Fotógrafos / Luis Masyebra

Todos los fotógrafos somos iguales. Todos. Como gotas de agua. Nuestro arte puede ser muy distinto, pero aquellos que hemos decidido hacer de la fotografía un medio de vida somos casi clones: todos tenemos los mismos sueños, a todos nos aborrecen las mismas cosas, nos indignan los mismos comportamientos, compartimos las mismas etapas vitales y generamos las mismas inercias. La única diferencia entre unos y otros, es nuestra ubicación dentro de esas etapas. Algunos ya han quemado muchos pasos tras de sí y se sienten más sólidos y consolidados, mientras que otros nos encontramos aún en las etapas embrionarias, pensando en desayunarnos el mundo cada mañana y reinventarnos a cada momento. Pensamos que aún no somos ni un esbozo de idea y nos devanamos la cabeza buscando un estilo y un sello. Es por ello que los segundos solemos pegarnos a los primeros como alumnos ávidos de aprender y verificar si nuestro olfato es el que sospechamos que es. Si además de ello, el fotógrafo al que te pegas es amigo tuyo, el resultado termina siendo mágico. Mágico porque no se genera un caso clásico de enseñanza, sino más bien un caso de tutela cariñosa. Un amigo no sólo te enseña, sino que te reta y te anima cuando el desánimo cunde en tí. Sabe bajarte los humos cuando te crees que ya estás ahí y animarte cuando crees que nunca llegarás. Sabe abrirte los ojos al mundo de la fotografía y te enseñan a mirar donde tu sólo sabes ver. Te identifica las etapas y te reta a que las tuyas sean distintas. Y, sobre todo, te ayuda a encontrarte a tí mismo, a ser ese fotógrafo que quieres ser y que no sabes como llegar a ser. Luis Masyebra es la persona a la que he tenido el placer de conocer desde hace años y que en mi frenético deambular vital, representa todo esto que os acabo de contar. Por eso quería traerlo aquí, a este blog, a este punto que me sirve de encuentro con vosotros. Y quiero traerle para que nos cuente cómo ve la fotografía, su acercamiento a ella, para que nos diga qué ideas tiene y que nos explique cosas que a mi me han ayudado mucho. Sus puntos de vista podrán ser compartidos o no (él esta especializado en fotografía de bodas, lo cual es un nicho muy específico), pero, desde el momento en el que a mi sí me han servido, ya se convierten en un punto de inicio válido.

Luis y yo nos sentamos en una mesa y le pido que me hable él mismo. Realmente, esta entrevista se la he hecho miles de veces en miles de entornos distintos. La única diferencia es que esta vez, quedará constancia escrita de las respuestas. Mis preguntas son cortas y abiertas, quizás porque quiero que se sienta cómodo para expresarse como quiere o quizás porque a algunas respuestas ya les conozco parte de su contenido y quiero probar suerte a ver si brota algún consejo que antes no me dio. Le pido que me cuente lo que quiera y le propongo ir de lo general a lo particular. El acepta, aunque los dos sabemos que al final, nada de lo que planeemos acabará saliendo como decidamos ahora.

.

Trips And Pics: Luis, Comenzamos con la típica pregunta inevitable: Cuentanos un poco sobre tí, tu historia, tu experiencia fotográfica, que has hecho hasta ahora …

Luis Masyebra: Bueno… quizás sorprenda a más de uno, pero realmente vivo de la fotografía profesional desde hace solo tres años. Bien es cierto que en mi vida siempre ha habido una cámara cerca, porque mi padre me dejaba entrar en su “submarino” (el cuarto de revelado que teníamos en casa, que tenía la típica luz infraroja) cuando yo era un chavalín y no llegaba ni a las cubetas, de lo bajito que era. Aquello de ver a mamá aparecer de la nada en el papel me maravillaba, era pura magia porque, además, estaba guapísima. Mi padre disparaba mucho, pero siempre a nivel amateur. Él me envenenó. Y aunque ya falleció hace años, estoy seguro que me mira desde alla arriba y piensa ¡¡Ay vá, la que he liado!!

En realidad mi pasado profesional ha transcurrido en el mundo del Marketing, el Comercio Electrónico y la Consultoría sobre temas de CRM. Gracias a ellos he podido saltar a la fotografía de bodas, porque en invierno ejerzo como profesor de ESIC/ICEMD desde hace 11 años y hago unos pocos proyectos de Consultoría como el que estoy realizando ahora mismo para Hoss Intropia.

…pero llegó un día donde esas cosas ya no me llenaban lo suficiente, y cambié el foco hacia la fotografía como eje pincipal de mi vida profesional. Fue un cambio muy radical y sorpresivo para todo mi entorno, pero desde que estoy en él, no solo soy más feliz, sino que mis clases y mis pocos proyectos de Consultoría han ganado en Visión, Creatividad y Alegría. Un maravilloso win-win, la verdad. Y como de casta le viene al galgo (mi padre era empresario), sigo emprendiendo en el mundo online: mi último proyecto es una agencia de fotógrafos de bodas llamada SUMUM agency, formada por unos pocos artistas que se toman muy, muy en serio la fotografía nupcial.

.

TaP: ¿Qué es lo que buscas en la fotografía? ¿Qué persiguen tus fotos?

LM: Sin duda alguna, mostrar a mis clientes la belleza que tienen dentro y que mucha gente no se atreve a sacar a la luz por absurdos prejuicios sociales. Si en un reportaje no logro mostrar sus verdaderas emociones y contar su historia, el trabajo lo considero un fracaso. En realidad me apasiona cualquier tipo de fotografía que sea humana, entendiendo por eso el instante de la emoción. Sin emociones, no somos nada. Niños, madres, abuelos, situaciones especiales… me da igual, mientras la emoción a retratar sea auténtica, que sea una bella historia.

Todas las fotografía de esta entrevista son @ Luis Masyebra.

Aparte de eso, creo que un fotógrafo profesional debe aportar ese algo más que tus clientes no puedan o sepan alcanzar con el magnífico equipo que hoy tienen a su disposición. En ese algo más entran un montón de factores: composición, perspectiva, instinto de cazador de instantes, creador de luz, etc. Mi madre es pintora, y sin duda me ha infuenciado mucho a la hora de entender que una foto no es solo un instante de la realidad, sino una interpretación del mismo. Desde esa perspectiva, considero que soy responsable de tener una actitud ante todos los elementos de ese momento, incluyendo la reinterpretación de la luz y los colores reinantes en el momento de la captura. Me gusta pensar que mi fotografia está influenciada por la pintura.

.

TaP: Cuéntanos algún truco que uses para obtener encuadres o composiciones chulas en las fotos. Los tuyos son geniales …

LM: Intento mantener la coherencia de las reglas clásicas (Regla de los Tercios y demás), pero trato de olvidarlas lo más rápido posible. Llega un momento donde priorizo la “tensión” de la imagen y arriesgo creando diagonales, horizontes torcidos y demás perspectivas raras y arriesgadas. Es un punto delicado, porque nadie sabe con exactitud cuánto se puede torcer una imagen sin que ésta parezca una irreverencia, un error.

Para mí lo importante está en que los objetos o sujetos que aparezcan tengan una actitud en la foto, que se cree un dinamismo natural, una tensión, o -por el contrario- se genere una paz especial. ¿Quién dijo que una foto no puede estar movida? ¿Quién dice que debe ser recta? ¿O enfocada? Lo importante es crear sensaciones con una perspectiva dada, no hacer el loco porque sí. Hay que decir algo con cada foto, y la técnica es totalmente secundaria porque está al servicio de ese mensaje.

.

TaP: ¿Qué suele inspirarte a la hora de hacer fotografía? Vas con ideas y temas concretos, o prefieres ir dejando que las sesiones vayan transcurriendo de sorpresa en sorpresa.

LM: Claramente, las personas que aparecen. O mejor dicho, sus emociones. No las que enseñan a primera vista, porque esas están llenas de prejuicios y máscaras sociales… sino las de dentro. En las prebodas, donde tengo más tiempo con la pareja, trato de tranquilizarles, trabajar con ellos, que sean ellos mismos. ESO me inspira. El resto es fácil, porque prácticamente cualquier lugar te brinda la oportunidad de sacar algún partido a la pareja. De hecho, dejo que ELLOS elijan el lugar para facilitar su apertura interior.


Dicho lo cual, últimamente me estoy proponiendo pequeños temas para cada sesión. Me puede inspirar una canción, un cuadro, un cuento, una historia de los protagonistas… cualquier cosa que me dé un hilo emocional que seguir, pero de lejos… prefiero la espontaneidad al control y la semi-rigidez de la fotografía de estudio, porque mi fotografía así lo requiere. Obviamente, tengo un respeto máximo por todos los tipos de fotografía, faltaría más.

.

TaP: ¿Cómo preparas una boda? ¿Cómo la ideas?

LM: A las bodas voy con la mente totalmente abierta. De hecho, muchas veces me piden ir antes a los sitios y yo digo que no, porque luego te haces una idea de ésta o aquella foto en la cabeza y luego no puedes hacerla por mil razones. Eso frustra y coharta la creatividad. Mi técnica es exactamente la opuesta a la del estudio: NADA está preconcebido y me fuerzo a abrir los ojos, ser rápido, adaptarme a todo tipo de luz y captar lo que haya de la forma más interesante posible.

Es obvio que hay bodas que te dan más juego que otras, pero si una pareja lleva al menos un año preparándola con todo su cariño, no puedo tener la desfachatez de no captar todas esas cosas bellas. Ahí están las ideas, solo hay que abrir los ojos con respeto, cariño, responsabilidad y mucha humildad.

.

TaP: En las bodas, prebodas, parece ser que el feeling entre el fotografo y la pareja es muy importante. ¿Cómo sueles encarar esto? ¿Cuales son tus trucos para sacar lo mejor de cada pareja durante una sesión?

LM: Ahora que las prebodas se están poniendo de moda, mucha gente cree que son para hacer unas fotos chulas sin más. Para mí eso es lo de menos… Lo realmente importante es quitarles el miedo a la cámara y que -aunque suene muy, muy cursi- nuestros corazones se sincronicen. Cuando una pareja ve tu trabajo de antemano y sabe quién eres, confía en ti el día de la boda. Sin esa preparación, mis fotos en la boda serían imposibles de hacer.

El truco en la preboda es dejarles soltarse poco a poco, darles su tiempo, pero sacarles lentamente de su zona de confort para que vean que con muy poquito de su parte, puedo sacar cosas bellas. Lo mismo pasa para cualquier reportaje de personas: el 80% de mi trabajo antes de cada reportaje es generar confianza, no disparar. Recuerdo especialmente una pareja cuya novia apenas me dejó una hora de tiempo para la preboda. Eso es muy poco tiempo, pero al final me dijo “oye, pues no ha sido tan difícil; habría estado un rato más…” Hoy está encantada con sus fotos de la boda, y yo, muy orgulloso del trabajo que hicimos los tres.

.

TaP: ¿Cuentas con un equipo fijo de colaboradores? O lo formas en función del proyecto.

Normalmente en las bodas trabajo solo, pero sí me gusta incorporar colaboradores puntuales, gente que quiere aprender mi técnica. Son ayudantes que deben aportar fotos al reportaje, no moverme las maletas. En otro tipo de proyectos sí junto un equipo más numeroso en función del trabajo que haya que hacer, pero eso depende de cada caso…

.

TaP: ¿Cuáles son tus siguientes proyectos?

LM: Hay tres cosas que me apasionan en mi vida profesional: la fotografía, enseñar e Internet. Para mí, la fotografía de bodas es un arte muy vocacional, muy bello, pero tiene la gran desventaja de la estacionalidad – son pocas las parejas que se casan entre noviembre y abril. Así que estoy trabajando en varios proyectos que tienen que ver con las cosas que me apasionan, pero basándome en modelos de negocio que puedan escalar, que no sean tan estacionales. En breve, te contaré más cositas…

.

TaP: ¿Qué otros fotografos te llaman más la atención? ¿Podrías compartir con nosotros aquellas cosas que hayas visto por internet y que te hayan llamado la atención?

LM: He sido muy afortunado en llegar a este gremio en este momento del mercado español donde un pequeño grupo de locos hemos decidido hacer de la fotografía de bodas un arte, romper los moldes, dignficar la profesión. No somos muchos, pero la cosa va claramente en aumento. Mis inicios en el gremio se los debo a Fran Russo y Andrés Parro, dos maestros del fotoreportaje artístico de bodas. Más adelante me encontré con Carlos Vaquero, Alberto Ballbé y muchos otros. He sido muy afortunado, porque ahora mantengo con todos ellos no solo amistad, sino proyectos en común. A otros no los conozco personalmente, pero les sigo con devoción: técnicamente me gusta mucho Pablo López Ortiz, que me recuerda mucho al excelente Ben Chrisman. Fuera de España, la verdadera inspiración me viene con gente como Jerry Ghionis, Jeff Ascough, Fer Juaristi y un montón más. Hay artistas cuya valentía me encandila, como el irreverente y elegante Ryan McGinley, aunque no se dedique a las bodas. En vídeo, sin duda mis favoritos son la gente de Still Motion – en Canadá se están haciendo las cosas muy, pero que muy bien…

Es un momento bellísimo en la profesión, porque ¡POR FIN! se están rompiendo los viejos prejuicios basados en el secretismo técnico y el ego estúpido. Aquí cabemos todos, y cuanto más se comparta, más te dará la vida. ¡Hay que abrirse! Yo he aprendido mucho de todo el mundo, sigo aprendiendo de propios y extraños, de mis parejas, de las cosas que me proponen e invitan a arriesgar “ese pasito más” que me incomoda… y me encanta. Sin ese reto constante, si no tuviera esa pasión y ganas, seguiría dedicándome a la Consultoría, dicho esto con elmáximo respeto hacia mis ex-compañeros.

.

TaP: Y para acabar… ¿algo más que quieras añadir?

LM: Pues poco más… agradeceros en Trips & Pics el que me hayáis querido entrevistar. Todo un honor. Os sigo desde hace tiempo, porque la idea de hacer algo digno y artístico de la fotografía de arquitectura es muy interesante. ¡Mi más sincera enhorabuena por el resultado!

.

He comenzado la entrevista diciendo que considero a Luis mi amigo. No es del todo exacto. Luis también es alguien a quien admiro por su estilo fotográfico, por la genialidad que es capaz de hacer brotar de su caos provocado, por los momentos que sólo él sabe captar y por la pasión que pone contándote algo que tu ya sabes y que tu sientes de la misma manera. Luis es mi amigo, sí, pero si Luis sólo fuese un fotógrafo anónimo al que siguiese por Internet, sin duda alguna desearía que algún día me dejase ser amigo suyo.

Historia de una foto: Kevin Carter

.

Hace poco leí una historia que me sobrecogió profundamente. Era la historia del fotógrafo Kevin Carter. Su trabajo más importante fue la fotografía que con la que da comienzo este post. Se trata de una pequeña niña sudanesa famélica tras la cual se encontraba un buitre al acecho. Kevin Carter estaba presente en la escena, buscó el encuadre que su mente había imaginado y disparó. La fotografía fue publicada en el New York Times el 26 de marzo de 1993 y recorrió el mundo entero por el enorme dramatismo de la escena. Al poco tiempo, Carter recibió por ello el premio Pulitzer. En las entrevistas realizadas posteriores a la consecución del premio, Carter explicó con gran dramatismo cómo para la consecución de una foto mejor esperó unos veinte minutos a que el buitre abriera sus alas, lo cual no llegó a ocurrir. Pero, como suele suceder, el premio no quedó exento de crítica:al poco tiempo comenzó a ser objeto de duras críticas por aprovechar una situación tan terrible para su propia fama, llegándose a comparar al fotógrafo con el buitre. No prestó ayuda a la niña. Disparó, se dio media vuelta y se fue. Ante tales críticas, Carter hizo un intento de justificación en el discurso de que la pequeña sólo estaba haciendo sus necesidades, y que la tribu a la que pertenecía estaba a tan sólo unos 20 metros de ella. Por otra parte, la explicación del buitre sería que sólo esperaba su ración de comida.

.

Es la foto más importante de mi carrera pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio. Todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña.

.

Tras ello, Carter se hundió profundamente en una gran depresión. Aquél trabajo que le había encumbrado, le devoraba por dentro. Tratando de reencauzar su actividad fotográfica, pasó de reportero a fotógrafo de naturaleza. Tras la presión de las críticas y la muerte de un amigo, Ken Oosterbroek, asesinado, el 18 de abril de 1994 durante un tiroteo que cubría en Tokoza, Johannesburgo, su melancolía fue aumentando y al mismo ritmo que le desesperaba todo aquello que le rodeaba. Dicen aquellos que le conocían que su caracter siempre había sido complicado: muchos años antes había intentado suicidarse, fumaba White Pipe, una mezcla de marihuana, mandrax y barbitúricos, tenía graves problemas familiares y una personalidad desordenada, perdía sus carretes de fotos en aviones y aeropuertos, arrastraba depresiones, llevaba una vida caótica y tenía acumuladas experiencias trágicas como para colapsar las consultas de varios psicoanalistas. Así, la espiral de desesperación fue en aumento impidiéndole trabajar más, primero y recluyéndole en su casa, de la que no salía nunca y a la que no admitía visitas. Asfixiado por su propia personalidad, el 27 de julio de 1994 se fue a las afueras de Johannesburgo,  cerca del río donde jugaba cuando era niño, después de aparcar su furgoneta y enchufar una manguera al tubo de escape. Moría así víctima de la fotografía que le había encumbrado al Olimpo de los reporteros.

.

Sin embargo, la polémica no parecía ser del todo estéril. Cierto es que el reportero no había ayudado a aquella niña, pero también todos los detalles adicionales dados parecían indicar que no existía tanta gravedad en la escena real que retrató. Sin embargo, el reportero gráfico sudafricano João Silva, quien acompañó a Carter a Sudán, dio una versión diferente de los hechos en una entrevista con el escritor y periodista Akio Fujiwara que el japonés publicó en su libro El Niño que se Convirtió en Postal (Ehagaki ni sareta shōnen). Según Silva, él y Carter viajaron a Sudán con las Naciones Unidas y aterrizaron en la zona sur de Sudán el 11 de marzo de 1993. El personal de Naciones Unidas les dijo que despegarían de nuevo en unos 30 minutos (el tiempo necesario para distribuir la comida), así que se dispersaron para hacer algunas fotos. El personal de Naciones Unidas comenzó a hacer su labor, distribuyendo el maíz y las mujeres del poblado, como era habitual, salieron de sus chozas de madera hacia el avión. Estos solían ser momentos de gran tensión, puesto que las mujeres corrían a pedir la comida dejando atrás todo aquello que estaban haciendo. Y una de aquellas cosas solía ser el cuidado de sus hijos. Silva, mientras tanto, fue a buscar guerrilleros, mientras que Carter no se alejó más que unos pocos metros del avión. Según Silva, Carter estaba bastante sorprendido, puesto que era la primera vez que veía una situación real de hambruna, por lo que hizo muchas fotos de niños hambrientos. Silva comenzó también a tomar fotografías de niños solos en el suelo, como llorando, que no se publicaron. Los padres de los niños estaban ocupados peleando y tratando de recoger la máxima cantidad de comida del avión, por lo que la escena era perfecta: estaban totalmente desentendidos de los niños. Esta era la situación de la niña de la foto hecha por Carter. Un buitre se posó detrás. Para meterlos a ambos en cuadro, Carter se acercó muy despacio para no asustar al buitre, e hizo la foto desde unos 10 metros. Hizo algunas tomas más y el buitre se fue. Dos fotógrafos españoles que estuvieron en la misma zona por aquellas fechas, José María Arenzana y Luis Davilla, sin conocer la fotografía de Kevin Carter, tomaron una imagen en una situación muy similar. Según narraron en varias ocasiones, 12 era un centro de alimentación, y los buitres acudían por los desperdicios de un estercolero.

.

Lo curioso de la foto es que tiene todas las luces de ser una imagen ‘montada’. Es muy probable que Carter usase un 70-200, usando un f muy alto y aplastando al máximo la imagen para que las figuras quedasen igualmente nítidas y cercanas. Probablemente, el buitre estaba a más de 20 metros de la niña, pero el efecto de la lente provoca esa sensación de proximidad.

.

Lo que nunca entenderé es porque Carter se culpó a sí mismo de una imagen que fue creada artificialmente por él y que, adicionalmente, generó a base de esperar a que los elementos se dispusiesen como él quería y retocando la lente para generar el efecto que él quería.

En cualquier caso, la imagen le atormentó de tal manera que finalmente le sumió en la desesperación y le condujo al suicido.

PhotoEspaña 2010 / Harold Edgerton

¿Puede congelarse un instante exacto? Esta pregunta fue la verdadera obsesion de Harold Edgerton durante sus 86 años de vida. Todos y cada uno de los días de su carrera profesional así como todos y cada uno de los trabajos que realizó fueron encaminados a congelar lo más perfectamente y lo más exactamente posible los instantes que deseaba fotografiar. Esto lo llevó a cabo hasta lo ridículamente exagerado, llegando incluso a deshechar algunos excelentes trabajos porque, tras analizar las imágenes con lupa, se observaba que existía un ligero movimiento en los objetos que las componían. Fotografiaba absolutamente cualquier cosa que pudiese moverse (y detenerse), teniendo en su trabajo temáticas tan variadas como bombillas rompiéndose, bombas nucleares, deportes o gotas impactando contra diversas superficies. Todo le servía.

Harold Eugene Edgerton, nacido en 1903, en realidad no era fotógrafo sino que era un científico eléctrico del MIT. Como científico que era (y fotógrafo aficionado), fue un prolífico inventor, siendo el padre de muchos de los artilugios que hoy en día consideramos como de alta tecnología. Cuatro ejemplos son: la cámara estroboscópica, el sonar de los submarinos, el flash de las cámaras que hoy usamos o la cámara super rápida que usa actualmente en el cine. De modo que siempre que vayamos a ver una película y veamos una espectacular escena de ese típico personaje cayendo abatido a cámara lenta con excelente definción, no vendría mal recordar que esa técnica fue creada gracias a las cámaras de filmado rápido que Edgerton inventó. Lo fascinante es que todos sus inventos vinieron siempre motivados por la necesidad de dar satisfacción a su afición (la fotografía). Debido a su meticulosidad científica de congelar las cosas cada vez más exactamente, era capaz de inventar durante semanas artilugios para acercarse técnicamente a los resultados que tenía en mente. Y cuando la técnica no le permitía alcanzar lo que buscaba, dejaba a un lado la fotografía y volvía al laboratorio a inventar de nuevo …

Tras una exitosa carrera como estudiante de ingeniería eléctrica, comenzó a disfrazar su hobby fotográfico con supuestas necesidades de investigación en el mundo de la física. Su idea era genial: decía que muchos de los teoremas hasta ahora conocidos, podían ser fotografiados y captados en realidad si se tenía el material adecuado. Él lanzaba el reto y el MIT ponía el dinero. De este modo, comenzó a desarrollar experimentos en los que lograba cosas fascinantes. Logró demostrar que el bate de acero de un jugador de baseball se deformaba durante el trayecto a impactar la bola (con lo que demostró el grado de elasticidad del acero), cómo la patada de un jugador de futbol podía hacer que la punta de la bota tocase ambas caras del balón antes de salir disparado o cómo las gotas de agua al caer formaban siempre la misma estructura geométrica de corona si la supercicie era uniforme.

Estudios del comportamiento de leyes físicas a través del deporte.

Una vez ganó crédito en la universidad, comenzó a buscar el punto artístico a las fotografías que realizaba. De este modo, sus composiciones deportivas mostraban el movimiento y técnica de los mejores jugadores de varios deportes. Su idea era sencilla: disparaba a velocidades brutalmente altas (llegaba a alcanzar hasta casi 1.500 disparos por segundo perfectamente sincronizados con flash) y, si se adevertía movimiento alguno en su fotografía no era por que la cámara no fuese suficientemente rápida, sino por que lograba capturar ese movimiento en varias fases y posteriormente superponía las imágenes. Tan impactantes fueron las fotografçias logradas, que acabarían siendo usadas por revistas como Life, o expuestas en museos como el MOMA de New York. Todo esto, mientras él, ajeno a todo el revuelo que sus fotografías formaban, se iba de expediciones con Jacques Cousteau para yudarle a fotografiar criaturas fantasmagóricas en las profundidades. Así era él.

Trabajos con gotas de agua y explosiones nucleares.

De entre toda su obra, probablemente dos sean los motivos a los que más recurría: el agua y los cristales rotos. Siempre le fascinó la manera de hacerse añicos que un cristal tenía del mismo modo que ideó fantásticas maneras de captarlo. Probablemente, la más curiosa fue la surgida a raíz del estudio de la percepción humana. Él sabía que debido al retardo del sonido en llegar a su oído y al límite humano en reaccionar a él, su orden de disparar el obturador de la cámara no era lo suficientemente rápida para captar el instante concreto en el que una bala atravesaba una bombilla. Para ello, ideó un aparato que, provisto de un micrófono, accionaba el obturador cuando el sonido llegaba. De este modo la sincronía era perfecta. A partir de ahí, si deseaba una instantánea de la bala justo antes del estallido de la bombilla o justo después, lograba ajustar los tiempos acercando o alejando el micrófono a la pistola que disparaba. De este modo, el sonido tardaba más o menos tiempo en llegar al disparador. Una auténtica joya.

Harold Edgerton (1903 – 1990)

Sin duda, una vida de genio para el que, sin duda alguna, fue un auténtico genio.

PhotoEspaña 2010 ha tenido el buenísimo gusto de dedicar una retrospectiva de su trabajo en la Sala de Exposiciones de la Torre de Azca de BBVA. Y hasta allí me he ido hoy día 7 de Junio a ver esta exposición, quedando maravillado por ella.

De veras, os la recomiendo al 100%. :-)

Fotógrafos / Tonymadrid

He estado pensando largo tiempo cómo presentaros al fotógrafo de hoy. ¿Qué se puede decir de alguien a quien admiras sin caer en la adulación?. Por ello quizás lo mejor sea contaros quién es é para mí. Tonymadrid, auna, en sí mismo lo que yo siempre he querido ser: alguien que de manera autodidacta se lanza a un mundo al que ama (el de la fotografía); que es capaz de crear una atmósfera distinta a cualquier cosa que yo había visto antes; que es capaz de sobresalir en ello; y que proporciona siempre nuevos motivos para desear visitar su trabajo la próxima vez que te conectas a Internet. Este fotografo del madrileño barrio de malasaña, bien podría ser un perfecto exponente de la nueva hornada de fotógrafos que hoy trabajan de manera polivalente, que dominan magistralmente la luz y que son capaces de sorprenderte tanto por su técnica de retrato, como por fotografía urbana o de música. La forma en la que plasma las ideas, utiliza los elementos, el retoque fotográfico que aplica y las ideas transmitidas a través de la cámara son, realmente, brillantes. Por todo ello, lo que os presento ahora una entrevista honesta, directa, con preguntas cortas, dejándole expresarse. Es así como Tonymadrid puede expresarse tal cual es y no sentirse dirigido en sus respuestas. Es así como se vislumbra el Tonymadrid que hay en la cabeza de Tonymadrid. El motor del genio.

Trips And Pics: Cuentanos un poco sobre tí, tu historia, tu experiencia fotográfica, que has hecho hasta ahora …

Tonymadrid: Pues yo no termino de entender cómo he llegado a la fotografía, jaja… Desde pequeño me ha gustado el vídeo. En la familia, yo era el pesado de la videocámara. Pero sobre los 15 años, dejé de hacer tonterías con ella, y la olvidé. 14 años después, en el 2007, me compré una compactilla, una Kodak, porque vivía en un momento muy chulo de mi vida, trabajando en la playa, y quería “documentarlo” un poco. Me empezó a molar eso de hacer fotos, de buscar encuadres, etc.
Cuando volví a los pocos meses a Madrid, decidí comprarme una réflex, a ver qué tal se me daba. Hice un cursillo de ésos de iniciación de 6 horas, lo justo para aprender qué carajo era eso de diafragmas, velocidad, isos, etc, ya que en mi círculo de amistades no había fotógrafos (no como ahora, jaja) y nadie podía explicármelo. Después de eso, todo fue probar, practicar, disparar…
Con el tiempo ví que no se me daba mal, y decidí que quería aprender yo sólo, que no quería que nadie me inculcara su visión de la fotografía, sino que quería formarme yo una, desde mi ignorancia en el tema. Éso me ha llevado a una filosofía un poco “anti-escuelas”, con lo que tiene de malo y de bueno; No aprendo rápido y bien ni hago buenos contactos, que es lo que te da una escuela de fotografía, pero a cambio no estoy sujeto a las técnicas, procesos, limitaciones, cánones o historia de la fotografía. Ya sé aquello de “hay que conocer las reglas para poder romperlas”, pero yo no estoy de acuerdo; se pueden romper perfectamente sin conocerlas.
Bueno, dos años después, me dedicaba profesionalmente a la fotografía, con un mucho de suerte, supongo. He ido comprobando que los conocimientos son esenciales para ser buen fotógrafo, tanto a nivel de fotografiar como a nivel de procesar las fotos, o sea que no reniego de ellos, sólo reniego de la forma en que llegan a tí. Yo quiero que lo hagan como ha sucedido en este tiempo; de forma natural y propia.
Creo que si aprendes de alguien, a la fuerza vas a tener algo de la visión fotográfica de esa persona, y si quieres hacer algo diferente o al menos intentarlo, debes hacerlo solo.
En fin, a los pocos meses de iniciarme con la réflex, empecé a buscar modelos aficionadas y a hacer fotos con ellas. Y ahí fue cuando empecé a aprender iluminación, a encuadrar, a componer, etc. Pero sin dejar de lado la foto de autor, y la callejera, y los retratos, etc… todo me atraía. Un día decidí entrar de colaborador a una revista de rock, y nos mandaron a hacer una entrevista a Leo Jiménez. Yo no era el típico fotógrafo (espero que ahora tampoco, jaja), así que empecé a proponerle a Leo ideas locas de fotos, y él encantado. A través de él, me aficioné a las fotos de músicos y bandas, y conciertos, y el boca a boca supongo que hizo el resto y me empezaron a llamar para sesiones de fotos para los discos, o para conciertos.
En todo lo que he hecho y hago, intento estrujarlo y devanarme los sesos para hacer algo chulo y diferente, pero es muy difícil, porque casi todo está hecho ya, pero siempre hay que tener esa intención, sino serás uno más.
Lo curioso es que, a pesar de ser una vocación oculta y tardía, no se me ha acabado la pasión. Son ya dos años y picos de llevar la cámara encima todos los días, de disparar a diestro y siniestro, de idear fotos, de organizar sesiones, de querer llegar un poquito más allá. La fotografía es pasión, al menos para mí. Imagino que si algún día llego a verla como “trabajo”, se acabó la creatividad, y entraré a formar parte de ese grupo (que he comprobado que existe) de fotógrafos que cogen la cámara con un: “joder, a currar…”.
Bueno, espero que si eso me pasa, sea capaz de reinventarme y dedicarme a otra cosa.

TaP: Hablanos un poco sobre tu equipo fotográfico. ¿Qué material tienes?
TM: Empecé con una Nikon D40. Se me quedó pequeña en funciones, y pasé a la Nikon D200. No me valía para conciertos, y pasé a la Nikon D90. Y llevo ya como un año con ella, y encantado!. Además, el plus de grabar vídeos en alta calidad me ha venido muy bien, y hasta he hecho un par de videoclips con ella!, y otros dos en proyecto… Es muy buena cámara. Llegó un momento que tenía un montón de objetivos, porque me gustaba probar todo, pero al final me he qedado con 3; 50mm 1.8, 18-105Vr, y Nikon 10’5mm Fisheye. Para iluminar, sigo con mi SB-600, y a pesar de que han salido después el SB-800 y el SB-900, a mí por ahora no me ha hecho falta cambiarlo.

TaP: Vemos que sueles tirar siempre en Blanco y Negro o en colores con contrastes muy altos. ¿Hay algún motivo para ello? ¿Tienes pensado trabajar de otra manera?
TM: No creo tener motivos para procesar una foto, aunque es cierto que tengo preferencias. El blanco y negro me parece el estado natural de la fotografía, y el color sólo un elemento más, que hay que introducir cuando es importante en la foto. Pero si en una imagen, el color no forma parte importante de ella, o no ayuda a contar la historia, entonces lo quito. Me gusta que mi estándar sea blanco y negro. Pero cada foto es un mundo; yo la abro, la miro, y a veces se me ocurre cómo procesarla, y otras veces voy haciéndole cosas, probando, como el que da pinceladas a un cuadro. Imagino que los que pintan cuadros, no saben exactamente cómo van a quedar, sino que van decidiendo sobre la marcha. Yo hago igual con las fotos.

Fotografía © Tonymadrid.

TaP. ¿Qué suele inspirarte a la hora de hacer fotografía? Vas con ideas y temas concretos, o prefieres ir dejando que las sesiones vayan transcurriendo de sorpresa en sorpresa.
TM: Tampoco tengo un estándar para estas cosas. Hay veces en que quiero hacer algo, porque lo tengo muy concretado en la cabeza, y me quema, y otras veces, como este viernes, que me fui con una amiga muy guapa al estudio y sólo le dije que metiera en una maleta cosas diferentes, y que nos íbamos a hacer unas fotos. Y el resultado ha sido algunas de mis fotos que más me gustan hasta la fecha. No soy de los que llevan al estudio un recorte de revista y preparan la misma iluminación y le dicen a la modelo que haga la misma pose. Eso me parece muy triste. Prefiero ir sin ideas, que ir así.

TaP: En las sesiones, el feeling entre el fotografo y el modelo es muy importante. ¿Cómo sueles encarar esto? ¿Cuales son tus trucos para sacar lo mejor de cada modelo durante una sesión?
TM: Es esencial hasta el extremo. La diferencia entre feeling y no feeling es abismal, en el resultado final. Las personas no son un bodegón, las personas tienen millones de registros; una caída de ojos, una media sonrisa, una mirada que te dice qué está pensando. Todo eso es labor de quien fotografía, y no vale con pedirlo, pues no todas las modelos son actrices que te puedan interpretar un papel. A algunas personas tienes que llevarles con historias a esa sensación, a ese sentimiento, para que lo pueda proyectar. Es algo realmente difícil para mí, pero por suerte sólo lo hago cuando quiero una foto concreta, porque en general lo que más me gusta es captar cómo es esa persona. A veces me callo durante mucho tiempo, y sólo disparo, y espero a que la persona no sepa qué hacer, porque es en esos momentos cuando uno se muestra como es.
Y otras veces, ante una persona tímida, para no empezar sin tener ese feeling, hemos puesto música y nos hemos puesto a bailar,  hacer el tonto, cosas así, que te ríes y se te van los nervios, y puedes decir: “venga, seguimos haciendo el tonto, pero ahora voy a hacer fotos mientras tanto, vale?”.
La complicidad es esencial.

TaP: Si tuviese que destacar dos cualidades de tu fotografía, serían la creatividad y los encuadres tan originales que creas. ¿Cómo ideas una fotografía?
TM: Gracias!. No suelo idearlas, porque es una pérdida de tiempo, ya que al final SIEMPRE acabo haciendo lo que se me va ocurriendo sobre la marcha… Pero bueno, supongo que éso también es idear, aunque ocurre mucho más rápido. Es como cuando vas por la calle, y ves algo y automáticamente tu cabeza crea la foto y tú sólo quieres coger rápido la cámara y hacer esa foto que ya está en tu cabeza. Pero creo que lo más importante es pararte a pensar; “Vale, esa idea es muy chula, pero cómo puedes llevarla más allá?, qué puedes hacer que a nadie más se le hubiera ocurrido?”. Creo que eso es lo que hago, intento ser diferente, darle otra vuelta a la tuerca. Pero a veces me paso, y me cargo la tuerca, me frustro. Con las fotos tengo una relación amor-odio muy intensa. Soy compulsivo-obsesivo con ésto de la fotografía, me gusta pensar una foto, prepararla, hacerla y procesarla, y mostrarla. Pero una vez hecho eso, es raro que vuelva a ver mis fotos, una vez completado ese proceso, pierdo un poco el interés. Soy un novato en este mundillo, no tengo cultura fotográfica, no soy de ver fotos, ni mías ni ajenas, pero me encanta hacerlas.

Fotografía © Tonymadrid.

TaP: Parece que tu temática más recurrente es la de moda, música y posado en estudio. ¿Te gustaría tratar otros temas?(fotoperiodismo, paisaje, arquitectura …)
TM: Fotoperiodismo también, me encanta la foto-denuncia, y en mi álbum de Flickr se pueden seguir varias discusiones-polémicas acerca de algunas de las fotos que he hecho, sobre temas candentes. No soy un mero espectador de lo que veo, un fotógrafo de ésos que disparan, y a casa. Soy una persona que hace fotos, una persona con inquietudes, con sensibilidad, y me mojo en lo que hago y en lo que fotografío. Y así me va, que siempre me meto en líos, jaja…
En el tema de paisajes, no tengo el más mínimo interés. En absoluto. No sé componer un paisaje, pero creo que es porque no me interesa. La arquitectura sí me gusta, la foto de arquitectura tiene mucho de arte, si encuentras el encuadre, un edificio cobra otro sentido. Y es difícil hacerlo, un reto. Por eso me gusta.

TaP: ¿Cuáles son tus siguientes proyectos?
TM: Tengo varias sesiones pendientes con músicos y bandas, y me estrujo mucho la cabeza porque paso de hacer la típica foto de formación, de el cantante delante y los demás alrededor. Las he hecho, porque es lo más recurrente, y a veces te lo piden así, pero mi intención es cambiar eso. Me gusta ver mis fotos en el libreto de un cd, pero no es suficiente; quiero ver unas fotos que te cagas de originales, en un cd. Porque no es lo habitual, y yo quiero cambiar eso. Y la suerte es que hay grupos que confían en mí y me dan libertad creativa para hacerlo.
Me pasa igual con las bodas. Siempre las he rechazado, y las gente tiene una idea muy equivocada de la fotografía de boda. Yo respeto mucho a los fotógrafos de boda, porque me parece un curro enorme, de mucha responsabilidad, que tiene que salir bien SÍ o SÍ. En todo lo demás, te puedes permitir errores, pero ahí no. Y hace poco me ofrecieron hacer una, con total libertad creativa. No querían las típicas fotos (aunque al final siempre tienes que hacer alguna) y habían visto mis fotos, mis robados, y querían algo así, una mezcla de robados, con foto creativa, así que acepté. Y el resultado fue genial, nos gustó a todos. Bueno, hasta el punto de que a los pocos días, tenía 5 ofertas de boda de ese estilo de fotos, jaja… Así que, si me dejan hacer mi fotos, posiblemente haré más bodas.
Y más proyectos, pues estoy empezando a hacer videobooks para actores/actrices, que son casi casi mini-cortos de vídeo, sigo con los book de modelos, buf, muchas cosas… Ah, y los videoclips!, que me interesan mucho… y haré más.

TaP: Si alguien quisiera dedicarse a la fotografía, vivir de ello y tratar de hacer un hueco en estos momentos, ¿qué consejo le darías?. ¿Qué debería hacer y no hacer?. ¿Cómo debería comenzar?.
TM: No me atrevo a aconsejar, porque no sé cómo se hace ésto, aunque sé que es difícil y que es una suerte poder sacar pasta de tu pasión, así que no me atrevo. Pero a esas personas les diría mi frase favorita: ”Si dices que quieres ser astronauta, todo el mundo de ríe de tí, pero… HAY ASTRONAUTAS”

