1h en una fila de entusiastas turistas si lo que quiere es visitar ese pedazo de cielo que Foster creó en Berlín.

Sin miedo a equivocarme, puedo asegurar que la visita a la cúpula de Foster es una de las sesiones fotográficas que más placer me ha proporcionado en toda mi vida, quizás sólo equiparable a la que viví en el magnífico monumento del Taj Mahal.  Debido a lo cerrado del sitio, se hace imprescindible llegar con un gran angular. Mi preferido fue un 10-20 y un 14-24. A partir de ahí, ascender por sus rampas y disfrutar a cada vista, composición y toma que se pueda crear allí. Jugar con las luces, con los contornos de las espirales y llegar a la parte superior, donde se puede ver el cielo estrellado  de Berlín es todo un ejercicio de disfrute sensorial.

Suelo decir que hay (pocos) sitios que se deben visitar antes de morir. Este, por supuesto, está entre los primeros de la lista.

España / Guadalajara / Ocentejo / El Hundido – Alto Tajo

Aquellos que hacen el esfuerzo de pasarse regularmente por Trips And Pics, suelen encontrar noticias sobre el mundo fotográfico o referencias a sitios exóticos donde he tenido la suerte de viajar. En esta ocasión, tengo la oportunidad de hablar de un paraje natural. Un simple paraje natural del que bien merece disfrutar para aquellos a los que guste un buen día de campo, naturaleza en estado puro y la oportunidad de una buena sesión de fotos de los más bellos parajes que se pueden encontrar cerca de Madrid: el hundido del Alto Tajo, cerca del pueblo de Ocentejo.

El parque natural del Alto Tajo fue creado en 2000 con una superficie de 105.721 ha más otras 68.824 ha de Zona Periférica de Protección. dentro de todo el parque, se pueden encontrar varias Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) e importantes lugares de importancia geomorfológica y microhábitats de interés botánico, dando la posibilidad de acceder a fotografiar diversas especies de flora y fauna. No obstante, la geología no se queda corta. La extensión que ocupa el parque natural presenta una geología y una litología basadas en terrenos principalmente secundarios y cuaternarios, lo que hace que la orografía que presenta se base principalmente en amplios páramos recortados por los ríos formando grandes hoces y cañones. Las zonas de mayores elevaciones corresponden a la parte más oriental, donde nacen la mayoría de los ríos que surcan por el parque natural. El Alto Tajo está cruzado por un gran número de ríos, que de norte a sur son vertebrados por el Tajo, y que van acumulando caudal entre los bosques y la abrupta orografía del terreno. Junto con el Tajo, sus afluentes por la derecha Hoz Seca, Gallo, Linares y Ablanquejo son los principales ríos que cortan los páramos y los montes del parque natural.

Flower color blast towards the skyFotografías © Daniel Klein.

Hay dos factores fundamentales que han influenciado y determinado la vegetación existente en el Parque Natural del Alto Tajo, los factores físicos y el ser humano. Entre los primeros, el clima con una distribución irregular de las lluvias y unas temperaturas extremas, sobre todo invierno. Los suelos, casi siempre muy pobres y de distintos sustratos y muchas veces en pendientes muy pronunciadas, provocando una gran variedad de matices vegetales.

El segundo, la acción del ser humano es la que más ha influido en la vegetación de la zona, sobre todo de forma negativa, desde la explotación irracional hasta la introducción de especies nuevas en detrimento de las autóctonas más adaptadas, en un principio, al clima y a la geología. En este caso, las coníferas son las más extendidas, y se han convertido en la especie mayoritaria entre los árboles que comprenden gran parte del espacio del parque natural. Uno de los primeros factores que modificaron el paisaje natural de la comarca fue la introducción de la trashumancia, que ha llevado a la deforestación de importantes zonas de las parameras, sobre todo las que bordean el parque por el norte, que han dado lugar posteriormente a las tierras para la labranza y para pastos.

Pero independientemente de todo esto, es una auténtica maravilla pasearse por sus caminos serpenteados, donde se podrá apreciar el extenso monte que hay, el nacimiento del rio Tajo (impresionante cuando está crecido -como de hecho pasa estos días-), la vegetación que te acosa fantásticamente y, sobre todo, el olor de todas las flores y árboles frutales que hay.

De veras, si os gusta llevar a cabo una excelente sesión fotográfica, este es vuestro sitio. :-)