Vietnam / Ho Chi Minh City / Templo Cao Dai
Cerca de Saigón existe una minúscula ciudad llamada que Tay Ninh, la cual esconde un auténtico tesoro para el visitante: la comuna religiosa Cao Dai. La Religión Cao Dai es una religión integradora creada en 1926. Ante la variedad existente de religiones, en dicho año, el funcionario del estado Ngo Van Chien, decidió crear una religión que aglutinase lo mejor de todas las existentes. De modo que creó la Đại Đạo Tam Kỳ Phổ Độ o traducido Gran religión del tercer periodo de la revelación y la salvación (Cao Dai -reino del cielo- en su forma resumida). A partir de ahí, todo fue reorganizándose en torno a estas ideas: Cao Dai era Dios, el cual por cierto, fundó la religión (esta y todas) y luego, sucesivamente, le siguen los ho-phap (“cardenales”), don-sus (“arzobispos”), phoi-sus (“obispos”), los giao-sus (sacerdotes de primera categoría) y los sacerdotes llanos. Adicionalmente a esto, el caodaísta, encontrará en sus ritos retazos del cristianismo, islam, hinduismo, budismo, taoísmo y confuncianismo. Fiel a estos principios, para hacerse Caodaísta, no hace falta renunciar a tu propia religión y puedes provenir de cualquiera de las mencionadas anteriormente.

Fotografía © Daniel Uriol.
Lo más impresionante es asistir a una de sus ceremonias. En un templo decorado con los colores más histriónicos imaginables (las paredes son amarillo canario, las columnas rosa y el altar azul turquesa), se suceden varios cánticos que entonan los feligreses. Estos, sentados en geometrías cuasi-perfectas, se van distribuyendo a lo largo de la sala sin importar edad (eso sí, hombres a un lado y mujeres a otra). A partir de ahí, sólo se podrá diferenciar los distintos puestos en la jerarquia de la igleasia en función del color de la túnica que visten: blanco para los escalafones más bajos y rojo, azul y amarillo para los escalafones más altos.
Fotografía © Daniel Uriol.
Una sesión de fotos ahí es una experiencia fantástica. Es posible subir a un piso superior desde el que se podrán captar con espectacularidad las simetrías que los monjes van formando cuando se sientan para las ceremonias. Se podrá hacer juegos con los colores de las túnicas y, por supuesto con las imágenes que se forman de las muchas personas rezando. Es imprescindible guardar un exquisito silencio y, por supuesto no será posible utilizar ni trípode ni flash en la estancia, aunque, si se lleva una lente 2.8, será muy sencillo obtener excelentes fotografías del evento (lo ideal sería un 70-200 – 2.8). En cualqier caso, la iluminación (natural) de la sala es suficiente como para obtener buenas imágenes.
Es muy recomendable salir 5 minutos antes de la ceremonia para ver a los monjes saliendo del tenplo, los cuales posarán gustosos ante los requerimientos del fotógrafo. A partir de ahí, lo ideal será esperar a lo niños monjes, los cuales aportn fotografías espectaculares (algunos no tienen ni 5 años de edad).
Una auténtica maravilla y toda una experiencia a vivir.
| Print article | This entry was posted by Daniel on December 24, 2009 at 09:11, and is filed under Vietnam. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |

