Fotógrafos / Tonymadrid
Feb 28th
He estado pensando largo tiempo cómo presentaros al fotógrafo de hoy. ¿Qué se puede decir de alguien a quien admiras sin caer en la adulación?. Por ello quizás lo mejor sea contaros quién es é para mí. Tonymadrid, auna, en sí mismo lo que yo siempre he querido ser: alguien que de manera autodidacta se lanza a un mundo al que ama (el de la fotografía); que es capaz de crear una atmósfera distinta a cualquier cosa que yo había visto antes; que es capaz de sobresalir en ello; y que proporciona siempre nuevos motivos para desear visitar su trabajo la próxima vez que te conectas a Internet. Este fotografo del madrileño barrio de malasaña, bien podría ser un perfecto exponente de la nueva hornada de fotógrafos que hoy trabajan de manera polivalente, que dominan magistralmente la luz y que son capaces de sorprenderte tanto por su técnica de retrato, como por fotografía urbana o de música. La forma en la que plasma las ideas, utiliza los elementos, el retoque fotográfico que aplica y las ideas transmitidas a través de la cámara son, realmente, brillantes. Por todo ello, lo que os presento ahora una entrevista honesta, directa, con preguntas cortas, dejándole expresarse. Es así como Tonymadrid puede expresarse tal cual es y no sentirse dirigido en sus respuestas. Es así como se vislumbra el Tonymadrid que hay en la cabeza de Tonymadrid. El motor del genio.
Tonymadrid: Pues yo no termino de entender cómo he llegado a la fotografía, jaja… Desde pequeño me ha gustado el vídeo. En la familia, yo era el pesado de la videocámara. Pero sobre los 15 años, dejé de hacer tonterías con ella, y la olvidé. 14 años después, en el 2007, me compré una compactilla, una Kodak, porque vivía en un momento muy chulo de mi vida, trabajando en la playa, y quería “documentarlo” un poco. Me empezó a molar eso de hacer fotos, de buscar encuadres, etc.
Cuando volví a los pocos meses a Madrid, decidí comprarme una réflex, a ver qué tal se me daba. Hice un cursillo de ésos de iniciación de 6 horas, lo justo para aprender qué carajo era eso de diafragmas, velocidad, isos, etc, ya que en mi círculo de amistades no había fotógrafos (no como ahora, jaja) y nadie podía explicármelo. Después de eso, todo fue probar, practicar, disparar…
Con el tiempo ví que no se me daba mal, y decidí que quería aprender yo sólo, que no quería que nadie me inculcara su visión de la fotografía, sino que quería formarme yo una, desde mi ignorancia en el tema. Éso me ha llevado a una filosofía un poco “anti-escuelas”, con lo que tiene de malo y de bueno; No aprendo rápido y bien ni hago buenos contactos, que es lo que te da una escuela de fotografía, pero a cambio no estoy sujeto a las técnicas, procesos, limitaciones, cánones o historia de la fotografía. Ya sé aquello de “hay que conocer las reglas para poder romperlas”, pero yo no estoy de acuerdo; se pueden romper perfectamente sin conocerlas.
Bueno, dos años después, me dedicaba profesionalmente a la fotografía, con un mucho de suerte, supongo. He ido comprobando que los conocimientos son esenciales para ser buen fotógrafo, tanto a nivel de fotografiar como a nivel de procesar las fotos, o sea que no reniego de ellos, sólo reniego de la forma en que llegan a tí. Yo quiero que lo hagan como ha sucedido en este tiempo; de forma natural y propia.
Creo que si aprendes de alguien, a la fuerza vas a tener algo de la visión fotográfica de esa persona, y si quieres hacer algo diferente o al menos intentarlo, debes hacerlo solo.
En fin, a los pocos meses de iniciarme con la réflex, empecé a buscar modelos aficionadas y a hacer fotos con ellas. Y ahí fue cuando empecé a aprender iluminación, a encuadrar, a componer, etc. Pero sin dejar de lado la foto de autor, y la callejera, y los retratos, etc… todo me atraía. Un día decidí entrar de colaborador a una revista de rock, y nos mandaron a hacer una entrevista a Leo Jiménez. Yo no era el típico fotógrafo (espero que ahora tampoco, jaja), así que empecé a proponerle a Leo ideas locas de fotos, y él encantado. A través de él, me aficioné a las fotos de músicos y bandas, y conciertos, y el boca a boca supongo que hizo el resto y me empezaron a llamar para sesiones de fotos para los discos, o para conciertos.
En todo lo que he hecho y hago, intento estrujarlo y devanarme los sesos para hacer algo chulo y diferente, pero es muy difícil, porque casi todo está hecho ya, pero siempre hay que tener esa intención, sino serás uno más.
Lo curioso es que, a pesar de ser una vocación oculta y tardía, no se me ha acabado la pasión. Son ya dos años y picos de llevar la cámara encima todos los días, de disparar a diestro y siniestro, de idear fotos, de organizar sesiones, de querer llegar un poquito más allá. La fotografía es pasión, al menos para mí. Imagino que si algún día llego a verla como “trabajo”, se acabó la creatividad, y entraré a formar parte de ese grupo (que he comprobado que existe) de fotógrafos que cogen la cámara con un: “joder, a currar…”.
Bueno, espero que si eso me pasa, sea capaz de reinventarme y dedicarme a otra cosa.
TaP: Hablanos un poco sobre tu equipo fotográfico. ¿Qué material tienes?
TM: Empecé con una Nikon D40. Se me quedó pequeña en funciones, y pasé a la Nikon D200. No me valía para conciertos, y pasé a la Nikon D90. Y llevo ya como un año con ella, y encantado!. Además, el plus de grabar vídeos en alta calidad me ha venido muy bien, y hasta he hecho un par de videoclips con ella!, y otros dos en proyecto… Es muy buena cámara. Llegó un momento que tenía un montón de objetivos, porque me gustaba probar todo, pero al final me he qedado con 3; 50mm 1.8, 18-105Vr, y Nikon 10′5mm Fisheye. Para iluminar, sigo con mi SB-600, y a pesar de que han salido después el SB-800 y el SB-900, a mí por ahora no me ha hecho falta cambiarlo.
TaP: Vemos que sueles tirar siempre en Blanco y Negro o en colores con contrastes muy altos. ¿Hay algún motivo para ello? ¿Tienes pensado trabajar de otra manera?
TM: No creo tener motivos para procesar una foto, aunque es cierto que tengo preferencias. El blanco y negro me parece el estado natural de la fotografía, y el color sólo un elemento más, que hay que introducir cuando es importante en la foto. Pero si en una imagen, el color no forma parte importante de ella, o no ayuda a contar la historia, entonces lo quito. Me gusta que mi estándar sea blanco y negro. Pero cada foto es un mundo; yo la abro, la miro, y a veces se me ocurre cómo procesarla, y otras veces voy haciéndole cosas, probando, como el que da pinceladas a un cuadro. Imagino que los que pintan cuadros, no saben exactamente cómo van a quedar, sino que van decidiendo sobre la marcha. Yo hago igual con las fotos.
TaP. ¿Qué suele inspirarte a la hora de hacer fotografía? Vas con ideas y temas concretos, o prefieres ir dejando que las sesiones vayan transcurriendo de sorpresa en sorpresa.
TM: Tampoco tengo un estándar para estas cosas. Hay veces en que quiero hacer algo, porque lo tengo muy concretado en la cabeza, y me quema, y otras veces, como este viernes, que me fui con una amiga muy guapa al estudio y sólo le dije que metiera en una maleta cosas diferentes, y que nos íbamos a hacer unas fotos. Y el resultado ha sido algunas de mis fotos que más me gustan hasta la fecha. No soy de los que llevan al estudio un recorte de revista y preparan la misma iluminación y le dicen a la modelo que haga la misma pose. Eso me parece muy triste. Prefiero ir sin ideas, que ir así.
TaP: En las sesiones, el feeling entre el fotografo y el modelo es muy importante. ¿Cómo sueles encarar esto? ¿Cuales son tus trucos para sacar lo mejor de cada modelo durante una sesión?
TM: Es esencial hasta el extremo. La diferencia entre feeling y no feeling es abismal, en el resultado final. Las personas no son un bodegón, las personas tienen millones de registros; una caída de ojos, una media sonrisa, una mirada que te dice qué está pensando. Todo eso es labor de quien fotografía, y no vale con pedirlo, pues no todas las modelos son actrices que te puedan interpretar un papel. A algunas personas tienes que llevarles con historias a esa sensación, a ese sentimiento, para que lo pueda proyectar. Es algo realmente difícil para mí, pero por suerte sólo lo hago cuando quiero una foto concreta, porque en general lo que más me gusta es captar cómo es esa persona. A veces me callo durante mucho tiempo, y sólo disparo, y espero a que la persona no sepa qué hacer, porque es en esos momentos cuando uno se muestra como es.
Y otras veces, ante una persona tímida, para no empezar sin tener ese feeling, hemos puesto música y nos hemos puesto a bailar, hacer el tonto, cosas así, que te ríes y se te van los nervios, y puedes decir: “venga, seguimos haciendo el tonto, pero ahora voy a hacer fotos mientras tanto, vale?”.
La complicidad es esencial.
TaP: Si tuviese que destacar dos cualidades de tu fotografía, serían la creatividad y los encuadres tan originales que creas. ¿Cómo ideas una fotografía?
TM: Gracias!. No suelo idearlas, porque es una pérdida de tiempo, ya que al final SIEMPRE acabo haciendo lo que se me va ocurriendo sobre la marcha… Pero bueno, supongo que éso también es idear, aunque ocurre mucho más rápido. Es como cuando vas por la calle, y ves algo y automáticamente tu cabeza crea la foto y tú sólo quieres coger rápido la cámara y hacer esa foto que ya está en tu cabeza. Pero creo que lo más importante es pararte a pensar; “Vale, esa idea es muy chula, pero cómo puedes llevarla más allá?, qué puedes hacer que a nadie más se le hubiera ocurrido?”. Creo que eso es lo que hago, intento ser diferente, darle otra vuelta a la tuerca. Pero a veces me paso, y me cargo la tuerca, me frustro. Con las fotos tengo una relación amor-odio muy intensa. Soy compulsivo-obsesivo con ésto de la fotografía, me gusta pensar una foto, prepararla, hacerla y procesarla, y mostrarla. Pero una vez hecho eso, es raro que vuelva a ver mis fotos, una vez completado ese proceso, pierdo un poco el interés. Soy un novato en este mundillo, no tengo cultura fotográfica, no soy de ver fotos, ni mías ni ajenas, pero me encanta hacerlas.
TaP: Parece que tu temática más recurrente es la de moda, música y posado en estudio. ¿Te gustaría tratar otros temas?(fotoperiodismo, paisaje, arquitectura …)
TM: Fotoperiodismo también, me encanta la foto-denuncia, y en mi álbum de Flickr se pueden seguir varias discusiones-polémicas acerca de algunas de las fotos que he hecho, sobre temas candentes. No soy un mero espectador de lo que veo, un fotógrafo de ésos que disparan, y a casa. Soy una persona que hace fotos, una persona con inquietudes, con sensibilidad, y me mojo en lo que hago y en lo que fotografío. Y así me va, que siempre me meto en líos, jaja…
En el tema de paisajes, no tengo el más mínimo interés. En absoluto. No sé componer un paisaje, pero creo que es porque no me interesa. La arquitectura sí me gusta, la foto de arquitectura tiene mucho de arte, si encuentras el encuadre, un edificio cobra otro sentido. Y es difícil hacerlo, un reto. Por eso me gusta.
TaP: ¿Cuáles son tus siguientes proyectos?
TM: Tengo varias sesiones pendientes con músicos y bandas, y me estrujo mucho la cabeza porque paso de hacer la típica foto de formación, de el cantante delante y los demás alrededor. Las he hecho, porque es lo más recurrente, y a veces te lo piden así, pero mi intención es cambiar eso. Me gusta ver mis fotos en el libreto de un cd, pero no es suficiente; quiero ver unas fotos que te cagas de originales, en un cd. Porque no es lo habitual, y yo quiero cambiar eso. Y la suerte es que hay grupos que confían en mí y me dan libertad creativa para hacerlo.
Me pasa igual con las bodas. Siempre las he rechazado, y las gente tiene una idea muy equivocada de la fotografía de boda. Yo respeto mucho a los fotógrafos de boda, porque me parece un curro enorme, de mucha responsabilidad, que tiene que salir bien SÍ o SÍ. En todo lo demás, te puedes permitir errores, pero ahí no. Y hace poco me ofrecieron hacer una, con total libertad creativa. No querían las típicas fotos (aunque al final siempre tienes que hacer alguna) y habían visto mis fotos, mis robados, y querían algo así, una mezcla de robados, con foto creativa, así que acepté. Y el resultado fue genial, nos gustó a todos. Bueno, hasta el punto de que a los pocos días, tenía 5 ofertas de boda de ese estilo de fotos, jaja… Así que, si me dejan hacer mi fotos, posiblemente haré más bodas.
Y más proyectos, pues estoy empezando a hacer videobooks para actores/actrices, que son casi casi mini-cortos de vídeo, sigo con los book de modelos, buf, muchas cosas… Ah, y los videoclips!, que me interesan mucho… y haré más.
TaP: Si alguien quisiera dedicarse a la fotografía, vivir de ello y tratar de hacer un hueco en estos momentos, ¿qué consejo le darías?. ¿Qué debería hacer y no hacer?. ¿Cómo debería comenzar?.
TM: No me atrevo a aconsejar, porque no sé cómo se hace ésto, aunque sé que es difícil y que es una suerte poder sacar pasta de tu pasión, así que no me atrevo. Pero a esas personas les diría mi frase favorita: ”Si dices que quieres ser astronauta, todo el mundo de ríe de tí, pero… HAY ASTRONAUTAS”
TaP: ¿Qué otros fotografos te llaman más la atención? ¿Podrías compartir con nosotros aquellas cosas que hayas visto por internet y que te hayan llamado la atención?
TM: Hum… como ya he dicho, soy un ignorante en este mundillo, al que acabo de llegar. No conozco casi ni a los “clásicos”, aparte de que tendría que ponerme a analizarlos desde mi visión de la fotografía para ver si realmente eran tan buenos, o es que era “lo único que había”. Como no conozco el tema, no puedo hablar de ello. Y es curioso, porque tampoco me interesa. Es curioso porque la fotografía ahora mismo es mi vida, pero no tengo interés en la historia de la fotografía. Jamás he revelado, jamás he disparado una réflex analógica (ni lo haré ). No quiero cambiar el tiempo que dedico a hacer fotos, por tiempo aprendiendo cosas que sólo me interesan como curiosidad.
Pero hay mucha gente MUY buena, gente que nos da millones de vueltas a cualquiera. El problema, es que son muchos. La facilidad de aprendizaje con las cámaras de hoy, y la gratuitidad casi total de hacer fotos hoy, ha provocado que mucha gente saque a la luz un talento oculto que ni siquiera sabía que tenía…
Podría decir algunos nombres de gente que considero muy buena, pero ¿para qué?; alguien que piense que yo soy muy bueno podría pensar; “si lo dice él, pues es que serán buenos”, y este mundillo ya está demasiado regido por unas pocas opiniones que muchos borregos siguen sin pensarlas por sí mismos. Sí, hay gente muy buena, y hay gente muy buena oculta, y gente a la luz que no es tan buena. Pero ésa es mi opinión, y cada uno debería formarse la suya propia, no simplemente creer la de otra persona…
La fotografía es arte, y aunque existan técnicas, al final el arte está sujeto a la interpretación. Una interpretación no es una Verdad Absoluta, sino una opinión. Así que si te dicen que eres muy bueno (como me han dicho algunas veces), no hagas mucho caso y sigue estrujándote la cabeza para hacer mejores fotos, porque puede que tan sólo sea una opinión. Y si te dicen que eres muy malo y deberías aprender más (como me han dicho algunas veces), no hagas mucho caso y sigue haciendo tus fotos, no amoldes tu estilo al gusto de los demás. Porque los demás es posible que tengan el gusto atrofiado o acostumbrado a otras cosas. No se puede apreciar un buen vino si acabas de comer chocolate. No se puede llegar a la conclusión de que un vino es malo, si acabas de comer chocolate. No puedes fiarte de una opinión, sea buena o mala, porque no sabes si esa persona “acaba de comer chocolate”. No, haz tus fotos, con tu propio baremo, y si han de gustar, lo harán algún día, y si no gustan nunca, por lo menos no has sido uno más del montón enorme de fotógrafos que hay.
TaP: Muchísimas gracias, Tony. Ha sido un placer.
TM: Un abrazo!
Más información sobre Tonymadrid:
Su Flickr: http://www.flickr.com/photos/tonymadrid/
Su Facebook: http://www.facebook.com/tonymadrid?ref=nf
Ultimamente …
Feb 27th
Se que el ritmo de posts ha sido bajo esta semana, pero hay dos motivos para ello y me gustaría compoartirlos con vosotros:
1) Estas semanas estoy teniendo la oportunidad de hacer sesiones de fotos con modelos, lo cual es una oportunidad extraordinaria para investigar tipos de fotografía distintos a los que he hecho hasta ahora.
2) Estoy preparando un para de sorpresas que, sin duda, os encantarán. Son un poco laboriosas y por eso me están llevando un poco de tiempo.
Mientras tanto, os dejo un ejemplo del trabajo que estoy haciendo con los modelos esperando que me podáis dar vuestra opinión.
Gracias!
Daniel
Fotografía © Daniel Uriol.
Polonia / Wieliczka / Minas de Sal
Feb 22nd
Muy cerca de la ciudad de Cracovia, en Polonia, se encuentra el pequeño municipio de Wieliczka. Nada relevante habría que contar de esta ciudad de menos de 20.000 habitantes sin apenas hechos remarcables en su historia, a excepción de que se trata de una de las zonas mineras más importantes de todo el país con una amplia tradición a sus espaldas. La principal sustancia trabajada es la sal mineral, habida cuenta de ser uno de los mayores yacimientos de este mineral en toda Europa.
Las minas de sal, fueron abiertas en el siglo XIII y han sido ampliamente utilizadas desde entonces. Aún hoy, constituyen una importante fuente de sal para las copiosas nevadas en los inviernos polacos. Generaciones y generaciones de polacos han trabajado en ellas extrayendo la sal de su suelo y cavando un entramado de túneles sin igual en la cuenca minera europea: 327 metros de profundidad en el suelo y unas galerías que sumadas alcanzan más de 300 km de longitud (como de Madrid a Logroño). Actualmente, además de la producción de sal, las minas cumplen otra función importante: la de ser el principal reclamo turístico de la ciudad y uno de los principales de la cercana Cracovia (el año pasado recibió a 1.2 millones de turistas).
Que generaciones de trabajadores pasasen gran parte de su vida bajo tierra tuvo como consecuencia inevitable que, poco a poco, comenzasen a desarrollar su día a día allí, tratando de adecuar el ambiente que les rodeaba. Fue así como por las distintas galerías, fueron creándose pequeños habitáculos en forma de casas, que dieron lugar a manifestaciones artísticas en forma de cámaras decoradas, figuras, estatuas y zonas de esparcimiento para los mineros. Prácticamente, una ciudad subterranea cavada en la sal. Tal es la belleza de lo construido, que todo el complejo, del que hoy en día se pueden visitar 3,5 km, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1978.
Fotografía © Daniel Uriol.
El recorrido llevará al visitante por una constante exposición de figuras, estatuas, y seres mitológicos polacos, que han sido finamente trabajadas por medio de la técnica del perfilado y el pulido con agua para dar una apariencia de fino cristal. A partir de ahí, la creatividad de los mineros solía ir jugando con los colores de la sal (normalmente gris, aunque aclarada cuando se trata con agua).
Quizás, el sitio más espectacular de toda la visita sea la Catedral de Sal, situada al final de la visita. Esta, es una enorme gruta excavada en la sal y que ha sido poco a poco modelada para darle la apariencia de templo religioso. A día de hoy, esta catedral situada a 300 metros de profundidad, es uno de los lugares más solicitados de cara a las bodas o celebraciones religiosas. En este precioso templo, todo está realizado con sal, incluso la preciosa pedrería de las lámparas del techo y los baldosines del suelo que forman curiosas formas. Tal es su belleza, que ha sido un reclamo de visitantes ilustres durante siglos, contando entre ellos a Nicolás Copérnico, Johann Wolfgang von Goethe, Alexander von Humboldt, Dimitri Mendeleyev, Ignacy Jan Paderewski, Robert Baden-Powell, Juan Pablo II o Bill Clinton,
Situado a su lado, se puede apreciar un enorme lago natural de donde se solía sacar el agua para las excavaciones realizadas.
Fotografía © Daniel Uriol.
Finalizando el tour, se pueden encontrar otras dependencias relevantes: un restaurante de los más selectos de Cracovia que cuenta con una de las mayores bóvedas del mundo (80 metros de altura), un centro comercial donde cada visitante puede proveerse de millones de artilugios hechos con sal (especialmente las famosas lamparas de sal), una gruta enrome en la que se han llegado a disputar partidos de tenis válidos para el campeonato internacional de la ATP y un descenso hacia la salida que depara la última de las sorpresas: un ascenso a la superficie en un ascensor rápido que nos llevará desde 300 metros a la superficie en escasos 40 segundos.
Fotográficamente hablando, no hay mucho en lo que centrarse habida cuenta de que la belleza del ambiente está escasamente iluminada y proporciona pocos encuadres curiosos. Desgraciadamente, las visitas están muy controladas y dejan poco tiempo para planear una fotografía, poner un trípode (casi imposible) o lanzar alguna fotografía de larga exposición (la gente está en constante movimiento y entorpecen las fotografías). En cualquier caso, fotografiar las lámparas de sal o las iluminaciones de las escaleras que conducen de unas galerías a otras, son fotografías imprescindibles que deberíamos llevarnos.
Pero, fotografías aparte, la visita es una delicia.
Más información sobre las minas de sal de Wielizcka.
Web: http://www.kopalnia.pl/home.php?action=&id_language=&
Museo: http://www.muzeum.wieliczka.pl/
Horario de visitas: desde 1 de abril a 31 de octubre: de 7.30 a.m. a 7.30 p.m. Desde el 2 de noviembre al 31 de marzo: de 8.00 a.m. a 5.00 p.m.
Precio de la entrada: desde los 50 PLN hasta los 180 PLN.
Light Painting
Feb 21st
En el curso de fotografía que estoy haciendo en EFTI, estamos teniendo la oportunidad de ver cosas bastante curiosas. Entre ellas, destacaría el Light Painting, o pintura con luces. La técnica es tremendamente sencilla y da unos resultados increibles. Básicamente consiste en dejar la cámara fija en un trípode, disparar con largas exposiciones y usar entornos oscuros (lo que nos obligará a tirar con ISOs más o menos altos). A partir de ahí, todo queda en manos de la imaginación y de lo mucho que se quiera innovar.
Técnicamente, es bastante sencillo de acometer. Primero habrá que medir la escena para que el encuadre sea el adecuado, posteriormente, habrá que disponer de un disparador (para que la cámara no trepide) y, en función de la figura que queremos crear, habrá que calcular el tiempo de exposición por medio de la velocidad de obturación. Esto puede variar desde varios minutos, hasta media hora o incluso tres cuartos de hora (de ahí que necesitemos el disparador, puesto que tendremos que disparar en modo Bulb).
Quizás el mejor ejemplo de como obtener resultados magníficos por medio de esta fotografía lo encontremos en Twin Cities Brightest, una web en la que, además de mostrarnos sus obras, nos regalan unos vídeos en los que se explica cómo ha sido realizada cada una de las fotografía.
Sencillamente, maravilloso.


Fotografía © Twin Cities Brightest.
España / Madrid / Basílica de San Miguel
Feb 16th
Uno de los encantos que tiene Madrid es el de perderse por las callecitas del centro y tener la sensación de que uno se encuentra en una ciudad totalmente distinta a la megaurbe frenética por la que suele ser tomada. Dentro de estas callecitas, destacan especialmente las de la zona de La Latina, al lado del Madrid de los Austrias. Esta zona, vestigio del Madrid medieval, suele ser referida para promocionar los conjuntos monumentales de una gran parte de los barrios administrativos de Sol y Palacio, que representa aproximadamente una cuarta parte de la citada zona.
Una de las joyas de esta zona, sin duda alguna es la famosa Basílica de San Miguel, o, como es oficialmente denominada, Basílica Pontificia de San Miguel. Pequeña, coqueta y apenas resultona en su exterior, en realidad se trata de una de las construcciones arquitectónicas más relevantes del barroco español, por la singular forma convexa de su fachada, poco habitual en el país y única en el barroco madrileño.
El templo, que empezó a construirse en el año 1739, posee una notable influencia italiana, debido a que su arquitecto fue el Santiago Bonavía, y queda ubicada en el solar de la antigua parroquia de San Justo y Pastor, a quienes la historia recuerda como mártires que murieron en Alcalá de Henares. Del mismo modo que efimera fue la vida de estos mártires, lo fue la de la Igleasia que les honraba, quedando escasos vestigios de lo que fue a resultas del incendio que la destruyó por completo en 1690.
Fotografía Daniel Uriol.
Cuentan las crónicas que en 1739 dio comienzo la construcción de la actual Basílica, terminando esta en 1745. Su construcción fue notable, no sólo por la belleza de su interior, sino porque fue construida en diseño circular a fin de lograr una mayor sensación de amplitud en su reducido espacio de una sola nave con capillas. A partir de ahí, los diferentes gobernantes fueron otorgando distintos nombres al templo, dependiendo de cuál solía ser su santo preferido. or ello, la basílica honró con su nombre a San Justo, San Pastor y, finalmente San Miguel, quedando este último en solitario a partir del siglo XIX. Es a partir del siglo XX cuando el templo pasa a manos exclusivas del Opus Dei, el cual lo gestiona y reforma a su antojo. Fueron estas reformas y la influencia de la organización en el Vaticano, las que lograron su nombramiento como Basílica Pontificia, es decir, desde ese momento es el templo de la Nunciatura apostólica de la Santa Sede en España.
Adicionalmente a estos datos cronológicos, la Basílica ha sido cuna de los hechos más curiosos. En sus suelos, estuvo enterrado el gran compositor Luigi Boccherini, hasta que en 1927, el propio Benito Mussolini en persona reclamó sus restos para honrarlos en Italia. Cuentan también que durante la guerra civil fue un lugar habitual de reunión de espías, los cuales solían intercambiar informaciones o fijar puntos de reuniones habida cuenta de que lo enrevesado de sus callejuelas les proporcionaban facil escapatoria en el caso de ser descubiertos o emboscados.
Fotografía Daniel Uriol.
Para aquellos que sean religiosos, esta basílica tiene especial interés, pues durante la Semana santa, es el origen de una de las procesiones más populares de Madrid: la procesión de los Estudiantes.
En cualquier caso, una buena sesión de fotografía es algo imprescindible para el visitante. En el exterior, lo cierto es que es una de las iglesias más difícil de fotografiar de todo Madrid ya que, aparte de su fachada convexa que es única en el barroco madrileño, se encuentra bastante encajonada entre otros edificios. Por consiguiente, una lente 10-20 ó 14-24 serán necesarias. Sin embargo, en el interior, sus tonalidades azules, los preciosos acabados de las paredes y las curiosas formas de su pequeña planta, hacen que sea un sitio más que apetecible para visitarlo. Y, como antes he mencionado, tras la visita se puede disfrutar de una cerveza en la zona de La Latina, lo cual es algo más que un buen plan
Más información sobre la Basílica de San Miguel:
Dirección: Calle de San Justo 4, Madrid, 28005
Teléfono: +34 91 548 4011
Estación más cercana: Tirso de Molina














