España / Madrid / Basílica de San Miguel
Uno de los encantos que tiene Madrid es el de perderse por las callecitas del centro y tener la sensación de que uno se encuentra en una ciudad totalmente distinta a la megaurbe frenética por la que suele ser tomada. Dentro de estas callecitas, destacan especialmente las de la zona de La Latina, al lado del Madrid de los Austrias. Esta zona, vestigio del Madrid medieval, suele ser referida para promocionar los conjuntos monumentales de una gran parte de los barrios administrativos de Sol y Palacio, que representa aproximadamente una cuarta parte de la citada zona.
Una de las joyas de esta zona, sin duda alguna es la famosa Basílica de San Miguel, o, como es oficialmente denominada, Basílica Pontificia de San Miguel. Pequeña, coqueta y apenas resultona en su exterior, en realidad se trata de una de las construcciones arquitectónicas más relevantes del barroco español, por la singular forma convexa de su fachada, poco habitual en el país y única en el barroco madrileño.
El templo, que empezó a construirse en el año 1739, posee una notable influencia italiana, debido a que su arquitecto fue el Santiago Bonavía, y queda ubicada en el solar de la antigua parroquia de San Justo y Pastor, a quienes la historia recuerda como mártires que murieron en Alcalá de Henares. Del mismo modo que efimera fue la vida de estos mártires, lo fue la de la Igleasia que les honraba, quedando escasos vestigios de lo que fue a resultas del incendio que la destruyó por completo en 1690.
Fotografía Daniel Uriol.
Cuentan las crónicas que en 1739 dio comienzo la construcción de la actual Basílica, terminando esta en 1745. Su construcción fue notable, no sólo por la belleza de su interior, sino porque fue construida en diseño circular a fin de lograr una mayor sensación de amplitud en su reducido espacio de una sola nave con capillas. A partir de ahí, los diferentes gobernantes fueron otorgando distintos nombres al templo, dependiendo de cuál solía ser su santo preferido. or ello, la basílica honró con su nombre a San Justo, San Pastor y, finalmente San Miguel, quedando este último en solitario a partir del siglo XIX. Es a partir del siglo XX cuando el templo pasa a manos exclusivas del Opus Dei, el cual lo gestiona y reforma a su antojo. Fueron estas reformas y la influencia de la organización en el Vaticano, las que lograron su nombramiento como Basílica Pontificia, es decir, desde ese momento es el templo de la Nunciatura apostólica de la Santa Sede en España.
Adicionalmente a estos datos cronológicos, la Basílica ha sido cuna de los hechos más curiosos. En sus suelos, estuvo enterrado el gran compositor Luigi Boccherini, hasta que en 1927, el propio Benito Mussolini en persona reclamó sus restos para honrarlos en Italia. Cuentan también que durante la guerra civil fue un lugar habitual de reunión de espías, los cuales solían intercambiar informaciones o fijar puntos de reuniones habida cuenta de que lo enrevesado de sus callejuelas les proporcionaban facil escapatoria en el caso de ser descubiertos o emboscados.
Fotografía Daniel Uriol.
Para aquellos que sean religiosos, esta basílica tiene especial interés, pues durante la Semana santa, es el origen de una de las procesiones más populares de Madrid: la procesión de los Estudiantes.
En cualquier caso, una buena sesión de fotografía es algo imprescindible para el visitante. En el exterior, lo cierto es que es una de las iglesias más difícil de fotografiar de todo Madrid ya que, aparte de su fachada convexa que es única en el barroco madrileño, se encuentra bastante encajonada entre otros edificios. Por consiguiente, una lente 10-20 ó 14-24 serán necesarias. Sin embargo, en el interior, sus tonalidades azules, los preciosos acabados de las paredes y las curiosas formas de su pequeña planta, hacen que sea un sitio más que apetecible para visitarlo. Y, como antes he mencionado, tras la visita se puede disfrutar de una cerveza en la zona de La Latina, lo cual es algo más que un buen plan
Más información sobre la Basílica de San Miguel:
Dirección: Calle de San Justo 4, Madrid, 28005
Teléfono: +34 91 548 4011
Estación más cercana: Tirso de Molina
| Print article | This entry was posted by Daniel on February 16, 2010 at 12:18, and is filed under España. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |
