India / Delhi / Mezquita Jama Masjid

Delhi, es apabullante. La bulliciosa capital de India, ciudad de contrastes desbordada por la gente y la sobreconstrucción hace tiempo que dejó de ser un área urbana distinguible, aunque contiene la mayoría de las instituciones administrativas del gobierno nacional y se la considera formalmente la capital. Lugar de referencia dentro y fuera de India, es sede de la mayor parte de las religiones que existen en el país.

En el caso de los musulmanes, estos se enorgullecen de su fastuosa mezquita Masjid-i Jahān-Numā, o también llamada Jama Masjid (Mezquita del Viernes), la cual es, a la postre, una de las mayores mezquitas de toda la India. Situada frente al Fuerte Rojo, la mezquita fue construida por el emperador mogol Shah Jahan entre 1644 y 1658. Este emperador es sin duda conocido por ser quien mandó construir el Taj Mahal en honor a su difunta esposa. Se dice que participaron más de 500 artesanos en su edificación aunque el arquitecto principal fue Ostad Khalil. Los mejores expertos en la construcción, joyeros, escultores, ingenieros, los mejores calígrafos que se podía encontrar en la época y los principales artistas de toda la India comandaron a más de 6.000 trabajadores para la construcción del templo. Se trabajó durante 6 años, en turnos de casi 24h, sin descanso y bajo la tirana presión del emperador, para finalizar la construcción lo antes posible. Y es que, cuando mandó construirla, en realidad Shah Jahan crear una réplica que superase en belleza a la preciosa mezquita de la ciudad de Agra, que él mismo había mandado construir.

La mezquita está construida en lo alto de una pequeña colina a la que se accede por una escalinata de 139 grandes escalones y que mira al oeste. Esta situación privilegiada permite que la fachada del edifico sea visible desde numerosos puntos de la zona, así como desde el bullicioso mercadillo que existe en su entrada. En dicho mercadillo, se venden desde frutos, comida, vegetales o animales vivos, todos con el propósito de servir de ofrenda.

Delhi Mosque

Fotografía © Daniel Klein.

Una de las maravillas que se pueden apreciar a la entrada, aparte de los enormes minaretes de 41 m que coronan la entrada, es la belleza de la piedra roja con la que todo el complejo está construído.

Tan importante es este templo, que fue blanco de unos terribles atentados en 2006 cuando dos bombas hicieron explosión en el momento en el que 1.000 fieles asistían al preceptivo rezo de las 17h. Afortunadamente, tan sólo hubo 13 personas heridas y no hubo que lamentar ninguna muerte, aunque ello dió posteriormente lugar a diversos atentados de replesalia contra los templos Sikh.

washing feet

Fotografía © Daniel Klein.

Una vez se está dentro de la mezquita, es importante dejarse embriagar por las distintas escenas que, sin que nosotros lo podamos impedir, se van a suceder ante nosotros. Rezos, personas con atuendos curiosos o la inevitable limpieza de pies nos proporcionarán grandes fotografías. No exiten problemas a la hora de sacar fotografías en el interior y la gente que se encuentre allí, gustosamente nos regalará alguna sonrisa (los extranjeros que sacan fotos les hacen muchísima gracia). A partir de ahí, a parte de ir con cuidado debido a la alta temperatira que alcanza el suelo el verano (como todo templo islámico, se ha de entrar descalzo), pocas más precauciones se podrán tomar.

De cara a composiciones curiosas, seguramente la fachada principal debería ser unos de los objetivos de nuestras fotografías. Los minaretes desafiando el cielo suelen dar una gran sensación (especialmente con un 17-50), y si se busca originalidad en el efecto a conseguir, es posible que un objetivo 10-20 nos depare grandes sorpresas. A partir de ahí, una vez en el patio interior, tendremos una gran oportunidad de captar escenas impresionantes de gente del lugar en las más diversas situaciones.

Más información sobre la Mezquita Jama Masjid:

Web oficial: http://www.indiaprofile.com/monuments-temples/jamamasjid.htm

Holanda / Amsterdam / Holland Casino Amsterdam

En Amsterdam, ciudad de la libertad por antonomasia y de contrastes, se pueden encontrar grandes fotografías. En cada visita, Amsterdam generará nuevas sorpresas y descubrirá curiosidades a quien se tome la molestia de visitarla a fondo. Esta cuidad de canales infinitos ha sido siempre una ciudad atípica. Depende a quién preguntes por ella, te podrá contar su propia Amsterdam: unos te dirán que es la capital de Holanda (pese a que nunca ha ostentado el poder judicial, político, militar o el parlamento -todos ellos residen en la ciudad de La Haya-); otros te dirán que es una ciudad para la diversión y el desenfreno; otros, quizás te digan que es la ciudad del amor y el placer … Pero dificilmente alguien coincidirá.

En mi opinión, Amsterdam es una ciudad para disfrutar de su calle, de su gente, de la manera que los amsterdaneses viven la vida. En Amsterdam hay que salir y pasear por sus numerosos cafés, restaurantes y callejuelas. Hay que ver a la gente, pasear entre ellos y disfrutar de la manera en la que ellos disfrutan su ciudad: en bicicleta y regalando a los ojos un paseo por sus distintos rincones.

Amsterdam CasinoFotografía © Daniel Klein.

Sin embargo, hay una foto que es casi obligada. De todas las fotos que se pueden obtener en Amsterdam (bicicletas aparcadas aparte), la que posiblemente me parece más interesante es la del reflejo del casino de Amsterdam frente al canal que pasa ante él. La perspectiva buena es la que se toma desde la calle Stadhouderskate mirando hacia el Hard Rock Cafe. Ahí, se podrá lograr la perspectiva necesaria para abarcar todo el edificio, el reflejo contra el agua y la Grote Prijs van Nederland, una de las iglesias más bonitas de la ciudad. Disparar con trípode se hace necesario, aunque, si no se cuenta con uno, lo ideal será apoyarse en el buzón de correos que hay justo en esa esquina.

Un truco interesante (si se visita el sitio en verano y se cuenta con una noche clara) es esperar a que la luna vaya desapareciendo, ya que lo hace justo por entre los dos edificios, proporcionando una fotografía espectacular.

Más información sobre el Casino Amsterdam:

Dirección: Max Euweplein 62, 1017 MB Amsterdam, Netherlands‎ - 020 5211111‎

Web: http://www.hollandcasino.nl/amsterdam/NL/default.htm

Alemania / Berlin / Navidades

Como muchos de vosotros habréis podido seguir por este blog, hemos estado de viaje en Alemania. Desde que viví allí, las Navidades en Alemania siempre han sido muy especiales para mi: mercadillos de invierno en las calles, Glühwein (vino caliente), hacer un Feuerzangenbowle (película incluida, claro) con los amigos, disfrutar del frio, las tremendas nevadas (este año teníamos 10 cm de nevada cada día), caminar entre los monumentos decorados … Una auténtica maravilla y una invitación constante para disparar fotos a todo lo que se mueva :-)

Es por ello que quería desde aquí trasladaros (en forma de foto) las sensaciones que a mi me despierta y las muchas felicidades que me proporciona.

Un fuerte abrazo a todos!

Brandenburger Tör
Holly tree
Reichstag in XmasFotografía © Daniel Klein.

Fotografía © Peter Gutierrez.

Fotografía © H.-D.N.

Fotografía © Jenosch.

Fotografía © Daniel Uriol.

USA / Chicago / Skyline

La ciudad de Chicago constituye un especáculo arquitectónico en sí misma. Increibles rascacielos, calles angostas y majestuosas avenidas, y los Chicago Bulls, del mítico Michael Jordan, se can cita en una urbe situada a las orillas del lago Michigan. Es por ello que deseábamos que nuestro primer post sobre lo que hay que ver allí, fuese dedicado al skyline, al conjunto de la ciudad y al conjunto de sus edificios.

Chicago es, tras Los Ángeles y New York, la tercera ciudad más grande de Estados Unidos. Fundada por los indios Illinois (Potawatomis), llamaban a la zona Chicaugou (algo así como poderoso, fuerte o grande), y fue cuna de grandes jefes indios y de numerosas tribus. Sin embargo, la llegada del hombre blanco desposeyó a dichas tribus del territorio (y del derecho a reclamarlo), pasando a ser un territorio para uso militar en virtud del tratado de Greenville en 1795. Aunque Chicago sufrió una serie de problemas, incluyendo la masacre de Fort Dearborn por una tribu de indios hostiles y la Guerra de 1812 entre Estados Unidos y Gran Bretaña, logró mantener sus posesiones territoriales y expandir sus límites, acogiendo en sus calles a buscadores de oro, tramperos, cazadores, exploradores y comerciantes que transportaban su mercancía por las rutas cercanas. El 10 de octubre de 1871 el que posteriormente fue denominado como “Gran Incendio de Chicago” destruyó la mayor parte de la zona central de la ciudad. Comenzó en el distrito maderero de la zona oeste de la ciudad. La leyenda cuenta que una vaca golpeó una lámpara de queroseno que inició el incendio en una establo y que el fuego se propagó rápidamente a las casas de madera colindantes. Dos días después, el incendio había destruido casi 6,5 km de la ciudad, se llevó al menos 250 vidas y dejó a 100.000 residentes sin hogar. Más de 17.000 edificios fueron destruidos y las propiedades dañadas se estimaron en 200 millones de dólares de la época.

Chicago - Skyline IIFotografía © Daniel Klein.

Por paradójico que parezca, la destrucción causada por el incendio fue el gran impulso que la ciudad necesitaba para ser lo que es hoy en día. Arquitectos de fama mundial de todo el mundo fueron llamados para reconstruir los edificios destruidos y en pocos años, Chicago resurgió para ser elegido sede de la Exposición mundial colombina de 1893 para dos millones y medio de visitantes.

En los años 20 la ciudad volvió a estar en boca de todos debido al movimiento mafioso que allí despertó. Luchas encarnizadas entre clanes, sobresaliendo entre ellos el de Al Capone, regaron de noticias los periódicos. Por aquellos años también, sus políticas aperturistas hacia el empleo de la gente afroamericana atrajo a muchos de estos desde los estados del sur, generando una comunidad que aún hoy es predominante en la ciudad.

A partir de ahí, la ciudad ha sido sede de numerosos hechos históricos: en 1942, Enrico Fermi logró la primera reacción nuclear en la Universidad de Chicago, en 1974 se terminó la construcción de la Sears Tower (la más alta del mundo en la época) y fue durante la convención demócrata de 1968 cuando la ciudad ganó su famoso nombre de Windy City (‘ciudad del viento’). Tradicionalmente suele pensarse que este nombre se debe a los habituales vientos que recorren sus calles, pero en realidad, el apodo viene de dicha convención. Durante los días en los que se celebró, los constantes cambios de opinión de los asistentes y lo volátiles que fueron las votaciones celebradas, hizo que los periodistas destacados relatasen en sus crónicas que ‘las opiniones cambiaban como el viento’, batizando públicamente a la ciudad como Ciudad del viento.

Chicago - Skyline IFotografía © Daniel Klein.

De cara a la fotografía, si duda alguna la arquitectura reinante ha de ser la estrella indiscutible de las imágenes que tomemos. Es muy sencillo perderse entre los numerosos rascacielos y caminar todo el día sin tener certeza sobre si se está al final de la visita turística … o si tan sólo se trata del inicio. Por consiguiente, es imprescindible organizar visitas en las que se conozca de antemano lo que interesa visitar. Desde nuestro punto de vista, de visita obigada serán: el Chicago Board of Trade Building, el Fine Arts Building, el 35 East Wacker, el Chicago Building, y, por supuesto el Merchandise Mart, en su época el edificio más grande del mundo (tal era la superficie que ocupaba, que se le concedió un código postal propio). Esto, sólo en lo referente a los edificios clásicos. Dentro de las recientes construcciones, es imprescindible visitar y fotografiar la Willis Tower (edificio al que todo el mundo sigue llamando por su anterior nombre ‘the Sears Tower‘), el Trump International Hotel and Tower, el Aon Center (anteriormente conocido como el Standard Oil Building) y el John Hancock Center.

Hemos dejado el John Hancock Center para el final deliberadamente. Aunque haremos un post exclusivo de este edificio, hay que decir que es desde él desde donde se obtienen las mejores vistas de toda la ciudad, así como del lago Michigan. Para todo buen fotógrafo, será allí donde deberemos buscar nuestras mejores tomas y esperar al final del día para ir viendo como los distintos barrios y distritos de Chicago van iluminando poco a poco sus zonas. Todo un espectáculo de luces y grandísimos edificios que bailan ante nuestros ojos como una sinfonía de color y grandiosidad.