TaP: ¿Qué otros fotografos te llaman más la atención? ¿Podrías compartir con nosotros aquellas cosas que hayas visto por internet y que te hayan llamado la atención?
TM: Hum… como ya he dicho, soy un ignorante en este mundillo, al que acabo de llegar. No conozco casi ni a los “clásicos”, aparte de que tendría que ponerme a analizarlos desde mi visión de la fotografía para ver si realmente eran tan buenos, o es que era “lo único que había”. Como no conozco el tema, no puedo hablar de ello. Y es curioso, porque tampoco me interesa. Es curioso porque la fotografía ahora mismo es mi vida, pero no tengo interés en la historia de la fotografía. Jamás he revelado, jamás he disparado una réflex analógica (ni lo haré ). No quiero cambiar el tiempo que dedico a hacer fotos, por tiempo aprendiendo cosas que sólo me interesan como curiosidad.
Pero hay mucha gente MUY buena, gente que nos da millones de vueltas a cualquiera. El problema, es que son muchos. La facilidad de aprendizaje con las cámaras de hoy, y la gratuitidad casi total de hacer fotos hoy, ha provocado que mucha gente saque a la luz un talento oculto que ni siquiera sabía que tenía…
Podría decir algunos nombres de gente que considero muy buena, pero ¿para qué?; alguien que piense que yo soy muy bueno podría pensar; “si lo dice él, pues es que serán buenos”, y este mundillo ya está demasiado regido por unas pocas opiniones que muchos borregos siguen sin pensarlas por sí mismos. Sí, hay gente muy buena, y hay gente muy buena oculta, y gente a la luz que no es tan buena. Pero ésa es mi opinión, y cada uno debería formarse la suya propia, no simplemente creer la de otra persona…
La fotografía es arte, y aunque existan técnicas, al final el arte está sujeto a la interpretación. Una interpretación no es una Verdad Absoluta, sino una opinión. Así que si te dicen que eres muy bueno (como me han dicho algunas veces), no hagas mucho caso y sigue estrujándote la cabeza para hacer mejores fotos, porque puede que tan sólo sea una opinión. Y si te dicen que eres muy malo y deberías aprender más (como me han dicho algunas veces), no hagas mucho caso y sigue haciendo tus fotos, no amoldes tu estilo al gusto de los demás. Porque los demás es posible que tengan el gusto atrofiado o acostumbrado a otras cosas. No se puede apreciar un buen vino si acabas de comer chocolate. No se puede llegar a la conclusión de que un vino es malo, si acabas de comer chocolate. No puedes fiarte de una opinión, sea buena o mala, porque no sabes si esa persona “acaba de comer chocolate”. No, haz tus fotos, con tu propio baremo, y si han de gustar, lo harán algún día, y si no gustan nunca, por lo menos no has sido uno más del montón enorme de fotógrafos que hay.

TaP: Muchísimas gracias, Tony. Ha sido un placer.
TM: Un abrazo!

Más información sobre Tonymadrid:

Su Flickr: http://www.flickr.com/photos/tonymadrid/

Su Facebook: http://www.facebook.com/tonymadrid?ref=nf

Fotógrafos / Kike Pérez Colomer

Siguiendo con nuestra serie de entrevistas a Fotógrafos, hoy para nosotros es un enorme placer descubriros la fotografía de Kike Pérez Colomer. La versatilidad de este artista para con sus fotos se traduce en una serie de escenas que nos dejan sin palabras. Autodidacta, apasionado y con miras hacia adelante en vez de recuerdos hacia atrás, nos habla con sinceridad y tranquilidad sobre como se puede ser un excelente fotógrafo … desde la humildad.


Trips and Pics: Cuéntanos algo sobre tí y sobre tu experiencia en la fotografía…
Kike Pérez Colomer: Pues tengo 29 años y soy de Vallada, un pueblo de València.
Mi experiencia en la fotografía es más bien tardía. Empecé sobré el 2005. Es cierto que entre mi familia y amigos, siempre había sido yo quien llevaba la cámara de fotos para documentar todo aquello que hacíamos, aunque no fue hasta el 2005, cuando me “emocioné” con esto de la fotografía y con captar escenas que fueran más allá del simple documento gráfico o testimonial.
Mi formación fue autodidacta, leyendo libros y navegando por la red. Luego, ya hice algún curso, aunque nada serio por ahora. Me gustaría hacer algún master o algún curso específico sobre reportaje social y fotografía documental. Últimamente también me està interesando la fotografía publicitaria y lo que se puede conseguir trabajando la luz de forma artificial en exteriores.
No me dedico en absoluto a esto, aunque de todos es sabido que en el tema BBC (Bodas Bautizos y Comuniones), si tienes una cámara grandota, puedes ganarte la vida… (Risas). Viendo mis fotos, sabréis que no es lo que pretendo conseguir, aunque en época de crisis, tendría que hacerlo…
La poca remuneración que he obtenido con este hobby, ha sido mediante exposiciones y sobre todo, con concursos de fotografía. Aunque este año, impartiré clases sobre fotografía básica y Photoshop en un par de Ayuntamientos. Teniendo en cuenta la cantidad de fotógrafos que existen hoy y su nivel, me considero muy afortunado.
Por cierto, soy maestro de Primaria (Risas).

TaP: Quizás sea una pregunta complicada para tí, pero si tuvieses que quedarte con una cámara, ¿cuál sería? Y sobre objetivos, ¿cuáles usas / desearías tener?.
KPC: Sí que es una pregunta complicada, porque el tema de las marcas es un tema que aborrezco… Desconozco como ha sido la situación años atrás, pero mi opinión es que hoy por hoy, todas las cámaras son iguales, en el aspecto de que no hay nada que puedas hacer con una marca, que no puedas hacer luego con otra (siempre que estén dentro de la misma gama). Al final de la corrida, todas tienen sus pros y sus contras. Por ejemplo, la mía es horrible en cuanto a ruido, pero hoy por hoy no me preocupa en exceso.
A mi equipo le pido fiabilidad, calidad óptica, rapidez de enfoque y robustez, y esto lo tengo. Sobre todo esto último, me ha salvado de algún que otro problema en más de una ocasión.
En mi equipo, dispongo de tres objetivos: Un “4×4” 24-120mm, una focal fija 100mm macro y un supertele 100-400mm, todos ellos muy luminosos y resistentes al polvo y al agua. Todo el rango de focales lo tengo cubierto. Por pedir algo, pediría los mismos objetivos todavía más luminosos y también un superangular (no un ojo de pez), para terminar de “redondear” el rango de focales.

TaP. ¿Cuáles son tus fotos favoritas de entre todas las que has publicado?
KPC: Eso es una pregunta muy subjetiva… Disparo mucho y cribo mucho hasta publicar alguna foto… Todas las que podéis ver en mi web (www.hein-rich.com) son mis favoritas.


TaP. ¿Qué trabajos de otros fotógrafos han podido llamarte la atención ultimamente?
KPC: Aunque luego no me acuerde de sus nombres, me gusta navegar mucho por la red buscando a nuevos fotógrafos y analizar sus trabajos, es otra forma de aprender y sobre todo, de estar al dia. Suerte que cuando encuentro a alguien que me gusta, lo anoto en mi blog (www.hein-rich.blogspot.com)…
Ahora mismo, me viene a la cabeza el trabajo de un jovencísimo fotógrafo: Joey Lawrence, que descubrí en el Magazine de El País Semanal.

TaP: ¿En cuántos países has estado? ¿Cuáles son tus próximos planes de viajes?
KPC: He estado en varios países, viajando de varias formas… Unos me consideran muy viajero. También es algo subjetivo, todo depende de con quien me compares….
Yo opino que he perdido mucho el tiempo desde los 18 años… Podría haber viajado mucho más (Risas).
Este año será menos movidito que los anteriores, aunque tengo planeado ir a Berlín, hacer por tercera vez alguna variante del Camino de Santiago y también ir a visitar una amiga a Santiago de Chile. Pero bueno… eso está por llegar….

