“Un sitio trepidante en el que todo puede suceder”. Así me definieron Miami Beach justo antes de ir. Popularizado hasta la saciedad por films de gran éxito en el cine y la TV Americana (Bad Boys, Miami Vice, CSI, …), Miami Beach es en realidad una ciudad independiente de Miami, pese a lo que la gente suela creer. Situada en el Condado de Miami-Dade, Florida, se trata en realidad de una minúscula ciudad que aglutina para sí las más impresionantes características de Miami. Según el censo de 2007 la ciudad tenía en ese entonces una población total de 85,036 habitantes.
¿Qué hace especial a un lugar tan pequeño? Sin duda alguna lo pintoresco de sus construcciones y la frenética vida que se vive en todos sus rincones. Más de 200 Bares, clubs, tiendas de ropa y selectos restaurantes conforman la mayor parte de sus construcciones. Aquél que lo visite no tendrá problema en ver cervecerías que utilizan a gogos deslumbrantes en la propia acera de sus puertas para detener la atención de los viandantes y, si hay suerte, hacer que entren a tomar una copa. Como es de suponer, a dichas gogós las acompaña una atronadora música que está presente en todos los rincones a los que vayas. Esto, que podría parecer exagerado para bares, es copiado exactamente del mismo modo por restaurantes, tiendas de ropa, etc … Si la idea funciona, da igual el negocio (parece ser).
Fotografía Daniel Klein.
Sin embargo, lo que de verdad anima la ciudad, es su comunidad gay. El diseñador Giani Versacce vivía en esa zona y gustaba de pasearse por sus calles como uno más, cosa que sus vecinos adoraban, ya que daba un aire de cotidianidad al hecho de que famosos paseen por sus calles. Que fuese asesinado por un perturbado a la entrada de su casa, no hizo sino popularizar más aún la zona y convertir su casa en un lujoso hotel en el que hay que reservar habitación con más de 6 meses de antelación y cuya habitación más barata no baja de los 2.000 USD la noche. USA debe al star system lo que el star system le debe a USA. Pero muchas otras celebridades del mundo del espectáculo y del mundo judio han decidido trasladar su residencia allí, lo cual no sólo aumentó enormemente la renta per capita de los ciudadanos de Miami Beach, sino que propició a la zona un nivel de vida social apenas conocida hasta el momento (fiestas lujosas, ampliación d elos puertos para la llegada de los yates e infinidad de coches lujosos por las calles).
En definitiva, aquél que se adentre en un paseo por la zona de Miami Beach o Ocean’s Drive, tendrá la sensación de protagonizar una película de las muchas que habrá visto, de contemplar una exposición de color en cada esquina o cada calle y de sentir el enorme estruendo de música y alegría que existe constantemente. Y es que Miami Beach no duerme ni descansa. Fue concebida para el disfrute, la fiesta y el deleite de los que viven allí o los que desean dejarse caer para pasar sus ratos libres.
Fotografía Daniel Klein.
Un rato fotográfico allí debería comenzar por el bar News Cafe, uno de los sitio más pintorescos de la zona. A partir de ahí, se podrá ir por toda la playa a través del paseo marítimo y, posteriormente subir hacia Ocean’s Drive, donde se pueden visitar varios de los edificios Art Decó más bonitos de todo USA (según me aconsejó un buen amigo). Miles de fotos curiosas esperarán por esa zona, salpicadas de coches impresionantes (un ferrari allí es de lo más normal). Sin duda, toda una experiencia para vivir … si es que sobrevivís al extenuante calor