Si se es amante de la arquitectura y el espectátulo, el skyline de Chicago será uno de nuestros destinos favoritos.

China / Xi’An / Guerreros de terracota

Guerreros de Terracota, Guerreros de Xi’An, Guerreros del Primer Emperador Qin … sea como sea y se llamen como se llamen el caso es que la ciudad de Xi’An nos deleitará con un fantástico espectáculo: más de 7.000 figuras de guerreros, caballos y carros a tamaño real que fueron enterrados con el autoproclamado primer emperador de China, de la Dinastía Qin, (Qin Shi Huan) en 210-209 a. C. Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando en el más allá. Su ilusión fue la de un megalómano (pese a que contaba 13 años cuando comenzaron los trabajos) que arrastró a su pueblo a cumplir sus excentricidades: se reclutó forzosamente a más de 700.000 personas para trabajar en su mausoleo, se impuso que todos os guerreros debían ser distintos unos de otros. El poeta Shima Qian describe la magnitud de su megalomanía: el primer emperador Qin se hizo enterrar rodeado de palacios subterraneos, torres de vigilancia, oficiales de su ejército (que fueron enterrados vivos) y las más fantásticas armas jamas construidas. Se fusionaron 100 rios de mercurio para cubrir el emplazamiento y preservarlo. Si estas palabras se ajustan a la realidad o no, nunca se sabrá, pero el descubrimiento de este fabuloso ejército parece encajar con los relatos de Shima Qin.

El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla en tres fosos, un kilómetro y medio al este de la tumba del Emperador, que se encuentra 33 km al este de la ciudad de Xi’an. Los tres fosos tienen entre 4 y 8 metros de profundidad. Han sido excavados y se ha construido un museo en las ruinas, llamado Museo del Ejército de Terracota del Primer Emperador Qin.

Standing warriorsFotografía © Daniel Klein.

Cuenta la historia que fue un campesino quien, en 1974, descubrió las tumbas de forma casual cuando excavaba la tierra en busca de agua para paliar la tremenda sequía que sufrían. En esa zona se había encontrado ya algunos restos a los que no se les había dado demasiada importancia hasta que la noticia del hallazgo del nuevo foso llegó a oídos de un arqueólogo que inició la excavación. Verídico o no, lo cierto es que en el propio museo se puede encontrar a uno de esos campesinos que lo descubrieron, el cual para dejarse fotografiar, te solicita firmar amablemente un libro que has de comprarle previamente :-)

La estancia es un gigantesco hangar de 200 m por 60m en el que se aprecian unos 200 guerreros desenterrados. Se sabe con certeza (por medio de análisis topográfico) que existen más de 7.000 más sin desenterradar y no parece que vayan a ser desenterrados en breve, puesto que la pintura de la que están recubiertos desaparece al contacto con el oxígeno del aire y no se ha descubierto método fiable que preserve dicha pintura (el famoso color a terracota al que estamos acostumbrados es el color del material con el que están hechos los guerreros, no de la pintura que los recubre).

La segunda fosa en abrirse al público contiene 69 figuras y es conocida como “la fosa de los generales”. Se cree que representaba al estado mayor del ejército del emperador. En la fosa también son visibles las figuras de cuatro caballos. La última fosa contiene unos 1.000 guerreros, muchos de ellos sin restaurar.

Por lo demás, nada tiene que enviar este ejército a uno real: tiene sus soldaodos, sus generales, su equipamiento y su armamento.

Xi'An soldiersFotografía © Daniel Klein.

Las fotografías están permitidas en todo el recinto aunque no se aconseja usar ni trípode ni flash (inmediatamente un guardia de seguridad vendrá a recriminarnos su uso). La estancia exterior permitirá sacar fotografías panoránicas de la estancia, aunque la lejanía de los guerreros nos invita a usar objetivos de larga distancia (un 70-200 ó un 70-300). Para las panorámitas, un 14-24 nos generará perspectivas espectaculares, pero probablemente, usemos el 70-200 el resto de la visita. En la parte opuesta a la entrada, se encuentra la zona de restauración de figuras, la cual sí permite tener próximas las figuras y obtener detalles de sus rostros. Podremos contar con todo el tiempo que deseemos para planificar nuestra fotografía y, por extraño que parezca, la amplitud del lugar nos salvará de obtener fotografías llenas de gente (algo normal en la masificada China de hoy en día).