TaP: ¿Qué te inspira a la hora de hacer una fotografía?
KPC: Me gusta captar la esencia del momento. Creo que es algo que debería inspirar a todo fotógrafo. No me considero vanguardista en este aspecto. Me inspira lo que a todos: hacer una gran fotografía. Si bien, unos lo hacen mejor que otros, por saber combinar un poco de todo… con gusto.
A mí me obsesiona de sobremanera buscar la composición perfecta en el instante preciso. Por eso, intento adelantarme a la situación, imaginarme como va a ser la foto que quiero hacer, o donde debería colocarme para hacerla, o ir más allà incluso e imaginarme como voy a procesar la foto mucho antes de darle al obturador….
Me gusta jugar con los puntos de vista, las dualidades dentro de una misma foto, los detalles originales, ver la belleza donde aparentemente no la hay, buscar LA MIRADA de alguien de entre las miradas restantes… y robarles el alma (Risas)

También quería añadir que siempre que puedo, intento realizar fotografias de denuncia, donde pretendo reflejar los aspectos negativos o menos favorecidos, con el fin de concienciar al observador y lograr una vision mas global y real del contexto fotografiado.

TAP: Si alguien estuviese comenzando, ¿qué consejo le darías para llegar a ser tan buen fotógrafo como tu?
KPC: Le aconsejaría que leyera mucho sobre técnica y composición, le aconsejaría buenos objetivos antes que un buen cuerpo y también que aprendiera a ser crítico, sobre todo con uno mismo, pero que no dejase de hacer lo que le dictara el corazón…
Que no se obsesionen y que se olviden de falsos mitos fotográficos, como el de disparar siempre en manual, que solo puedes hacer buenas fotos si viajas a lugares de ensueño… y cosas por el estilo. En mi caso, conté con la ayuda de Fran Obrer, el cual me enseñó lo que no esta en los libros.

TaP: Muchas gracias, Kike.

KPC: Gracias a vosotros.

Más información sobre Kike Pérez Colomer.

Web: www.hein-rich.com
blogwww.hein-rich.blogspot.com
flickrwww.flickr.com/fotoasbirlaor
currículum artísticowww.krop.com/heinrich/resume/

Fotógrafos / Zeynep Kanra

Hoy os traemos una entrevista especial. Desde que nos planteamos realizar entrevistas a fotógrafos, siempre pensamos en profesionales consagrados ya cuyo trabao fuese reconocido por gran parte de nuestros lectores. Sin embargo, tras ver muchos trabajos disponibles en webs o galerías online como Flickr, nos dimos cuenta de que esa postura nos autorestringía y nos avocaba a perder la oportunidad de mostraros trabajos de extraordinaria calidad. Por ello, abrimos el abanico a gente profesional / no profesional, conocidos o no, pero cuyos trabajos sean de excelente calidad. Por todo ello, hoy comenzamos con una revisión del trabajo de Zeynep Kanra, una excelente fotógrafa que nos impresionó desde el primer momento en el que vimos sus fotografías. Esperamos que sus palabras os enriquezcan tanto como nos han enriquecido a nosotros.


Trips And Pics: Cuéntanos algo sobre tí y sobre tu experiencia en la fotografía…

Zeynep: Me llamo Zeynep Kanra y trabajo en la oficina legal de Istanbul (Turquía). Estudié Biología en la universidad, donde comencé mis estudios de fotografía (hace ya unos 10 años). Desde ese momento, entendí que la fotografía me ayudaba a expresarme mejor y hacer que los demás me entendiesen en la manera en la que me gustaba ser entendida. No soy fotógrafa profesional, pero varias de mis fotos han sido utilizadas en los libros de Maureen Freely, así como en varias revistas de viajes.

TaP: Quizás sea una pregunta complicada para tí, pero si tuvieses que quedarte con una cámara, ¿cuál sería?
Z: La verdad es que primero comencé a hacer fotos con una pequeña cámara Fuji, pero posteriormente comencé a usar Canon y desde hace ocho años no he utilizado otra. Mi cámara favorita es la Canon EOS 5D Mark II, el último modelo de la 5D.

TaP: ¿Cuáles son tus fotos favoritas de entre todas las que has publicado?

Serían estas tres:

Foto tomada en uno de mis viajes a Marraketch, Marruecos.

Foto tomada en en el Noreste de Turquía.

Foto tomada en en el Este de Turquía.

Como podéis ver, soy una adicta a los retratos y los rostros … Siempre que me hacen esta pregunta respondo que no me es nada sencillo hacer una selección de mis propias fotos, porque cada una es especial para mí. Pero sí destacaría que, en la que hice en Marrakech, adoro la forma en la que han quedado los colores y ese aroma a especias que tiene … Las otras dos, me hacen retroceder a los momentos en los que visité esos sitios y revivo los momentos que pasé allí. Mirando mis fotos, muchas veces siento que son imágenes vivas …

TaP: Viendo tus fotografías, da la sensación de que eres una gran viajera. ¿En cuántos países has estado? ¿Dónde tienes pensado ir en el futuro?

Z: Es cierto que he estado en muchos países. Podría nombrar Bhutan, Tibet, China, Tailandia, India, Nepal y muchos países de Europa. De todos ellos, el sitio que me tiene enamorada es India, sitio que he visitado en numerosas ocasiones.

En el futuro, me gustaría ir a Africa y ya tengo una lista preparada de sitios en los que no he estado nunca. De entre ellos, destacaría ir a Pakistan. Ojalá se cumpla!

TaP: ¿Qué fotografías te han gustado de entre las que has visto por ahí? ¿Cuáles nos recomiendas ver?

Z: Me gusta muchísimo el trabajo de Eric Lafforgue, persona a la que admiro. Por otro lado, también me gusta mucho la fotografía de Jim Skea.

TaP: ¿Qué consejo le darías a alguien a la hora de comprar una cámara?

Z: Le diría que la cámara no es importante. Es el ojo el que realmente importa. De modo que le diría que se comprase cualquier cámara que le parezca bien. (Nota: esta respuesta parece ser ya un clásico de nuestras entrevistas :-) ).

TaP: ¿Como consigues crear esa atmósfera y tonalidades tan fantásticos en tus fotografías?

Z: Utilizo Adobe Lightroom para procesar mis fotos y la verdad es que se lo recomiendo a todo el mundo. Photoshop es demasiado complicado para mí, por lo que siempre me he decantado por LightRoom, especialmente por el acabado que da a la luz y los colores.

Todas las fotografías son © de Zeynep Kanra y han sido tomadas bajo permiso de su cuenta de Flickr.

TaP: ¿Qué suele inspirarte a la hora de elegir un tema para componer una fotografía?

Z: El alma misma. Rostros, ojos, almas … todo vale. Al final, todo se trata de compartir la historia que vives con los demás …
TaP: Muchas gracias, Zeynep. Te deseamos mucha suerte con todo.

Z: Gracias a vosotros.

Más información sobre Zeynep Kanra:

Web: www.zeynepinyeri.com

Cuenta de Flickr: http://www.flickr.com/photos/zeynepk/

Facebook: http://www.facebook.com/profile.php?id=624498654

Otra entrevista a Zeynep: http://www.flickr.com/groups/spotlight_seven/discuss/72157604260266497/