Polonia / Cracovia / Oskar Schindler Tour (I)

Mucho se ha ecrito sobre Oskar Schindler. Salvador de judios y alma bondadosa, por un lado, miembro del partido nazi, mujeriego, especulador y estafador por otro. Seguir de cerca su historia nos transporta a la incoherencia de un ser que escasamente fue capaz de llevar una vida de manera ordenada y que dejó argumentos suficientes a sus defensores y detractores para debatir eternamente sobre su figura. Por consiguiente, en Oscar Schindler cualquiera podrá encontrar la historia que le interese encontrar … sea cual sea.

Oscar Schindler nació en 1908 en Svitavy, ciudad perteneciente al imperio Austrohúngaro, anexionada a los sudetes de Moravia y en el seno de una familia étnicamente alemana. Allí, su vida transcurrió sin mayor pena ni gloria: trabajando como comercial y emprendedor de poco éxito, sucediendo un trabajo tras otro y sobresaltado por el divorcio de sus padres en 1935. De esa época, poco hay que destacar sobre su vida, a excepción de su coqueteo con la inteligencia militar alemana, lo cual le llevó a ser encarcelado unos meses por Checoslovaquia en 1938. Tras su liberación, con Checoslovaquia ya en manos de Alemania, se afilió al partido Nazi Alemán y desde esa posición, intentó entrar en contacto con las cúpulas de poder.

Oskar Schindler

Con el inicio de la II Guerra Mundial y la invasión de Polonia, Schindler vió una oportunidad inmejorable para hacer negocios, motivo por el que hizo sus maletas y se trasladó al país recientemente conquistado. Una vez en la zona, se financió a traves de la extorsión a la comunidad judía y, gracias a ello, se hizo con el control de una empresa de esmaltes quebrada de Cracovia a la que rebautizó como Deutsche Emaillewaren-Fabrik o DEF. Con esa tarjeta de presentación, comenzó a colarse en todos los acontecimientos de las SS de los que tuvo conocimiento tratando de fomentar su cercanía a las cúpulas de poder alemán y consiguiendo de este modo que le cediesen trabajadores judíos para su fábrica (eran mucho más baratos y el pago se le hacía a las SS directamente, devolviendo el favor).

Oskar Schindler en una cena con oficiales del ejército alemán.

A partir de ese momento su riqueza fue elevándose cada vez más. Los pedidos llegaban masivamente y el coste de los trabajadores era cada vez más barato. Aunque la guerra no iba especialmente bien, logró mantener la DEF fuera de cualquier problema relacionado con la falta de trabajadores o pedidos. Al mismo tiempo, comenzó a aceptar peticiones especiales para contratar a personas judías concretas (a los que él mismo etiquetaba como ‘trabajadores esenciales’) que deseaban refugiarse en la seguridad de la DEF, buscando una carga de trabajo aceptable, comida y calor en invierno. En 1943, las SS dictaminaron que todos los trabajadores judíos debían dejar el guetto judío para ser internados en el campo de concentración de Plazow (a escasos 500 metros del exterior del guetto) utilizándose comandos especiales de las SS en ello y provocando una gran matanza entre la comunidad judía de Cracovia. Visualizar esta masacre consternó enormemente a Schindler y bien podría ser ese el momento en el que decidió salvar a unos Schindlerjuden (o ‘judios de Schindler’, como eran llamados) a los que ya trataba magníficamente. Comenzó a tener trato con Amon Goeth, el comendante del campo de concentración donde se encontraban sus judíos y a la postre, uno de los comandantes más sanguinarios y sádicos de todos los que hubo en la guerra. A base de sobornos y numerosos encuentros etílicos, logró su autorización para trasladar permanentemente a sus judios a la fábrica de la DEF, trasladar a varios soldados de las SS a la fábrica y convertirla, eventualmente, en un mini-campo de concentración en el que Schindler era el amo y señor absoluto y donde estaba terminantemente prohibido cualquier maltrato a los judíos. A partir de ese momento, la situación comenzó a degenerar cada vez más. Atraído por el dinero que había logrado con Schindler, Goeth comenzó a apropiarse de las posesiones judías en vez de remitirlas a la oficina económica del Reich, lo cual le convirtió en un ser sobornable y corrupto. Por su parte, la benevolencia en el trato a los judíos que Schindler ordenó, desencadenó un descenso drástico de la cantidad y, sobre todo la calidad de los materiales producidos por la DEF, por lo que Schindler comenzó decidió traficar en el mercado negro para lograr ingresos extras. Esto, provocó su detención en varias ocasiones y, aunque siempre logró evadir acusaciones graves, deterioró definitivamente sus antaño amistosas relaciones con las SS.

Plazow VillaRestos de la antigua residencia de Amon Goeth. Fotografía © Daniel Klein.

Con el ejército soviético amenazando seriamente las líneas alemanas, las SS decidieron desmantelar los campos de concentración de Polonia, momento que Schindler aprovechó para tomar decisiones drásticas en su vida: decidió mudarse a la ciudad de Brněnec (en su checoslovaquia natal), comprar una fábrica allí, cambiar su actividad a la producción de munición para artillería y sobornar de nuevo a Goeth para que le dejase trasladar a ‘sus’ judios sin hacer demasiadas preguntas. En Brněnec, la actividad de la nueva fábrica fracasó estrepitosamente y la falta de especialización de sus trabajadores hizo que casi toda la producción fuese defectuosa (algo que erroneamente se ha querido mitificar como una orden expresa de Schindler).

Finalizada la guerra, su situación era crítica: había dilapidado furtuna inmensa en sobornos, fiestas, mujeres, lujos absurdos y operaciones fallidas en el mercado negro. El resto del dinero lo había empleado en comprar enseres para mejorar la calidad de vida de sus judios. Pero una vez no hubo más guerra de la que lucrarse y no disponiendo de dinero o respaldo, Oskar Schindler volvió a ser lo que siempre había sido: un pésimo hombre de negocios con con una caótica forma de gestionar sus negocios. En 1948, tras ser acusado de pertenencia al partido Nazi, de aprovechamiento de la esclavitud y de colaboración con las SS, emigró a Argentina con la intención de evadir la justicia y lanzar varios negocios junto a antiguos nazis que estaban allí exiliados. De nuevo fracasó en todos ellos. En 1955 le fue comunicada la petición del gobierno de Israel para que fuesen sobreseidas todas las causas pendientes contra él, en reconocimiento por su ayuda al pueblo judío. Adicionalmente, recibió una gran suma de dinero por parte del Congreso Judío  con la que montó un negocio de cría de nutrias. De nuevo, despilfarró todo el dinero y el negocio quebró. 3 años después regresaba a Alemania totalmente arruinado, abandonado por su mujer (la cual le dejó harta de décadas de infidelidades y de malos tratos) y trasladándose a Frankfurt am Main donde nuevamente fue incapaz de lanzar ni un sólo negocio que funcionase escasos meses. Allí fue localizado por varias asociaciones judías que, en 1967, le invitaron a Israel a conocer a los descendientes de los Schindlerjuden, se le declaró ‘Justo enre las Naciones’, le invitaron a plantar un árbol en la Avenida de los Justos e intentaron ayudarle económicamente para crear una nueva fábrica, esta vez de cemento. Este proyecto fracasó una vez más y en 1961 tuvo que cerrarlo, desesperando a sus inversores judios y dinamitando definitivamente cualquier posibilidad de obtener financiación en un futuro. A partir de ahí, su vida deambuló entre la pobreza extrema (sobrevivía malamente con una pensión que le dió el Gobierno de Israel y de la beneficiencia de Alemania), los problemas de salud (era un fumador y bebedor compulsivo) y rodeado de los escasos amigos que le quedaban, que asistieron a su muerte en 1974 debido a problemas hepáticos causados por el alcohol. Terminaba así la vida de una persona que fue normal en tiempos anormales y no pudo eviatr ser anormal en tiempos comunes.

Pese a todo ello, en la memoria del pueblo judío quedaba el acto de compasión de este hombre para con su pueblo y, debido a ello, posibilitaron que fuese enterrado en el cementerio católico franciscano del monte Sión, en Jerusalem, siendo el único miembro del partido nazi que ha sido enterrado allí.

Si alguien visita la hermosa ciudad de Cracovia, bien le merecerá la pena tomarse una tarde libre y contratar algún tour turístico (son tremendamente económicos y los hay desde los más lujosos -con guía y furgoneta de transporte- hasta los baratísimos -se hacen en bicicleta-) para recorrer los sitios donde vivió y trabajó.

Todo dará comienzo en el barrio de Kazimierz, la zona judía más antigua de Cracovia y comienzo del relato de su historia así como de los escenarios que Steven Spielberg utilizó en su magnífica obra Schindler’s List.

(Continuará…)

4 thoughts on “Polonia / Cracovia / Oskar Schindler Tour (I)

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