Italia / Roma / Ciudad del Vaticano

Todo el mundo necesita soñar. Una de las maneras más sencillas es hacerlo a través del cine. Es lo más cómodo: te sientas en una butaca y vemos como a otras personas les pasan cosas. Nuestra empatía hace el resto: lloramos cuando el protagonista sufre, nos reímos si las cosas le van bien y sufrimos cuando sufre. Es nuestra capacidad de ponernos en la piel del otro la que nos incita a ir al cine una y otra vez buscando, muchas veces, esas sensaciones para arreglarnos una mala tarde. También existen ciertos sitios a los que solemos ir buscando exactamente el mismo tipo de resultados y, muy posiblemente, el Vaticano, pertenezca a ese escaso grupo.

Cuenta la historia que allá donde siempre existió el Monte Vaticano, a la sazón colina donde sitaba un oráculo de origen etrusco del mismo nombre, en el año 756 se decidió instaurar la sede de los Estados Pontíficos.  Estos no eran sino un conglomerado de microestados que cuatro años antes habían decidido unirse y, tras obtener un espacio en el que consolidarse, proclamarse estado independiente bajo la directa autoridad civil de los Papas. A nadie le pareció molestar demasiado este hecho, pues, hasta el 1870 apenas fueron molestados por nadie del exterior. Nacía así el STATVS CIVITATIS VATICANÆ (que viene a significar algo así como ‘estado de la ciudad del Vaticano’). Durante todos esos años, los sucesivos Papas fueron aglutinando poder, riqueza y servidumbre del exterior a partes iguales, creando el que, para mi, es el caso más fascinante de país que pueda uno visitar.

vaticanFotografia © Daniel Klein.

VaticanFotografia © Daniel Klein.

Fotografia © Columbo’s Dad.

La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución del catolicismo romano. Aunque los dos nombres ‘Ciudad del Vaticano’ y ‘Santa Sede’ se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la Ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia (como sujeto de Derecho internacional desde 1929). En rigor, es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede. Como Palacio Presidencial, el Vaticano dispone de  la Basílica de San Pedro, la cual es su monumento más importante, sede del gobierno y, por añadido, el 7% (20% si contamos con la plaza San Pedro) de las 44 ha de la superficie que compone todo el territorio del país. Ello, provoca varios hechos curiosos: el Vaticano es el país más urbanizado del mundo, el único cuya lengua oficial (el latín) es una lengua en desuso en cualquier otro país del mundo, el único de Europa que es regido por una teocracia electiva (aunque el Papa, que legalmente ostenta plenos poderes legislativo, ejecutivo y judicial, suele delegar las funciones de jefe de estado en el Secretario de Estado) y el único en el que ninguno de sus ciudadanos ha nacido en sus fronteras (pues, como se puede imaginar, es un país cuya natalidad es y será 0).

Legislativamente hablando, el Estado Vaticano es el estado menos democrático de Europa. Todos los miembros de su gobierno son elegidos por el colegio cardenalicio, quedando excluidas de este y muchos otros derechos el resto de las personas que residen en la Ciudad del Vaticano. Para poder ser ciudadano de este país, se impone la religión oficial del estado tanto en su creencia como en su práctica. Para el puesto de jefe de estado, no están permitidas campañas electorales y ningún candidato puede formular propuesta alguna a sus votantes. Sólo se puede ser candidato si se ostenta cierto rango en la estructura de la iglesia (obispo) y esta votación queda fuera de cualquier control o vigilancia internacional. En este sentido, aquél obispo que llegue a ser Papa, convierte caprichosamente su palabra en ley. Existe una especie de constitución, llamada “Ley Fundamental de la Ciudad del Vaticano”, pero paradójicamente, especifica que aquello que diga el Papa deja en papel mojado aquello que diga la constitución. Para culminar no existe sistema judicial alguno que rija el estado Vaticano, dejando a la palabra del Papa o al ordenamiento jurídico de Italia las diferentes tareas de enjuiciamiento criminal.

Fotografía © Scott Photos.

Con respecto a la Basílica de San pedro, se trata sin duda de la joya de la visita para fotografiar. Se comenzó su construcción en 1506 en el lugar exacto en el que se sabía que fue martirizado y enterrado el apóstol San Pedro. Pasó por manos de varios arquitectos / artistas, los cuales fueron aportando su visión y modificando los planes originales sucesivamente. Fue el Papa Pablo III quien tomó una decisión que luego sería crucial: la contratación de Miguel Angel para retomar los planes originales (cruz griega en vez de cruz latina) e impulsar definitivamente la obra. Como arquitecto, la más importante aportación de Miguel Angel fue la gran cúpula que se encuentra justo sobre el altar mayor y el sitio donde la tradición indica se localiza la tumba del Apóstol Pedro; misma que, a pesar de su peso, parece flotar en el aire, y es la verdadera maravilla de toda la construcción. Sobre la base de la cúpula, en letras de dos metros de alto se colocó la inscripción TV ES PETRVS ET SVPER HANC PETRAM ÆDIFICABO ECCLESIAM MEAM ET TIBI DABO CLAVES REGNI CÆLORVM (‘Tú eres Pedro, y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del Reino de los Cielos’). Miguel Ángel, destacaría como artista la capilla sixtina, maravilla entre las maravillas y una de las más impresionantes obras de la época.

Con los sucesivos años, se fueron ampliando las obras de la Basílica hasta llegar a lo que es su actual composición. Todo este tiempo, ha llevado a que este magnífico edificio sea testigo de numerosos hechos relevantes en la historia de la humanidad. Es entre sus muros donde están enterrados la mayoría de los Papas

Por último, es imprescindible visitar el museo vaticano, una mezcla entre visita a todo el complejo religioso y un acceso a los grandes fondos artísticos que la Iglesia Católica ha acumulado a lo largo de su historia. De toda la visita, merece la pena ver especialmente la escalera helicoidal. En contra de lo que todo el mundo piensa, esta escalera es de muy reciente construcción, ya que fue confeccionada en la reforma de los museos vaticanos de 1932 por Giuseppe Momo. La particularidad de esta construcción es que Momo utilizó un ingenioso diseño de escalera de caracol en rampa, contando para el diseño de la balaustrada con Antonio Maraini. Este es, sin duda, uno de los elementos a fotografiar dentro de la visita al complejo.


round & roundFotografia © Daniel Klein.

Fotografía © Toshio.

Fotografiar la Basílica de San Pedro es todo un ejercicio de destreza. Lo masificado del moumento, el saber que estarás que has de estar en constante movimiento (los guardas ya se encargan de no dejar que se produzcan aglomeraciones para que el resto de fieles que esperan puedan entrar), y la escasa luz, son, sin duda, los principales problemas. El uso de trípodes dentro está prohibido y las medidas de seguridad que existen a la entrada no facilitan el poder portar mucho material. Mochilas abultadas, son sospechosas. Sin embargo, aparte de las típicas fotografías de cualquier basílica, lo cierto es que existen infinidad de fotografías y composiciones a explotar en nuestro tour.

Adicionalmente a estas fotos, aquellos que visiten la Basílica, no deberían dejar de saber que:

  • Desde 1277, la basílica está conectada con el Castillo Sant’Angelo por un corredor fortificado, llamado Passetto, de unos 800 metros de longitud.
  • En el fondo de la basílica (el ábside) hay un monumento que representa un enorme trono de bronce, conocido como “la Cátedra de Pedro”. En realidad, es un relicario que contiene restos de una silla de madera y marfil que, según la tradición, usaba el mismo San Pedro. Encima del trono hay dos ángeles de bronce sosteniendo las llaves y la tiara, símbolos de la autoridad papal. Tras él se abre el llamativo ventanal que representa al Espíritu Santo como una paloma, rodeado de una vorágine de ángeles y santos. Al pie de este monumento hay un altar usado por el Papa para ciertas ceremonias, llamado precisamente “altar de la Cátedra”.
  • En la fachada se abren cinco puertas, aunque una de ellas (la Puerta Santa) permanece cerrada, incluso tapada con cemento por su lado interior. Esta puerta sólo se abre cada 25 años para los años santos (años jubilares). La abre solemnemente el Papa al inicio de ese año, permaneciendo abierta para que los fieles puedan acceder a la basílica y ganar la Indulgencia jubilar. Al final de dicho año, el Papa la clausura. Las otras tres basílicas papales de Roma también tienen puertas santas.
  • Es posible la visita a la cúpula, desde donde se observan unas maravillosas vistas de la plaza de San Pedro, la Ciudad del Vaticano y la ciudad de Roma, pero se debe vestir con recato, estando prohibida la entrada a personas con tirantes y pantalones cortos (tanto hombres como mujeres).
  • En 2009, el director Ron Howard pidió permiso para rodar su película ‘Angels & Demons‘ dentro de las instancias del Vaticano. Debido a la fuerte crítica que su anterior película ‘The Davinci Code‘ había creado en la iglesia Católica, le fue negado rotundamente todo permiso. Pese a ello, no se detuvo en su empeño de mostrar la copia más fidedigna posible de todo el complejo y contrató a 10 fotógrafos profesionales los cuales visitaron el Vaticano cada día durante dos meses y sacaron más de 7.000 fotos diarias. Con todo este abundante material audiovisual, se hizo una recreación virtual exacta de la Basílica, que sería usada por medio de técnicas de ordenador para grabar los planos necesarios para la película.