Hungría / Budapest / Puente de las cadenas

El puente de las cadenas, o Széchenyi lánchíd (en húngaro) es el puente en suspensión más importante que une Buda y Pest a través del río Danubio en la ciudad de Budapest. Esta maravilla de la ingenieria, fue diseñada por el arquitecto inglés William Tierney Clark en 1839 y su construcción fue un auténtico hito para la época, ya que, en el día de su inauguración (1849) se convertía en el único puente permanente que cruzaba el Danubio dentro de la ciudad.

El puente recibe su nombre en honor al Conde István Széchenyi, su mayor valedor y máximo impulsor.  Széchenyi veía en él más un símbolo que una solución para cruzar el rio. De cara al exterior, fue presentado al mundo como una metáfora de la unión entre Oriente y Occidente (con ello ganaban publicidad y repercusión en medios). De cara al interior, el proyecto fue presentado a los propios húngaros como un ejemplo del nuevo poder económico de Hungría, de su despertar potente como nación y un motivo de orgullo más en una nación profundamente nacionalista. En cualquier caso, se dió máxima importancia al evento.

Chain bridge by night (I)Fotografía © Daniel Klein.

La realidad dice que el símbolo de Budapest, en realidad, es una copia agrandada del puente Marlow Bridge, en Inglaterra, el cual cruza el Támesis por la ciudad de Marlow. El motivo de esta coincidencia es sencillo de encontrar: ambos fueron construidos por el mismo arquitecto, el cual, en el caso del puente húngaro, reutilizó los planos originales adaptando su longitud a la anchura del rio Danubio (202 metros). A partir de ahí, el puente ha sido amado, coronado por dos parejas de leones (1852), bautizado con su actual nombre de ‘puente de las cadenas’ (1898), dañado seriamente (lo bombaredaron los soviéticos durante su asalto a la ciudad durante II Guerra Mundial) y reconstruido (1949).

Muchas son las anécdotas y curiosidades de este puente aunque quizás la que más destaque es la que habla sobe la ausencia de lenguas visibles en las esculturas de los leones que lo flanquean. Cuentan que este hecho se debió a un descuido de los ayudantes del escultor al que se le encargó las figuras. Este, quedando consternado y avergonzado antes las mofas de los aquincenses (gentilicio de los habitantes de Budapest) se suicidó lanzándose al Danubio para morir ahogado.

Chain bridge by night (II)Fotografía © Daniel Klein.

El puente de las cadenas proporciona una excelente posibilidad de llevar a cabo una buena sesión de fotografía de arquitectura. Consecuentemente, es recomendado llevar objetivos de gran amplitud (12-24 ó 17-50) y sacar el máximo partido a las fotografías tomadas. Es recomendable sacar las fotografías desde Buda, puesto que dejaremos delante de nosotros el edificio del parlamento Húngaro y ello favorecerá mucho las composiciones espectaculares de nuestras fotos. Para mi gusto, es preferible fotografiarlo de noche (proporciona las imágenes mas espectaculares) y en invierno (se forma una ligera neblina que generará efectos interesantísimos en las numerosas luces que tiene el puente).

Al estar situado en una zona pública y de tránsito, es perfectamente posible llevar trípode, aunque si no se trae, numerosas estructuras cercanas nos harán las veces de soportes para estabilizar nuestras imágenes.

Una joya que bien merece pasarse por Budapest.

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