En la segunda estancia (la de los generales), sólo se podrán ver los objetos desde arriba y, de nuevo no será aconsejable el uso de flash. La tercera estancia, la del museo, estará vetada igualmente a todo lo que no sea utilizar la cámara sin más.

De todos modos, las fotografías obtenidas en la primera estancia facilitarán enormemente imágenes espectaculares de las formaciones de soldados y de su simétrico emplazamiento. Es posible obtener dichas simetrias desde el frontal del pabellón o desde sus laterales. Todas ellas, son apetecibles perspextivas :-)

Más información sobre los guerreros de terracota:

Coste de la entrada: CNY 90 (desde los 1 de Marzo hasta los 30 de Noviembre),
CNY 65 (desde los 1 de Diciembre a los 28/29 de Febrero)
Horario de visitas: 08:00 a 18:00
Tiempo estimado de la visita: Tres horas
Autobus: 914 y el autobus turístico 5 (306) en la Plaza Este de la estación de trenes de Xi’An

India / Delhi / Templo de Loto

Cuando uno visita India, lo ultimo que espera es fascinarse con muestras de la aqruitectura más moderna y vanguardista. El Templo del Loto, o también llamado Templo de la adoración Bahá’í, se encarga de que nuestra sorpresa sea total. Este templo politeista es uno de los edificios más impresionantes de la India en general y de Delhi en particular. Su construcción es relativamente reciente (1986) y, por ese motivo, ha tenido la portunidad de presentarse a numerosos certánemes de arquitectura, ganando muchos de ellos (para congratulación de su arquitecto, el iraní Fariborz Sahba).

Lotus temple by nightFotografía © Daniel Klein.

Tal y como comentábamos en el caso de la religión Cao Dai en Vietnam, la religión Bahá’í acoje a todos los ritos y todas las religiones del mundo, sin hacer distinción o discriminar a ninguna de ellas. Ya desde los propios textos Bahá’í se enfatiza que sus templos son lugares en los que cualquier persona de cualquier religión encontrará un lugar para adorar a su Dios.

Como bien puede apreciarse en la imagen, el templo tiene la forma de una flor de loto, con un total de 27 pétalos gigantes de marmol. Estos pétalos forman una cúpula única de 20 metros de alturo, que dan al templo un porte majestuoso inconfundible. Sin embargo, no se deberá esperar esa misma espectacularidad en el interior, pues si el exterior es bello y claro, el interior es austero y sencillo. La religión Bahá’í estipula que no se puede representar a Dios de ninguna forma (sería complicado hacerlo con todos los dioses en todas sus formas) y tampoco permite esculturas, pinturas, frescos o inscripciones de ningún tipo. Sus ceremonias están desprovistas de instrumentos musicales, por lo que tampoco se deberá esperar lugar para ellos. Debido a la diversidad de religiones que se dan cita allí, a fin de plantear un espacio para todas ellas, no existen ni altares, ni púlpitos, ni bancos, nada…. Todo diáfano y abierto a que cada religión utilice ese espacio como quiera y de la forma que sea preceptiva hasta llenarla de un máxmo de 2.500 fieles. A partir de ahí, las distintas órdenes religiosas van utilizando el templo en las fechas del año en las que sus calendarios religiosos lo estipulan.

Todo este aperturismo místico, hacen del templo de loto uno de los lugares más visitados de toda Delhi, acumulando más de 5o millones de visitantes desde 2002 (cifra impresionante si se tiene en cuenta que lleva abierto sólo 8 años, y más si se piensa que un monumento como la torre Eiffel, en toda su historia, tiene 200 millones).

Por todo ello, la conteplación de este monumento dará pie a las tan buscadas fotografías en la India de gente rezando, o de las ceremonias que allí se celebran. Por contra, la zona exterior de día (y especialmente de noche, por su iluminación), proporcionan grandes fotografías, mientras que el interior depara escasas sorpresas.  Por consiguiente, una buena fotografía panorámica será lo máximo a lo que se podrá esperar. Eso sí, capturando uno de los edificios más bonitos que existen en el mundo.