Bangkok es la capital y ciudad más poblada de Tailandia. Especial en mucho sentidos y única en su nombre, realmente responde a la denominación en Krung Thep de กรุงเทพมหานคร อมรรัตนโกสินทร์ มหินทรายุธยา มหาดิลกภพ นพรัตนราชธานีบูรีรมย์ อุดมราชนิเวศน์มหาสถาน อมรพิมานอวตารสถิต สักกะทัตติยวิษณุกรรมประสิทธิ์ (leído Krungthepmahanakhon Amonrattanakosin Mahintharayutthaya Mahadilokphop Noppharatratchathaniburirom Udomratchaniwetmahasathan Amonphimanawatansathit Sakkathattiyawitsanukamprasit), que significa ‘Ciudad de ángeles, la gran ciudad, la ciudad de joya eterna, la ciudad impenetrable del dios Indra, la magnífica capital del mundo dotada con nueve gemas preciosas, la ciudad feliz, que abunda en un colosal Palacio Real que se asemeja al domicilio divino donde reinan los dioses reencarnados, una ciudad brindada por Indra y construida por Vishnukam. Este nombre, responde a la historia de un pequeño puesto fronterizo en el que apenas era posible juntar tres casas y que, durante los últimos 200 años, ha crecido hasta llegar a ser el centro político, social y económico no sólo de Tailandia, sino de toda Indochina y el Sudeste asiático. Su influencia en el arte, la política, moda, educación y entretenimiento, así como en los negocios, le ha proporcionado a Bangkok el estatus de ciudad global y puerta de entrada al Sur de Asia.
Con una población censada de 6.355.144 habitantes y una población total de 11.971.000 habitantes (en el gran área de gran Bangkok), muestra a su visitante no sólo las raices más profundas de la población tailandesa, ya de por sí bastante homogénea, sino que es común ver una cada vez más vibrante mezcolanza occidental, aliñada con grupos procedentes de India y China.
Fotografía © Daniel Klein.
Una compleja red de canales (llamados khlong) dio a la ciudad el apodo de la Venecia del Este, cuando todo el transporte se hacía por barco. Hoy están cegados y convertidos en calles. Sin embargo, muchos existen realmente todavía, con gente que vive a lo largo de ellos, y mercados ubicados allí también (los famosos “mercados flotantes”). Sin embargo, lo que quizás podrá sorprender al visitante es la enorme aglomeración de edificios y rascacielos que presenta la ciudad. Miles de casas, rascacielos, arquitectura moderna y ancestral salpican la escena de todo el complejo, proporcionando una gran variedad de contrastes y una enorme cantidad de grandes composiciones.
Realizar una buena sesión de fotografía de esa arquitectura es una auténtica maravilla, ya que se trata, sin duda, de una ciudad que te proporciona todo lo que necesitas. Llevarse un 10-20 o cualquier otro gran angular, es imprescindible, así como un 18-50. Si se va a usar trípode, hay que tener cuidado con las trayectorias irregulares de los peatones e incluso de las motos, que no tienen reparos en subirse en aceras y bordillos si el atasco las impide avanzar. Otro aspecto s a tener en cuenta es el de la condensación de agua. En los meses de verano, Bangkok se transforma en una ciudad extremadamente calurosa, con una humedad en el aire intensa. Ello empañará nuestros objetivos con relativa frecuencia, para lo cual es necesario ir provistos de varios paños limpia-cristales. Por lo demás, lo que estamos presentando como una desventaja, será un buen aliado si sacamos fotografías nocturnas o en el amancer, puesto que esa bruma mañanera nos generará atmósferas fantásticas y juegos de luces espectaculares.
En definitiva, un sitio increíble del que disfrutar.
Fotografía © Ben.
Fotografía © Stuck in Customs.
Fotografía © Songglod.